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«El regalo»: ¿Quién es el bueno y quién el malo?

Matt Kennedy ©2015 STX Productions, LLC. All Rights Reserved.
THE GIFT - 2015 FILM STILL - JOEL EDGERTON - Photo Credit: Matt Kennedy ©2015 STX Productions, LLC. All Rights Reserved.
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Hay seres humanos imperfectos que no saben o no pueden encontrar la paz consigo mismos, unos por egoísmo y vanidad y otros por sociópatas lindantes con lo criminal

El regalo (The Gift, Joel Edgerton, 2015) es una película inquietante pero no como uno podría esperar. Recibió el premio al mejor actor en el pasado festival de Sitges para Joel Edgerton (a quien también podemos ver en un papel fundamental en Black Mass), quien interpreta el rol más inquietante de la cinta pero que además también es su director.

Yo creo que aquí había una doble intención. Es probable que el galardón al mejor realizador del festival -que al final recayó en S. Craig Zahler por su delirante Bone Tomahawk (2015)- fuera discutido y al final se optara por una decisión salomónica: premiar a Edgerton por su faceta de actor que, no se crean, no es baladí y así de paso reconocer, aunque fuera de pasada, su labor como director.

El papel que interpreta Edgerton en su propia película no lleva estrictamente el peso de todo el largometraje pero es sin duda un rol decisivo sobre todo por su inquietante opacidad. Parece claro que no es trigo limpio pero también da la sensación de que al fin y al cabo tampoco es mala persona.

El regalo parte de una premisa muy familiar para el amante del cine de terror/suspense: “tipo raro” que acosa a familia feliz. Las variaciones sobre el tema han sido casi infinitas pero al final siempre parece claro que el “tipo raro” es el malo y la familia feliz los buenos.

Ahora bien… ¿Qué pasaría si, en efecto, un tipo turbio decidiera acosar a alguien que se lo mereciera? O por lo menos a alguien que despertara nuestras dudas.

¿Es bueno o malo?

La película escrita y dirigida por Joel Edgerton va sobre todo esto. No está claro quién es exactamente el bueno y el malo o por lo menos, no son buenos puros ni malos del todo. El regalo es un drama moral disfrazado de thriller de terror pero es muy probable que defraude a los amantes del género que solo esperen cuchilladas y sustos fáciles.

La impresión que domina el film de Edgerton es la expectación, la sensación de que algo horrible va a ocurrir cuando nada estrictamente desagradable ocurre delante de la cámara. El pulso narrativo y la atmósfera generada es sobresaliente y sin caer en artimañas baratas o en trucos de circo, El regalo consigue mantener el interés hasta el final mientras nos preguntamos si hay buenos y malos en esta historia.

Al final, lo que queda de la película resulta verdaderamente inquietante. Uno no sabe si el consabido “tipo raro” se ha pasado de la raya y ha profanado lo más íntimo de la familia y así se lo expone a Simon (Jason Bateman), el atormentado padre de un matrimonio que parece derrumbarse sin remisión.

El último plano de El regalo parece inclinar la balanza en favor de Simon y en contra de Gordo (Joel Edgerton) un “tipo raro” que buscaba paz pero que la buscó por el camino equivocado y seguramente también con la persona equivocada.

Creo que lo interesante de El regalo es que no hay buenos ni malos claros. Hay seres humanos imperfectos que no saben o no pueden encontrar la paz consigo mismos. Unos por egoísmo y vanidad otros por sociópatas lindantes con lo criminal.

El regalo no es ninguna obra maestra pero para dar la sensación de no ser más que una película del montón es un peliculón de ese montón.

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