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Canonizados los padres de “la santa más grande de los tiempos modernos”

© Antoine Mekary / ALETEIA
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Louis y Zelie Martin ya están influyendo en las vidas y matrimonios de muchos católicos

El domingo, Louis y Zelie Martin, el matrimonio francés que crió a la “santa más grande de los tiempos modernos” fueron canonizados en la Plaza de San Pedro. Las reliquias de la santa pareja fueron llevadas en procesión por los dos niños cuyas vidas fueron milagrosamente salvadas por su intercesión.

Incontables personas de todo el mundo, incluyendo el Papa Francisco, han sido cautivados por santa Teresita, afectuosamente conocida como “la pequeña flor”. Carmelita francesa del siglo XIX, Teresa entró en el silencio y la soledad del claustro a la temprana edad de quince años, y murió a los 24. Y sin embargo, fue nombrada copatrona de las misiones (junto con el jesuita Francisco Javier) y doctora de la Iglesia por el Papa Juan Pablo II en 1997.

La canonización coincidió con la celebración del Domund, así como con el Sínodo de la Familia. El tema del Sínodo es “La vocación y misión de la familia en la iglesia y en el mundo moderno”.

Fr. Romano Gambalunga, el postulador de la causa de canonización, dice: “Esta es la primera vez que una pareja ha sido canonizada como tal con una única causa, y este es un bello signo para las familias cristianas”.

Ellos experimentaron el matrimonio como una llamada de Dios

Louis y Zélie experimentaron el matrimonio como una llamada de Dios. Al principio, ambos pensaron en la vida religiosa, pero discernieron que no era su camino. Un día de abril, ambos se encontraron en un puente. En su primer encuentro, Zélie escuchó en su corazón: “Este es el que he preparado para ti”. Louis y Zelie se casaron tres meses después, el 13 de julio de 1858, a medianoche.

¿Por qué se casaron a medianoche?

“Era una costumbre de la época celebrar la boda a medianoche”, explica a Aleteia Jean-Marie Simar, Rector del santuario de Louis y Zelie en Alencon, Francia. “En aquella época, la boda no siempre iba acompañada de una gran celebración. Era una celebración privada. La pareja se presentaba ante el altar, en presencia de Dios, con dos testigos que firmaban el acta matrimonial […] Pero sin duda, también celebraron el matrimonio a medianoche porque querían recibir la Comunión”, añade. “Hasta el pontificado de Pío XII, el ayuno eucarístico comenzaba a medianoche. Su deseo de recibir la santa Comunión cuando recibían el sacramento del matrimonio es significativo porque muestra su deseo de que el Señor estuviera en el centro de su matrimonio”.

“Louis y Zelie vivieron una vida sencilla y eligieron colocar a Dios en el centro. Iban a Misa todas las mañanas a las 5 de la madrugada”, explica el postulador. “Vivieron para ser santos; vivieron para el cielo”.

En 1877 Zélie murió de cáncer de pecho a la edad de 46 años, dejando a Luis el cuidado de sus cinco jóvenes hijas: Marie, Pauline, Leonie, Celine, y Teresa, que tenía sólo 4 años entonces.

Louis murió en 1894 a la edad de 71 años después de sufrir dos ataques y cinco años de enfermedad seria y prolongada.

Louis y Zelie Martin fueron beatificados por Benedicto XVI el 19 de octubre de 2008.

Los milagros

En 1994, cuando le preguntaron al papa Juan Pablo II por qué aún no había canonizado a Louis y Zelie, respondió: “Aún no han hecho milagros”.

Pero esto cambió pronto. Y los dos milagros necesarios para su canonización se realizaron en inexplicables curaciones de bebés a los que los doctores habían diagnosticado enfermedades incompatibles con la vida.

El primer milagro se produjo en Pietro Shiliro, un niño nacido en Monza (Italia) en 2002 con una deformación congénita en los pulmones. Los doctores dijeron que no iba a vivir.

El sacerdote que llamaron para bautizar a Pietro animó a los padres a pedir la intercesión de los Martin. Después de un mes en la UCI, el recién nacido fue dado de alta y hoy es un adolescente sano.

El segundo milagro fue en la pequeña Carmen, nacida a las 28 semanas el 15 de octubre de 2008 en Valencia (España) después de un embarazo difícil. Dos días después de nacer, Carmen sufrió una hemorragia cerebral que le causó un envenenamiento de la sangre casi fatal. Sus padres acudieron a un monasterio carmelita buscando la intercesión de santa Teresa de Ávila, pues su hija había nacido en esa fiesta.

La priora les dijo que no rezaran a santa Teresa de Ávila, sino a Louis y Zelie, que acababan de ser beatificados pero a los que faltaba el milagro para la canonización.

Los padres de Carmen aceptaron, y después de tres meses en el hospital, el 2 de enero de 2009, su hija recobró la salud – el día del aniversario 135 del nacimiento de la más pequeña de las hijas de los Martin, santa Teresita.

La continua influencia de los santos Martin

Se hizo patente en la canonización del domingo que los santos Louis y Zelie Martin ejercen una poderosa influencia en las vidas de muchos.

“Los Martin son muy importantes para toda nuestra familia”, dicen a Aleteia Tibot y Marie, un matrimonio padres de seis hijos del sur de Francia. “Louis y Zelie son un ejemplo para mi mujer y para mí”, dice Tibot, “y queremos seguirles. Nos muestran el camino de la santidad y nos lo enseñan para nuestros hijos”.

Nicola y su mujer, Margo, que llegaron a Roma con sus cuatro hijas desde Avignon, Francia, dicen: “Hemos venido a la canonización de Zelie y Louis Martin porque son un ejemplo para toda la familia”.

E Isabella, una joven que acudió a Roma con su padre para la canonización, se está preparando para entrar en el Carmelo en EE.UU., explica el significado de que los padres de “la santa más grande de los tiempos modernos” entren en el canon de los santos.

Isabella explica: “Los nuevos santos son padres de una santa carmelita. Son en cierto sentido padres espirituales, porque contribuyeron a la vocación de santa Teresita. Siento que tienen también influencia en mi vida espiritual. Es una gran alegría celebrar la canonización de los padres de una carmelita”.

Diane Montagna es corresponsal en Roma de la edición inglesa de Aleteia

 

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