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Canto ortodoxo ruso de “Suba mi oración” suena como los ángeles

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Cuatro coristas elevan sus voces al cielo

En la liturgia de la Cuaresma de los dones presantificados en la Iglesia ortodoxa se celebran las vísperas, seguidas por una parte de la liturgia completa.

Entre lecturas, el sacerdote se gira hacia los fieles con una vela e incienso y recita “La luz de Cristo nos ilumina”.

Es una remembranza de los profetas cuyos escritos se escuchan en la liturgia y quienes han sido iluminados por la misma luz de Cristo que la gente de hoy. Después de una siguiente lectura, el conmovedor himno de súplica se canta, y la gente se arrodilla:
Suba mi oración como incienso en tu presencia,
el alzar de mis manos como ofrenda de la tarde.

Señor, te estoy llamando, escucha mi voz.

Coloca, Señor, una guardia en mi boca,
un centinela a la puerta de mis labios; 

No dejes inclinarse mi corazón a la maldad, 
Suba mi oración como incienso en tu presencia,
el alzar de mis manos como ofrenda de la tarde.

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