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Papa Francisco: La fidelidad en el amor es bendecida eternamente

Antoine Mekary /Aleteia
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A pesar de las noticias falsas, el Papa está bien, besa y abraza niños y enfermos en la audiencia general y sigue como siempre agenda cotidiana

“Es necesario devolver honor social a la fidelidad del amor. Es necesario sacar de la clandestinidad el milagro cotidiano de millones de hombres y mujeres que renuevan su fundamento familiar, del cual cada sociedad vive”, dijo el Papa Francisco durante la audiencia general de este miércoles 21 de octubre en la plaza de San Pedro.

El Pontífice lució en buena forma, no obstante la noticia falsa de un tumor en el cerebro que difundió un periódico italiano y que la Sala de Prensa del Vaticano desmintió inmediatamente. “El Papa desarrolla sin interrupciones su intensa actividad de forma absolutamente normal”, indicó Lombardi.

La fidelidad, lealtad a la promesa de amor

El Papa reflexionó sobre la fidelidad a la promesa de amor entre el hombre y la mujer sobre la cual está fundada la familia y la sociedad. “No es una casualidad, este principio de lealtad a la promesa de amor y de generación que está escrito en la creación de Dios como una perenne bendición, al que está confiado el mundo”.

En el marco de los trabajos finales del sínodo sobre la familia (4-25 de octubre) en el Vaticano, el Papa dedicó su predicación a la fidelidad de pareja que “lleva así el compromiso de acoger y educar a los hijos, cuidar de los padres ancianos y de los miembros más débiles de la familia, ayudándose mutuamente a desarrollar las propias cualidades y a aceptar las limitaciones”.

Mantener la palabra dada, un valor social 

En su reflexión, presentó algunos factores que reman contra este valor de la fidelidad: la búsqueda a toda costa de la propia satisfacción o la exaltación innegociable de la libertad.

Así explicó que la promesa de la fidelidad se debilita “deshonrando la fidelidad con el incumplimiento de las promesas o siendo muy indulgentes con la inobservancia de la palabra dada”, agregó.

“Me viene a la mente lo que nuestros abuelos, nuestros ancianos, decían: ¡qué tiempos aquellos cuando se estrechaba la mano y se mantenía la palabra dada!”, recordó.

Fidelidad no está en contra de la libertad

El obispo de Roma exhortó a “restituir el honor social a la fidelidad del amor, sabiendo que la fidelidad del hombre a la promesa depende siempre de la gracia y de la misericordia de Dios, y que el vínculo que se crea por el amor o la amistad es bello y nunca destruye la libertad”.

“Al contrario, libertad y fidelidad se sostienen mutuamente tanto en las relaciones interpersonales como en las sociales”, añadió.

Familia maestra de fidelidad en la sociedad

La familia –señaló- juega un papel muy importante en todo esto, pues, mediante el amor y la generación, se convierte en transmisora de esa sorprendente obra maestra de humanidad que es la fidelidad, vivida como una bendición perenne de Dios, y que expresa también de forma misteriosa la relación de Cristo con la Iglesia”.

Antes de iniciar la audiencia el Papa, como es costumbre saludó a los fieles y turistas presentes en la plaza de San Pedro. Varios argentinos le pidieron bendiciones para las elecciones que se desarrollarán en ese país. Como es habitual, el Papa besó y bendijo niños y enfermos a su paso hasta llegar al altar central para la audiencia.

Fidelidad del sínodo a la voluntad de Dios 

Al final, el Papa rezó por los padres sinodales, para que se mantengan fieles a la voluntad de Dios. «Los invito a rezar por los padres del sínodo, que el Señor bendiga su trabajo, desarrollado con fidelidad creativa y con la firme esperanza de que el Señor es el primero en ser fiel a sus promesas. Que Dios los bendiga».

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