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En Antioquia el embarazo de adolescentes es un tema que preocupa

World Health Organization-WHO-cc
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A pesar de “implantar” nuevas políticas de reproducción sexual el problema acrecienta

La realidad del embarazo de adolescentes siempre ha sido un dolor de cabeza para las políticas de gobierno. Se trata de un tema muy complejo que encierra varios factores que para dar solución se tendrían que atender con decisión de crear una cultura cimentada en valores; de lo contrario la solución será momentánea e ineficaz como ocurre en muchos gobiernos.

Se podría hablar de las víctimas de violaciones, hecho doloroso que lamentablemente es de índice alto incluso en ambientes familiares. Pero es un tema que esta vez no quisiera abordar. Ahora, es importante cuestionar las políticas de gobierno que en vez de promover el respeto y la dignidad de la persona fomentan un supuesto sexo seguro que da pie para que los adolescentes tengan una vida promiscua corriendo el riesgo de que las niñas queden embarazadas.

La Secretaría de Equidad de Género que funciona en la Gobernación de Antioquia ha dado a conocer una supuesta disminución en la tasa de fecundidad durante los últimos tres años. Pero Sara González, profesora de la Universidad de Antioquia ha declarado a El Tiempo que más bien se ha dado un aumento del 30 por ciento.

“Hay patrones que no se han modificado, por ejemplo, el primer embarazo de muchas de estas mujeres no es planeado. Esto tiene efectos que cambian o dan un giro al proyecto de vida. Por eso la carga de la fecundidad reposa sobre los hombros de mujeres muy jóvenes, de entre 15 a 19 años.”

La culpa es de quien la tiene

La agenda de Equidad de Género lamentablemente se aprovecha de esta situación social para promover su agenda; y en vez de propiciar políticas que verdaderamente respondan a la dignidad de la mujer culpan a la cultura y tradiciones que, según ellos, las oprimen.

Patricia Builes, secretaria de Equidad de Género, confirma lo dicho de la siguiente manera: “Desde la infancia las niñas crecen en un ambiente que prioriza los roles tradicionales de las mujeres, lo que conlleva la concepción a temprana edad ya que continúan existiendo mitos frente al ejercicio de la sexualidad en los jóvenes y una sobrevaloración de la maternidad.”

Hay que aclarar que el problema no es la maternidad y esta no es ninguna creación cultural sino que es algo inherente en la vida de toda mujer. La solución por lo tanto no es acabar con ella. Es errado pensar que lo que va terminar con el embarazo de adolescentes es que ellas renuncien a ser madres cometiendo crímenes como lo es el aborto; la solución está en la formación de los adolescentes, tanto de las mujeres como de los hombres.

Esto implica mayor inversión y un trabajo más estratégico a diferencia de la salida deportiva que promueve la entrega de condones y píldoras por un lado y por otro, cuando esto no ha dado resultado, el aborto.

Hedonismo vs. Abstinencia

Es importante ser críticos e ir a la raíz de los hechos. La realidad muestra que los programas de educación sexual promovidos por el Gobierno han obtenido como único éxito el fomento de una cultura donde lo que predomina es el placer por el placer. Se les ha dado la posibilidad a los adolescentes de transitar a muy temprana edad en el ejercicio desenfrenado de su sexualidad sin explicarles rectamente el desarrollo de la misma en sus diferentes etapas de maduración y crecimiento.

Al parecer ha llegado la hora de ensayar un programa que se funde en los valores humanos y que eduque en el recto amor propio y hacia el otro. Es real que esta educación no sólo le compete al gobierno de turno sino se requiere también el apoyo y compromiso de cada familia. Es rol de la familia asumir su protagonismo como primera escuela formativa acompañando a los hijos en todas sus etapas de desarrollo.

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