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Campos de refugiados, cárceles… así comenzó el Año de la Misericordia en el mundo

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La apertura de la Puerta Santa en todo el mundo

Desde las tiendas santas de la misericordia en los campos de refugiados de Irak hasta una cárcel en Argentina o un grupo de diálogo interreligioso en Filipinas, el Año de la Misericordia ha llevado a todo el mundo un mensaje de perdón y reconciliación.

En los días siguientes a la apertura de la Puerta Santa de la basílica de San Pedro, en el Vaticano, todas las diócesis del mundo han ido abriendo sus respectivas puertas santas.

En algunos lugares, este gesto adquiere una especial profundidad por las difíciles circunstancias que viven los cristianos allí. Uno de estos lugares es Irak, y especialmente el Kurdistán iraquí, donde desde hace año y medio viven miles de cristianos de la llanura de Nínive que huyeron del Daesh.

Aunque la Puerta Santa principal en Erbil, capital de esta región, está en la catedral de San José y fue abierta este domingo por el obispo caldeo, monseñor Bashar Matti Warda, la Iglesia ha encontrado una vía para acercar más el sentido del Año Santo a los miles de desplazados: abrir tiendas santas en los centros de refugiados, que estos pueden cruzar pidiendo por ellos mismos, por sus seres queridos y por Irak.

Además, en la aldea de Enishke, en las montañas al norte de la región, se ha abierto otra Puerta Santa. La apertura contó con la presencia de invitados especiales: monseñor Nunzio Galantino, secretario general de la Conferencia Episcopal Italiana, que está visitando Irak estos días; y también de los líderes de la comunidad yazidí.

«El párroco me ha pedido espontáneamente abrir simbólicamente también aquí una Puerta Santa. En esta celebración no han participado solo los cristianos perseguidos sino familias enteras de otras religiones que se han reunido para hacer fiesta en torno a la realidad de la acogida y del sentirse hermanos», explicó monseñor Galantino en una entrevista a la televisión católica italiana TV2000.
Similar es la situación de Siria. La Puerta Santa de Alepo está en la parroquia de San Francisco, en el distrito de Aziziyeh, que fue bombardeado el 1 de octubre. La Puerta, que se abrió este domingo, «será una defensa frente al mal que está decidido a vencernos. Es un signo de la Divina Providencia que nos sostiene», anunció el vicario apostólico, el franciscano Georges Abou Khazen. «Mirando más allá de la destrucción, todos ansiamos el final de estas hostilidades y el renacimiento de un nuevo hogar. Este nacimiento sólo puede venir de las entrañas, de lo profundo, ¡y no habrá renacimiento sin misericordia!», escribe monseñor Khazen en su carta pastoral con motivo del Año Jubilar.
Mensaje de reconciliación

En Gaza (Palestina) el Año Santo todavía no se ha inaugurado. La Puerta Santa la abrirá el patriarca latino de Jerusalén el 20 de diciembre, en la pequeña parroquia de la Sagrada Familia. El párroco, Mario da Silva, pasará por ella al frente de un rebaño de 200 fieles. En medio de la violencia siempre presente, la pequeña comunidad católica en esta ciudad intenta «difundir semillas de perdón y reconciliación, en primer lugar entre nosotros», explica el sacerdote. El Año de la Misericordia es como «una vaso de agua fresca para el sediento, un tiempo de compromiso para continuar valientemente el camino preparado por el Evangelio».

Otra región golpeada por la guerra es el este de Ucrania. Allí, «abrir la Puerta Santa es una fuente de esperanza. Vivimos en una zona donde hay guerra. Nuestro pueblo necesita la misericordia de la humanidad y la misericordia de Dios», ha dicho monseñor Stanislav Shyrokoradiuk, obispo de Kharkiv. Las puertas santas de las catedrales de esta ciudad y de la concatedral de Zaporizhya se abrieron el domingo. No pudieron hacerlo, sin embargo, las de las iglesias de las autoproclamadas repúblicas populares de Donetsk y Lugansk.
En Sarajevo, la capital de Bosnia, la guerra es cosa del pasado pero algunas de sus cicatrices todavía son visibles. En esta ciudad, la Puerta Santa ha sido elegida para «señalar el paso de un país dividido a un país reconciliado»: se trata de una puerta lateral de la catedral del Sagrado Corazón, cerca del barrio musulmán, de la catedral ortodoxa y de la sinagoga. Durante la guerra los fieles usaban esta puerta para entrar en el templo. Lo explica el cardenal Vinko Puljic, que la abrió este domingo.
Un Año Santo no solo para los católicos

