Aleteia logoAleteia logo
Aleteia
miércoles 23 junio |
San José Cafasso
home iconEspiritualidad
line break icon

Papa Francisco: «Poned a prueba a los espíritus» que os mueven

Radio Vaticano - publicado el 07/01/16

En la homilía en Santa Marta de este jueves, apunta a las obras de misericordia como lo más concreto de nuestra fe

Las obras de misericordia están en el corazón de nuestra fe en Dios. Es lo que afirmó el papa Francisco en la misa matutina celebrada este jueves 7 de enero en Santa Marta, la primera después de la pausa de Navidad.

Deteniéndose en la Primera Lectura, tomada de la Primera carta de san Juan, el Pontífice advirtió que hay que guardarse de la mundanidad y de esos espíritus que nos alejan de Dios, que se ha hecho carne por nosotros.

“Permanecer en Dios”

El papa Francisco desarrolló su homilía partiendo de esta afirmación de san Juan: “Permanecer en Dios, retomó, es un poco la respiración de la vida cristiana, es el estilo”.

Un cristiano, repitió, es “el que permanece en Dios”, el que “tiene el Espíritu Santo y se deja guiar por Él”. Al mismo tiempo, recordó Francisco, el Apóstol advierte contra el dar “fe a todo espíritu”.

Es necesario poner a “prueba los espíritus, para saber si provienen verdaderamente de Dios. Esta es la regla cotidiana de vida que enseña Juan”, indicó Francisco.

¿Qué quiere decir “poner a prueba a los espíritus?” No se trata de “fantasmas”, precisó el Papa, se trata de “saber”, ver “qué sucede en mi corazón”, cuál es la raíz “de lo que estoy sintiendo en cada momento, de dónde viene. Esto es poner a prueba: si lo que siento viene de Dios o viene del otro, “del Anticristo”.

Discernir bien qué sucede en nuestra alma

La mundanidad, continuó es “el espíritu que nos aleja del Espíritu de Dios que nos hace permanecer en el Señor”. ¿Cuál es el criterio para “hacer un buen discernimiento de lo que sucede en mi alma”?, se preguntó el Papa. El Apóstol Juan nos da solo uno: “Todo espíritu que reconoce a Jesucristo venido en la carne es de Dios, y todo el que no lo hace no es de Dios”.

“El criterio es la Encarnación. Puedo sentir muchas cosas dentro, incluso cosas buenas, ideas buenas. Pero si estas ideas, estos sentimientos, no me llevan a Dios que se ha hecho carne, no me llevan al prójimo, al hermano, no son de Dios. Por esto, Juan comienza esta cita de su carta diciendo: ‘Este es el mandamiento de Dios: que creamos en el nombre de su Hijo Jesucristo y que nos amemos los unos a los otros’”.

Las obras de misericordia son el centro de nuestra fe

“Podemos hacer muchos planes pastorales”, añadió, imaginar nuevos métodos “para acercarnos a la gente” pero, “si no hacemos el camino de Dios venido en la Carne, del Hijo de Dios que se hizo hombre para caminar con nosotros, no estamos en el camino del buen espíritu: es el Anticristo, es la mundanidad, es el espíritu del mundo”.

“Cuanta gente encontramos en la vida que parece espiritual: ‘¡Qué persona tan espiritual es esta!’, pero no le hables de obras de misericordia ¿por qué? Porque las obras de misericordia son lo más concreto de nuestra confesión de que el Hijo de Dios se ha hecho carne: visitar al enfermo, dar de comer a quien no tiene hambre, cuidar a los excluidos…».

«Obras de misericordia ¿por qué? Porque todos nuestros hermanos, a los que debemos amar, son la carne de Cristo. Dios se ha hecho carne para identificarse con nosotros. Y el que sufre es Cristo que sufre”.

Si el espíritu viene de Dios me lleva al servicio a los demás

“No deis fe a todo espíritu, estad atentos -afirmó el Papa-, poned a prueba a los espíritus para saber si vienen verdaderamente de Dios”.

Y destacó que “el servicio al prójimo, al hermano, a la hermana que lo necesita”, que tiene necesidad, incluso, de un consejo, que necesita mi oído para ser escuchado”, “estos son los signos de que vamos por el camino del buen espíritu, es decir el camino del Verbo de Dios que se ha hecho carne”.

“Pidamos al Señor, hoy, la gracia de conocer bien lo que sucede en nuestro corazón, lo que nos gusta a hacer, es decir lo que me llega más: si el Espíritu de Dios, que me lleva al servicio de los demás o el espíritu del mundo que gira en torno a mí mismo, a mis cerrazones, a mis egoísmos, a mis cosas… Pidamos la gracia de conocer lo que sucede en nuestro corazón”.

Tags:
misericordiapapa francisco
Apoye Aleteia

Usted está leyendo este artículo gracias a la generosidad suya o de otros muchos lectores como usted que hacen posible este maravilloso proyecto de evangelización, que se llama Aleteia.  Le presentamos Aleteia en números para darle una idea.

  • 20 millones de lectores en todo el mundo leen Aletiea.org cada día.
  • Aleteia se publica a diario en siete idiomas: Inglés, Francés, Italiano, Español, Portugués, Polaco, y Esloveno
  • Cada mes, nuestros lectores leen más de 45 millones de páginas.
  • Casi 4 millones de personas siguen las páginas de Aleteia en las redes sociales.
  • 600 mil personas reciben diariamente nuestra newsletter.
  • Cada mes publicamos 2.450 artículos y unos 40 vídeos.
  • Todo este trabajo es realizado por 60 personas a tiempo completo y unos 400 colaboradores (escritores, periodistas, traductores, fotógrafos…).

Como usted puede imaginar, detrás de estos números se esconde un esfuerzo muy grande. Necesitamos su apoyo para seguir ofreciendo este servicio de evangelización para cada persona, sin importar el país en el que viven o el dinero que tienen. Ofrecer su contribución, por más pequeña que sea, lleva solo un minuto.

Oración del día
Hoy celebramos a...





Top 10
1
CHIHUAHUA
Jesús V. Picón
El enfermero que moría de COVID y su mensaje de confianza en Dios
2
PASSION OF THE CHRIST
Cerith Gardiner
7 pruebas y tribulaciones que Jim Caviezel enfrentó al interpreta...
3
MARIA VIANNEY
Maria Paola Daud
Para cuando te entra el hambre: Los Matefaims del cura de Ars
4
father and son
Cecilia Zinicola
Cómo honrar a padres que son difíciles
5
Redacción de Aleteia
Papa Francisco: Que sus hijos los vean besándose
6
Histórias com Valor
Después del coma, un niño asustó a su madre al decirle que conoci...
7
BART DE WEDER
Aleteia Image Department
Custodio de un pequeño milagro
Ver más
Newsletter
Recibe gratis Aleteia.