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Cómo lograr “hijos exitosos”

Donnie Ray Jones-CC
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¿Qué sueños y aspiraciones tienes hacia tus hijos?

Comenzaremos definiendo la palabra éxito: originado en el término latino exitus (“salida”), el concepto se refiere al efecto o la consecuencia acertada de una acción o de un emprendimiento.

Por lo que queridos “papá y mamá” viendo que toda acción que hoy se pueda realizar para con los hijos es crucial y fundamental para su buen desarrollo futuro y duradero, tomen en cuenta esta reflexión.

Muchos cuestionamientos cruzan por la mente de los progenitores al hablar de este tema, amén que muchas son las expectativas, ¿qué puedo hacer para que mi hijo/a alcance la felicidad y la satisfacción?, ¿cómo actuar?, ¿qué evitar?…

Mi experiencia en este campo con niños/as y familias puede colaborar con madres y padres ansiosos de hacer una buena tarea.

¿Qué hacer por mi hijo?

La primera sugerencia a la hora de educar y lograr el desarrollo de los niños/as es tener bien presente que cada niño/a es único e irrepetible, así como la experiencia de su desarrollo, y que puede haber “recetas”, pero cada progenitor tiene un lazo único con su hijo/a que puede guiarse con total asertividad en ese desarrollo. Es importante dejarse guiar por ese impulso llamado “instinto de padres”.

Otra estrategia es el AMOR, y cuando hablamos de esta palabra nos imaginamos, pensamos y decimos frases como estas, “pero si yo tengo todo el amor del mundo hacia mis hijos” o “evidente que tenemos amor hacia ellos…”, “…somos sus padres”, claro, como padres desde siempre está y estuvo presente el amor, pero la estrategia del amor consiste en DEMOSTRAR amor y rodear de amor a los hijos.

De este segundo punto dependerá en gran medida el resultado y el desarrollo de un niño/a seguro/a y por ende un adulto exitoso.

Estas son unas sugerencias a las que llamaremos ESTRATEGIAS DE AMOR:

Demuestre a su hijo afecto: dígalo con palabras porque los niños y todas las personas necesitan escuchar que son amados, apreciados, valorados, estimados. Además de esto el tiempo que se ocupe usted de su hijo lo hará sentir más confortado y acompañado (a veces la presencia de algún progenitor por circunstancias especiales no puede ser frecuente, lo importante no es la cantidad de tiempo, sino la calidad con la que demuestran los afectos).

No saque a relucir constantemente sus errores: es fundamental para los padres no hacer hincapié en los aspectos negativos que hacen los hijos, al contrario se fomenta y se desarrollan mejor las potencialidades incentivando los aspectos positivos que logra el niño por más pequeños que sean, esto hace que se refuerce la autoestima y la constancia en mejorar.

Juegue con su hijo: la psicología lo expresa claramente, el mejor aprendizaje para los niños es el juego, el niño se desarrolla física, intelectual y emocionalmente jugando, aprende habilidades, comparte, entiende el proceso de tolerancia a la frustración (a saber perder).

No lo mande a tantas actividades extra-escolares: muchos padres equivocadamente mandan a sus hijos a aprender diferentes habilidades, limitándolo de disfrutar de la familia, del ocio, del aire libre y del juego en el cual podría encontrar mejores resultados.

Menos TV, juegos interactivos, internet, más acción: la diferencia de esta generación con la que la antecedió es que hoy en día los chicos tienen actividades más pasivas, desarrollan cada vez menos sus actividades motrices y su imaginación.

No debemos caer en el error de usar a la tecnología como niñera, ya que además exponemos a los chicos a otros peligros inminentes.

Es importante que jueguen al aire libre, en la plaza, con juguetes didácticos y que el juego sea motivo de integración y desarrollo.

Podemos decir que en nuestras zonas aún encontramos áreas para que la familia pueda ir y realizar actividades al aire libre, así que aprovechemos lo que nos brinda la naturaleza.

Reglas claras: así como los padres hoy más que nunca deben ser flexibles en el proceso de educación de sus hijos, las reglas que impongan deben ser claras dentro de la familia. Los chicos deben conocerlas muy bien y ser respetadas tanto por los padres como por los hijos (horarios, tareas, modales, valores, etc.).

La comunicación: este punto es fundamental en la estrategia del amor, debe ser bidireccional.

Esto quiere decir que mamá y papá deben hablar con sus hijos y que a la vez estos deben escuchar a sus hijos para lograr vivir en armonía y que ellos puedan entender y ser protagonistas en algunas decisiones y/o actividades de la familia.

Estas sugerencias pueden ayudarnos a poder educar a nuestros hijos y a que logren aquello que tanto deseamos para ellos, LA REALIZACIÓN. Dejemos de lado LA PATERNIDAD PASIVA, pongamos manos a la obra que con amor todo es posible.

 

Por Eva Melgarejo, licenciada en Psicología Clínica y Psicología Infantil, terapeuta familiar y docente.

Artículo originalmente publicado por Familia Cristiana

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hijos
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