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¿Podría Madre Teresa ser canonizada en 2016 en Calcuta por el papa Francisco?

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Juan Pablo II la llamaba “Teresa de Calcuta…la Misionaria en búsqueda de Jesús entre los pobres, los abandonados, los moribundos”

La presidencia de la Conferencia Episcopal de India escribió al papa Francisco para expresar el ardiente deseo de los católicos del país, y no sólo, de que Madre Teresa de Calcuta sea canonizada en India en 2016.

La representación de los obispos indios solicitó recientemente al Pontífice esta petición especial que reúne amplio consenso entre la población y los fieles, especialmente, se habla de una ceremonia con la presencia de Francisco en Calcuta, la ciudad donde germinó su obra con los descartados de la sociedad.

De hecho, el Papa firmó el día de su cumpleaños, el pasado 17 de diciembre, el decreto de reconocimiento del milagro atribuido a Madre Teresa. La fecha de la canonización será oficializada en el próximo Consistorio y podría ser el día 4 de septiembre, dicen algunas fuentes de la Iglesia italiana.

Según escribe Luis Badilla en el blog de información vaticana, Il Sismografo, para los católicos de India y para sus obispos, la amable solicitud es realista y posible considerando casos similares en los que se contaron con la presencia del Pontífice. Y cita los casos de San Giuseppe Vaz en Sri Lanka, y Junipero Serra Ferrer en EEUU.

El Vaticano ahora debe responder a los obispos indios antes de que termine el mes de enero 2016. Como es tradición, el gobierno de Nueva Delhi también debería enviar una invitación oficial al Pontífice antes de mitad de enero.

La posible fecha de canonización en India podría coincidir además con el mes de la de la efeméride del aniversario de la muerte de Anjëzë Gonxhe Bojaxhiu, fundadora de la Congregación de las Misioneras de la Caridad y de los Misioneros de la Caridad; nacida el 26 de agosto 1910 y muerta el 5 de septiembre 1997.

La Misionera de la Caridad amaba definirse “albanés de sangre e india de ciudadanía” y sobre todo “un simple lápiz en las manos de Dios”. Con su testimonio, la próxima santa de la Iglesia, sin duda ha dejado una huella indeleble en las periferias olvidadas, y que inició en las calles más pobres de Calcuta, donde escribió una historia de caridad hacía los moribundos y los pobres y los abandonados.

Ella acogía moribundos, les sacaba de las cloacas, les limpiaba de animales y de sus plagas y les atendía esperando con ternura su hora final, sin importar que fueran católicos, hindúes, musulmanes, o de otras confesiones. Así, y entre otros motivos, su canonización en India es deseada por varios fieles de otras confesiones y líderes religiosos en India.

Así la recordaba papa Juan Pablo II: “Misionera de la Caridad: esto ha sido Madre Teresa, de nombre y de hecho, ofreciendo un ejemplo difusor que atrae consigo muchas personas, dispuestas a dejar todo para servir Cristo presente en los pobres”.

El 7 de septiembre de 1997, durante el ángelus, dos días después de la muerte de la próxima Santa, el Papa polaco había dicho: “Amaba repetir: ‘Servir a los pobres para servir la vida’. Madre Teresa no perdía ocasión para subrayar de todas las formas el amor por la vida. Sabía por experiencia que la vida consigue todo su valor, a pesar de la dificultad y las contradicciones, cuando encuentra el amor”.

Un amor que trasciende fronteras y que de las calles más miserables de Calcuta se ha extendido por todo el mundo: Las Misioneras de la Caridad, en sus orígenes fueron una pequeña congregación, que hoy se ha convertido en una red que cuenta con unas 4.500 religiosas que trabajan en más de 130 países.

Una herencia que desde las periferias se ensanchó como una vocación universal por los descartados. “Madre Teresa de Calcuta escuchaba el grito de Jesús en la Cruz: ‘Tengo sed’. Este grito, escudriñado en el profundo de su corazón, la empujaba en las calles de Calcuta y de todas las periferias del mundo en la búsqueda de Jesús en el pobre, en el abandonado, en el moribundo”, recordó Juan Pablo II.

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