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EE.UU.: Hostia Consagrada sangra en Iglesia de Salt Lake City, Utah,

© Antoine Mekary / Aleteia
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La diócesis ha abierto una investigación para establecer si se trata o no de un milagro

Según diversos reportes en medios de comunicación locales, la diócesis de Salt Lake City, Utah (EE.UU.) está investigando un posible milagro ocurrido en la Iglesia de San Xavier en la localidad de Kerns, Utah, a trece millas al sur de la capital del estado.

Como han publicado medios locales, la hostia Consagrada, el Cuerpo de Cristo fue recibido por un niño que al parecer no había hecho su Primera Comunión. Al darse cuenta de esto, un familiar del menor regresó el Cuerpo de Cristo al sacerdote, el cual colocó la Hostia Consagrada en un vaso de agua para que se disolviera. Normalmente, en casos así, la Hostia Consagrada se disuelve en minutos.

Tres dias después la Hostia Consagrada no solo seguía flotando, ahora presentaba unas pequeñas manchas como de sangre, como si estuviera sangrando. Los parroquianos al saber del milagro Eucarístico se han acercado a verlo y a rezar frente a la Hostia Sangrante.

La diócesis local ha establecido un comité para investigar el posible milagro Eucaristico. Un comité formado por dos sacerdotes, un diácono y un laico, junto con un profesor en Neurobiología. La diócesis ha tomado custodia de la Hostia Sangrante y no será expuesta para adoración publica hasta concluidas las investigaciones correspondientes.

Monseñor Francis Mansión, presidente del Comité investigador, afirmó: «Recientemente, ha circulado reportes en la Diócesis acerca de una Hostia sangrando en la iglesia de St. Francis Xavier en Kearns. Monseñor Colin F. Bircumshaw, Administrador Diocesano, ha nombrado a un comité ad hoc de individuos con diversos antecedentes para investigar el asunto. El trabajo de la comisión ya está en marcha. Los resultados se harán públicos. La Hostia esta ahora bajo la custodia del Administrador Diocesano. Contrariamente a los rumores, no hay planes por el momento para su exposición pública o adoración”.

Terminó agregando monseñor Mansión: «Cualquiera que sea el resultado de la investigación, podemos aprovechar este tiempo para renovar nuestra fe y devoción en el milagro más grande – la presencia real de Jesucristo, que se lleva a cabo en cada misa”.

 

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