Aleteia

Solteros: ¿Qué puedo hacer yo para encontrar pareja?

© ALESHYN_ANDREI / SHUTTERSTOCK
Joven soltera pensando
Comparte

Entrevista a la autora del libro «Esos amores que no avanzan»: Algunas personas no están dispuestas a pasar a otro estado de vida…

Élisabeth Content, consejera matrimonial, recibe a muchas personas solteras en su gabinete Mots Croisés de París. En su libro Ces amours qui n’avancent pas (Esos amores que no avanzan) descifra las múltiples razones que pueden estar en el origen de la soltería que muchas personas viven como un sufrimiento.

¿Por qué razones personas solteras van a su consulta?

Fue una sorpresa cuando abrimos Mots Croisés. Desde el principio tuvimos muchos solteros, la mayoría parisinos, que nos venían a ver.

En general tienen entre 25 y 40 años. Cada uno tiene su historia particular, pero a menudo quieren hacer balance de su vida amorosa. Pueden encontrarse en una de las siguientes situaciones:

  • “No llegan” a enamorarse
  • Han encontrado a alguien pero no han logrado un compromiso duradero
  • Viven muchas relaciones amorosas o reiterados conflictos de relación

¿Cuáles son las soluciones a estos fracasos?

Hay que dedicar tiempo a evaluar con cada uno su historia personal.

Para los que se cuestionan su sentimiento amoroso, es importante decirse que el barómetro de la densidad emocional de sentir amor no existe. Unas personas tienen grandes emociones y otras menos.

Por tanto hay que poner preguntas reales: “¿Quiero estar con esa persona? ¿Me atrae físicamente, moralmente?”.

¿La sociedad actual favorece la soltería?

Lo que es seguro es que la sociedad actual no nos ayuda a madurar. Sin embargo, la madurez está, para mí, en el origen de muchas dificultades ligadas con el compromiso.

Actualmente se estudia hasta más tarde, se permanece con los padres hasta tarde. Mientras la madurez de los hombres se situaba antes en los 25 años, hoy está en los 30 años. Esto es lo que yo observo.

¿Qué factores explican las diferentes situaciones en las que se encuentran las personas solteras?

Cada persona tiene su historia particular y es complicado hablar de este tema de manera general, pero a grandes rasgos encuentro a menudo muchas razones a estas situaciones:

  • Las experiencias amorosas pasadas pueden crear verdaderas heridas a las personas, frenándolas para su vida amorosa actual
  • Un ideal masculino o femenino muy elevado puede evitar a alguien encontrar al hombre a la mujer de su vida porque se hace muy difícil encontrar a alguien que le corresponda
  • Las heridas de la infancia pueden arañar las imágenes de la mujer o del hombre y crear miedos

¿Cómo se logra superar estas dificultades?

Todo está en la “toma de conciencia” de la vida real de la persona.

Algunas personas no están dispuestas a pasar a otro estado de vida. En ese caso, no quieren hacer balance sobre ellas mismas y plantearse varias cuestiones: “¿Por qué permanezco fijo en esta vieja relación? ¿Estoy preparado para vivir una vida diferente al ideal exacto que me he fijado?”.

Finalmente hay que atreverse a mirar los propios miedos de frente: “¿Tengo miedo a la relación? ¿Tengo miedo al hombre o a la mujer? ¿Qué me angustia o asusta?”.

También están los que tienen problemas para salir de una cierta comodidad: tienen un buen trabajo, un empleo con horario flexible, bonitas vacaciones,… ¿y están dispuestos a dejar esta comodidad a un lado para vivir otra cosa y encontrar a alguien?

En cambio, te encuentras personas que están dispuestas a hacer realmente balance sobre ellas mismas y a vivir una “toma de conciencia” de su vida.

Aceptan ver que necesitarían aclarar algunas cosas de su pasado o del presente de su existencia.

¿Cómo vivir esta «toma de conciencia» cuando la persona ha sido herida por una anterior historia amorosa?

El reto consiste en hacer el duelo de esta relación anterior para entender por qué se ha llegado ahí y por qué estas relaciones pasadas no eran necesariamente una buena elección.

Al mismo tiempo, para hacer el duelo hay que aceptar no entenderlo todo. Porque no está en el orden de lo racional, sino en el de lo emocional.

Y después está lo que me pertenece a mí y lo que pertenece al otro.

En fin, hay un tiempo para vivir este sufrimiento y atravesarlo.

Cuando se puede pensar en la persona sin amargura y no se piensa tan regularmente en los momentos pasados con ella, es signo de que se ha hecho el duelo.

¿Qué aconsejaría a las personas dispuestas a vivir esta “toma de conciencia” para encontrar su alma gemela?

En primer lugar, pueden hacerse acompañar para tener una mirada lúcida sobre ellas mismas. Puede ser un acompañamiento psicológico o espiritual, o confidencias a personas de confianza. Pero evitar amigos, porque no siempre dan buenos consejos…

Finalmente es importante evaluar el pasado (heridas afectivas o heridas de relación) y definir la imagen de la mujer y del hombre que la persona tiene.

¿Qué actos concretos se pueden hacer?

¡Tomar decisiones! Se trata de tomar un giro importante en la propia vida y estabilizarla haciendo elecciones.

Se puede tomar un trabajo estable y detener los cambios profesionales, por ejemplo. El desafío es aceptar obligaciones de la vida: “No hago siempre lo que quiero, cuando quiero. Acepto a veces no poder hacer lo que me gustaría”.

Y así es como se crece y se prepara para encontrarse con la persona correcta.

¿Ayuda construir amistades en grupos de solteros?

Sí y no. Sí porque puedes encontrar a alguien en un grupo de solteros. Pero al mismo tiempo no siempre son verdaderos encuentros.

Encontrar a la persona lleva tiempo, mucho tiempo. Hay que verse a solas. Atención a la rapidez que a menudo es mala consejera.

Se necesita tiempo para madurar la decisión. Tampoco tres o cuatro años, pero sí un poco de tiempo.

 

Por Marie Lorne

Newsletter
Recibe gratis Aleteia.