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La doctrina del Purgatorio, de Dante a la Guerra de las Galaxias

Lucasfilm
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La posibilidad y el camino de la redención es el gran tema que se esconde detrás de esta creencia católica

[…] y cantaré en ese segundo reino

donde el espíritu humano se purga

y de subir al cielo se ha hecho digno. ~ Dante, Purgatorio Canto I, 4-6

¿Se puede creer en el llamado “Purgatorio” aunque uno no sea católico? ¿Por qué la Iglesia católica lo considera, prácticamente, un dogma? ¿Es posible que la saga de George Lucas sea capaz de hacernos comprender mejor la verdad?

Sí, es posible. De hecho, lo explico en este artículo.

¿Qué es el Purgatorio?

C.S. Lewis: “Tu has estado en el inferno: si bien, si no vuelves atrás, se podría llamar Purgatorio.”

CS-Lewis

La vida es esencialmente un Purgatorio, pues se cambia y se aprende de los errores. No se trata de pagar las penas así, para satisfacer el presunto deseo de justicia de Dios o de las personas que hemos herido. El mal cometido, cuando se lleva a sus consecuencias extremas, es ya de por sí un desgarro indecible. Es el Infierno, temporal o eterno. Como lo explica en “El gran divorcio” de Lewis (¡que era protestante! XD ), el Purgatorio es más que nada una condición de la persona, del alma, que toma conciencia de los errores cometidos y que, tras superar el orgullo o la obsesión idólatra por algo, se comporta en consecuencia para enmendarse, cambiar y no repetirlo más.

Este proceso, guste o no, es gradual, no instantáneo.

Franco Nembrini: “El Purgatorio […] es intentar cumplir hasta el final este camino de conversión y de alcance de la felicidad, que es el objetivo de toda la obra de la Divina Comedia” y de la vida. […] Respecto a la fijeza de la condena infernal o respecto a la definitividad del Paraíso, el Purgatorio es la cantiga donde se cambia”.

El Purgatorio en “Star Wars”

El tema de la redención está magníficamente explicado como nunca antes en la saga de “Star Wars”. Anakin Skywalker representa el ejemplo paradigmático del hombre que es llamado a realizar algo inmenso (debía ser el Jedi esperado por las profecías, el mesías de toda la galaxia … ¡caray!), pero el deseo de posesión o de controlar la situación a toda costa, generado por el miedo de una hipotética pérdida, le hace convertirse en lo que más temía: un prevaricador, que hiere a sus seres más queridos.

Nótese que este error se produce gradualmente, de lo que se comprende que no es realista tampoco la creencia según la cual sería posible el proceso inverso: uno se condena al instante. Incluso la caída más inesperada siempre se produce de forma progresiva. Instantánea puede ser todo lo más la decisión de proceder de un lado o de otro.

Anakin cae, o mejor, cede al lado oscuro, convirtiéndose en el temible Darth Vader. De mesías a adversario de los Jedi y enemigo de la República. Y, así, comienza su “Infierno”, que se revelará un “Purgatorio” en el momento en que acepta lo que el hijo le ofrece gratuitamente: el perdón, que tiene origen siempre del Espíritu de Dios.

Se puede volver a la (verdadera) Fuerza con un acto de humildad, dejándose salvar por el Otro.

Será el hijo de Anakin, Luke Skywalker, décadas después, quien repare el mal hecho por el padre, salvando y redimiendo un poco a todos, incluso, “spoiler”, al padre. En esto, más de lo que podamos imaginar incluso los cristianos más fan de “Star Wars”, la figura de Luke es absolutamente crística. Es, como Cristo, el mesías que salva a todos … ofreciendo una alternativa maravillosa y sin precedentes: incluso el peor de los pecadores, del cual tuvo origen un mal terrible, puede redimirse si lo desea.

Como para Manfredo de Suabia en el III Canto del Purgatorio, la salvación es siempre posible, basta un acto de humildad y se puede emprender ese camino de redención llamado “Purgatorio”.

…Horribles fueron mis pecados;

pero la bondad infinita tiene un gran brazo,

que abraza todo lo que se dirige a ella … ~ Dante, Purgatorio, Canto III

Conclusión

Usando las palabras de Peter Kreeft, el Purgatorio es un lugar de purificación más que de sufrimiento, una especie de “lectura reparadora” de la vida terrena. En este caso, el Purgatorio sería la primera parte del Paraíso, y no un lugar lejos de él. Tanto en el Más Allá como en la vida terrena, nos preparamos para el verdadero Paraíso. Una verdad, la del Purgatorio, de la que implícitamente cuenta toda bonita historia que se respete, ¡incluida la epopeya de las Galaxias!

Artículo tomado y adaptado del original en Cattonerd

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