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El Rabino que tiene a Francisco como maestro, ministro de Ambiente argentino

Prensa Jorge Macri
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Sergio Bergman, orientará su Ministerio de acuerdo a la Laudato Sí

La fraterna relación entre Jorge Mario Bergoglio con algunos rabinos se remonta principalmente a sus años como Arzobispo de Buenos Aires. Entre aquellos con los que frecuentó una relación más afectuosa, se encuentra Sergio Bergman, futuro Ministro de Ambiente de la Argentina.

En declaraciones a Radio 10, el futuro Ministro explicó que su cartera va a “estar fundamentalmente orientada con la última encíclica papal Laudato Si que tiene que ver con la visión de la dignidad humana, la calidad de vida y la inclusión, que ya tenía Francisco de Asís de una armonía, de cuidado, respeto y preservación de nuestra casa”. Su gestión, anunció, no sólo abarcará la ecología, sino en línea con la encíclica de Francisco, también el desarrollo sustentable.

Bergman, quien hace unos años se volcó a la política como legislador de la Ciudad de Buenos Aires, fue elegido por el presidente electo Mauricio Macri a cargo de este nuevo ministerio. El Rabino, de 53 años, tiene una extensa trayectoria al frente de emprendimientos sociales y culturales de la comunidad judía la capital argentina, espacios que le han acercado a diferentes líderes católicos, entre ellos Bergoglio.

“Yo encontré en Bergoglio a mi rabino”, declaró ni bien fue designado Francisco. Según explicó entonces, y en numerosas ocasiones durante estos años, se conocieron en torno al Diálogo Argentino, una instancia de encuentro entre instituciones de todo el país por la crisis del 2001. “Ahí fue donde conocí a Bergoglio como maestro, como un hombre que no temía decir lo que tenía que decir, de traducir estas tres dimensiones que yo reconozco en él, de un maestro que se hizo líder y ahora es estadista”, declaró Bergman en una entrevista a LT8 de Rosario.

En la misma entrevista afirmó que se consideraba un “discípulo suyo”: “Desde ese lugar, desde la intimidad es que yo le agradezco que escuchó a un pibe, porque yo jamás me puse en un lugar simétrico ni me considero un amigo en términos vinculares, sino amigo en términos amorosos de un discípulo y un maestro”.

En Bergoglio, escribió Bergman en un artículo, encontró: “un maestro que me escuchó, me orientó y aconsejó sobre cómo desplegar mi vocación de servir, tanto al Creador como a sus criaturas en el desafío del bien común”.

El respeto y aprecio durante los años que compartieron en Buenos Aires, fue mutuo. Y quedó inmortalizado en el prólogo del libro Argentina Ciudadana, publicado por Bergman en 2008, escrita por el entonces Arzobispo de Buenos Aires. En la presentación del libro, en palabras elogiosas, quien hoy es Sumo Pontífice describió al libro como el “trabajo de un rabino que como maestro nos ayuda a entendernos, a explicitarnos, a corregirnos, y a avanzar en plenitud”.

En el futuro encargo del Rabino, nuevamente se le presenta la oportunidad de dejarse guiar y acompañar por el sacerdote al que considera su Maestro. Tiene ante sí la oportunidad de encarnar desde la gestión los valores propuestos en Argentina Ciudadana, obra que intercala pasajes bíblicos con reflexiones sobre la realidad argentina, de ágil lectura, en la que el rabino propone una “espiritualidad cívica”. Una obra que al hoy Papa, escribió entonces Bergoglio, “le hizo bien al alma”.

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