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Aumenta la compra de armas en EEUU por miedo a que las prohíban

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La presión social y el solo deseo del presidente de Estados Unidos, Barack Obama, de que exista una prohibición de la venta de armas de fuego de combate, por los constantes tiroteos que se suscitan en ese país, han disparado a niveles inusitados las “compras de pánico” de los ciudadanos estadounidenses.

La prueba irrefutable de este temor ante la prohibición ha sido el pasado “Viernes Negro” (“Black Friday”), el viernes posterior al Día de Acción de Gracias, en el que Estados Unidos se vuelca al completo en las tiendas que aprovechan la temporada predecembrina para rebajar sus costos y agotar las existencias de los artículos que, seguramente, ya no iban a vender en Navidad.

En este 2015, tras los tiroteos que se han registrado en escuelas, universidades, centros comerciales y hasta en cines o en centros sociales para discapacitados, aunada a la amenaza de los atentados terroristas del Estado Islámico, la pistola en las rebajas del Black Friday fue, sin lugar a dudas, la protagonista de las compras.

Según reportó la Oficina Federal de Investigaciones (FBI, por sus siglas en inglés), esta ocasión revisó una cifra récord de antecedentes penales de personas que querían adquirir una pistola en rebaja (en Estados Unidos, dada la Segunda Enmienda de la Constitución, prácticamente es el único requisito para adquirir un arma de fuego en las tiendas).

Cifras oficiales del FBI muestran que 185.345 ocasiones en el Black Friday se tuvieron que revisar antecedentes penales de compradores de pistolas o de otras armas de fuego en un solo día.

Ante la violencia que asola las urbes estadounidenses, los consumidores prefirieron dejar los juguetes y los bombones navideños para más adelante. Se concentraron en armas de fuego.

La verificación de antecedentes penales creció 5 por ciento con respecto al Black Friday del 2014, cuando el FBI revisó 175.754 revisiones de antecedentes penales.

Las cifras registradas este año superan el récord de 2012, cuando se revisaron los historiales criminales de 177.170 personas,

El presidente Obama, tras el tiroteo de San Bernardino, ha sido todavía más explícito para prohibir la venta de armas que lo que fue ya después de la matanza de 2012 en la escuela Sandy Hook de Newtown (Connecticut), donde fueron asesinados a tiros 20 niños y 6 mujeres.

Entonces, Obama firmó 23 decretos presidenciales y, en el Congreso, tuvo lugar un duro debate para incrementar el control de armas que no cristalizó en ningún control.

Según la encuestadora Gallup, la presión social del ciudadano medio de Estados Unidos ha disminuido para controlar la venta de armas. La opinión de control y prohibición ha bajado en los últimos 24 años, pasando del 79 por ciento en 1990 al 47 por ciento en 2014.

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