¿No estas preparado para donar?

Aún así hay otras 5 maneras como puedes ayudar a Aleteia

  1. Reza por nuestro equipo y por el éxito de nuestra misión
  2. Habla de Aleteia en tu parroquia
  3. Comparte el contenido de Aleteia con tus amigos y tu familia
  4. Desactiva el bloqueo de publicidad cuando nos visites
  5. Suscríbete a nuestra newsletter gratuita y leenos a diario

¡Gracias!
El equipo de Aleteia

Suscríbete

Aleteia

“Todos fuera, voy a confesarme con el padre, hace 40 años que no lo hago”

Laurent Lavì Lazzeresky-CC
Comparte

La conversión de un pobre

El ambiente de familia es algo que cuidamos mucho en el comedor social San José de nuestra parroquia en Vallecas (Madrid). Desde que las personas entran a comer, se nota que están en su casa y hay algo especial que hace que todos se sientan cómodos. Así me lo decía Miguel cuando empezó a venir a comer todos los días. Vivía solo en una habitación y no tenía amistades ni familia. Había estado trece años en la cárcel y eso le había hecho romper con su pasado. Nadie quería saber nada de él. La gente del comedor se convirtió en su familia. No solo venía a comer, sino que se ofrecía a barrer, a sacar la basura y a muchas tareas más. Le nombramos encargado de arreglos del comedor y estaba feliz, ya que se sentía alguien importante. Todos le conocíamos y nos preocupábamos de sus cosas.

A los pocos meses le diagnosticaron un cáncer de hígado avanzado. Ya se le veía bastante amarillento. Ingresó en el Hospital Gregorio Marañón. Nadie iba a verle salvo la gente de la parroquia. Su familia del comedor empezó a hacer turnos para quedarse a dormir en el hospital y así acompañarle el mayor tiempo posible. Las enfermeras estaban bastante asombradas del trasiego de personas que iban a visitarle. No es que fueran de la jet set precisamente. Al cabo de unos días fui a verle. Cuando entré en la habitación del hospital, estaba acompañado de varios amigos del comedor. Al verme, exclamó: «¡Todos fuera, que voy a confesarme con el padre. Llevo 40 años sin hacerlo!». Todos salieron asombrados. Al terminar, se quedó como un niño. Nos invitó a tomar una Fanta de naranja. Fue como celebrar de nuevo su Primera Comunión, sin recursos pero con gozo. Esta conversión cayó como fruto maduro del amor que se respira en el comedor San José.

José Manuel Horcajo
Párroco de San Ramón Nonato

Artículo originalmente publicado por Alfa y Omega

Newsletter
Recibe gratis Aleteia.
Los lectores como usted contribuyen a la misión de Aleteia

Desde nuestros inicios en 2012, los lectores de Aleteia han crecido rápidamente en todo el mundo. Nuestro equipo está comprometido con la misión de proporcionar artículos que enriquezcan, inspiren y nutran la vida católica. Por eso queremos que nuestros artículos sean de libre acceso para todos, pero necesitamos su ayuda para hacerlo. El periodismo de calidad tiene un costo (más de lo que la venta de publicidad en Aleteia puede cubrir). Por eso, los lectores como USTED son fundamentales, aunque donen incluso tan poco como 3$ al mes.