El mismo día que el Papa inauguró el Año de la Misericordia en la basílica de San Pedro, el misionero Sebastiano D’Ambra presidía en Manila (Filipinas) la reunión de un grupo interreligioso que forma parte del Movimiento de Diálogo Silsilah, que él mismo fundó hace 30 años para promover la concordia entre cristianos y musulmanes. «Ofrecí –recuerda– una reflexión, mencionando que era la fiesta de la Inmaculada Concepción. Subrayé la importancia que este jubileo [de la Misericordia] tiene también para los musulmanes. Cité varios pasajes de “Misericordiae vultus” donde el Papa cita versos del Corán sobre la misericordia».

El indonesio Qasim Mathar, profesor de la Universidad Islámica de Makassar, opina que el mensaje del Papa Francisco en la bula Misericordiae vultus «debería difundirse por todo el mundo». No es solo para los católicos, sino también para los musulmanes y los creyentes de otras religiones, afirma, porque «disuelve el espíritu de odio» y promueve una cultura de perdón y misericordia.
En la India, el presidente del Centro para el Estudio de la Sociedad y el Secularismo, Ram Puniyani, ha valorado muy positivamente la iniciativa del Papa, que «debe verse como una oportunidad para movernos juntos por un camino de paz a través del concepto de misericordia», que es «el centro del sentido de humanidad. Tenemos que revivirla para todos los seres humanos, especialmente para los inocentes». Así, se podrá hacer frente al clima de agresividad y odio interreligioso que golpea el país asiático, donde «la religión se usa como tapadera para la agenda política».
Puertas en las cárceles

En la cárcel italiana de Rebibbia, el mismo día 8 de diciembre se abrió la Puerta Santa en la capilla del Padre Nuestro. Al día siguiente ocurrió lo mismo en Argentina, donde el obispo de Morón, monseñor Luis Guillermo Eichhorn, se adelantó a la apertura de la Puerta Santa de su catedral abriendo otra en la cárcel número 39, en la ciudad de Ituazingó. A la celebración no solo asistieron los presos, sino también sus familiares, funcionarios de prisiones y fieles de la parroquia cercana y de toda la diócesis.
En otro país latinoamericano, Venezuela, el inicio del Año de la Misericordia estuvo marcado por el envío misionero. Ocurrió en la diócesis de Margaritas, donde en la Misa de apertura de la Puerta Santa 400 personas, en su mayoría catequistas laicos que han recibido formación específica recibieron el mandato de ir a sus hermanos a anunciarles la misericordia de Dios y guiarles durante esta cita extraordinaria.
Más allá de la puerta
A la vez que todas las diócesis del mundo abren estos días sus puertas santas, muchas han lanzado ya nuevas iniciativas para vivir las obras de misericordia, como ha pedido el Papa en este Año Jubilar. Es el caso de Amán, en Jordania, donde el 23 de diciembre abrirá sus puertas el «restaurante de la misericordia», que cada día repartirá 500 comidas calientes a los necesitados.

Esta iniciativa de la Iglesia local en colaboración con Cáritas está cerca de la parroquia católica de la Anunciación. «Queríamos asegurarnos de estar cerca de una parroquia, para demostrar que esta iniciativa forma parte del camino que toda la Iglesia está llamada a emprender en el Año Santo. Y también para dar testimonio de que la Iglesia, cuando se hace instrumento dócil de la misericordia de Dios, abraza a todos», explicó a la agencia Fides Wael Suleiman, presidente de Caritas Jordania.
En Seúl, capital de Corea del Sur, la archidiócesis ha organizado para este viernes una gran celebración de la penitencia, con una treintena de tiendas de campaña instaladas a modo de confesionarios en la plaza de la catedral de Myeondong. Además, en febrero se van a abrir nuevas puertas de la misericordia en los diversos santuarios de los mártires presentes en Corea, aprovechando que 2016 es el 150 aniversario de la persecución más mortífera en el país.
Fuentes: AsiaNews / Fides / Alfa y Omega

Artículo originalmente publicado por Alfa y Omega

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