Aleteia

Otro sacerdote ha sido asesinado en México

Imagen FACEBOOK
Comparte

Su secuestro y muerte podría deberse a su negativa a extorsiones de los grupos criminales que operan en Puebla

El sacerdote Erasto Pliego de Jesús, desaparecido el fin de semana del poblado de Cuyuaco, en el Estado mexicano de Puebla, fue hallado este lunes completamente calcinado en el ejido de Nopalucan.

Según los informes de la policía, el cadáver del sacerdote, quien hace tres años que ejercía su ministerio en la arquidiócesis de Puebla, concretamente en la Parroquia de Santa María de la Natividad, Cuyuaco, estaba en un paraje del Camino a San Juan Bautista y El Silbato, en la colonia La Granja.

Según las autoridades policiacas, desde el pasado lunes se había ubicado «un cuerpo con rasgos similares a los de la persona buscada y que presentaba lesiones en cráneo y diversas quemaduras» y después se confirmó que era el cuerpo sin vida del padre Erasto.

Los sacerdotes se han convertido en un blanco “privilegiado” del crimen organizado en México. De hecho, se presume que el móvil del secuestro y asesinato del padre Erasto tuvo que ver, justamente, con alguna negativa de éste a extorsiones de los grupos criminales que operan en Puebla.

En diciembre pasado la Iglesia católica llamó a las autoridades mexicanas a detener la violencia contra de sacerdotes, ya que según un estudio del Centro Católico Multimedial (CCC) hasta finales del año pasado ocho sacerdotes habían sido asesinados en dos años y otros dos se encontraban desaparecidos.

En 2014, dos sacerdotes fueron secuestrados y asesinados en el violento estado de Guerrero.

Uno de ellos fue hallado el 25 de diciembre pasado con un balazo en la cabeza, mientras que en noviembre anterior había sido encontrado en una fosa común el cuerpo de un cura ugandés que ejercía su vocación misionero muy cerca del tristemente célebre municipio de Iguala, donde fueron desaparecidos 43 estudiantes de la Escuela Normal de Ayotzinapa.

México ha ocupado, por varios años consecutivos, el primer lugar en asesinato de sacerdotes en América Latina.

Mediante un comunicado, el arzobispado de Puebla lamentó “profundamente que un sacerdote cuya vida estaba consagrada a Dios y al servicio de los demás haya sido víctima de la violencia”, pidiendo a las autoridades “todo su apoyo ante este lamentable acontecimiento”.

Newsletter
Recibe gratis Aleteia.