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“Juntos por México”: Los movimientos católicos toman la estafeta del cambio

© Juntos por mexico
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El manifiesto del primer encuentro nacional de movimientos católicos, un compromiso para actuar

Con un manifiesto ha concluido el Primer Encuentro Nacional de Movimientos Católicos que se realiza en México, evento en el cual participaron más de 10 mil personas de cerca de 70 movimientos laicales de todo el país.

Los Movimientos Católicos agrupados en “Juntos por México” y reunidos en la ciudad de Puebla del 16 al 18 de octubre pasado, decidieron tras el Encuentro Nacional seguir trabajando unidos y construir una Red Nacional de Voluntariado Católico, con el cual dar soluciones concretas a problemas concretos que vive el país.

En la parte medular del Manifiesto, se plantearon denuncias y proyectos de acción que representan una oportunidad para que los católicos, desde la fe, pasen de la reacción a la acción y de ser espectadores a ser actores de un nuevo destino para México.

Los 4 puntos del Manifiesto

1. Denunciamos que no nos sentimos representados por legisladores, gobernantes y jueces que imponen, de una u otra forma, concepciones que violentan la naturaleza y leyes contrarias a la dignidad de las personas; al valor de la vida humana desde la concepción hasta la muerte natural; al matrimonio que sólo se puede dar entre una mujer y un varón; a la familia entendida como célula básica y natural de la sociedad, sin la cual no hay bienestar posible duradero y verdaderamente humano.

2. Expresamos con energía que nos duele la violencia; nos envilece la corrupción; nos apremia la falta de oportunidades de vida digna para indígenas, migrantes, jóvenes y adultos mayores; nos indigna también la pobreza de millones de compatriotas… pero también nos sentimos corresponsables de esta situación y por ello estamos dispuestos a sumar desde la diferencia, a colaborar desde la diversidad, a construir desde la adversidad, a distribuir desde la escasez y a acompañar procesos desde nuestra fragilidad. Estamos ciertos que vale la pena emular el milagro de la multiplicación de panes y peces, narrado en el Evangelio de Jesús.

3. Anunciamos que los católicos vivimos en la esperanza cierta de que las cosas pueden cambiar, y de ello damos muestra desde nuestra determinación, en primera persona, de ser mejores ciudadanos, así como al dar nuestra contribución concreta y eficaz desde nuestros movimientos, asociaciones y misiones específicas. Trabajando por México de manera individual y asociada, poniendo nuestras capacidades al servicio del bien común de la nación.

4. Actuaremos sumando, es decir, junto con otros hombres y mujeres de buena voluntad, de cualquier ideología o religión que quiera ser parte de un proyecto en el que caminemos “Juntos por México”.

Contribución laical

Dado que la Iglesia católica no se concibe a sí misma como una “asociación privada de fieles” con una misión que se agota hacia su interior, sino como una “entidad pública” y por tanto abierta a toda la dinámica social, los cerca de 7 millones de miembros de los movimientos de laicos católicos representados en este Manifiesto terminaron anunciando a la opinión pública mexicana “que contribuiremos, de manera particular y organizada, en todos los espacios públicos posibles, para construir una sociedad en la que se promueva la justicia y la paz así como la igualdad de oportunidades y en la que todos nos sintamos orgullosos de ser mexicanos que realizamos nuestras vidas según las propias convicciones”.

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