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Oda a mi padre: un canto a la familia desde Extremo Oriente

CJ Entertainment
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Porque el cine coreano no es solo acción y «thrillers»

Se estrena esta película coreana, que nada tiene que ver con el tópico tan extendido para el cine de esa nacionalidad, asociado con impactantes películas de acción y thrillers desmadrados, aunque de gran calidad narrativa. Oda a mi padre es un largometraje dramático que nos recuerda más, por ejemplo, a la sensibilidad del cineasta chino Zhan Yimou que a las citadas cintas violentas.

Youn Jk lleva a la pantalla una historia que siempre quiso contar como homenaje a tantos padres anónimos que gastan la vida por los suyos. Para ello ha contado con un guion de Soo-jin Park y con unos intérpretes de máximo nivel en Corea. El guion arranca en diciembre de 1950, en el Puerto de Hungnam, que está lleno de refugiados de la guerra de Corea. En medio del caos, Duk-soo, de 12 años de edad, ve cómo su vida cambia en un abrir y cerrar de ojos cuando su mano resbala y pierde el rastro de su hermana menor, a la cual había prometido no soltar nunca.

Dejando atrás a su padre que se queda a buscarla, Duk-soo, y otros miembros de la familia escapan a Busan y se establecen en el bullicioso Mercado Gukje, esperando a que el resto de la familia llegue. Así arranca una película río que nos va a llevar hasta la ancianidad de Duk-soo (Hwang Jung-min). Un largo recorrido existencial, que nos conduce desde la más tierna infancia a la senectud, en un camino que sólo busca lo mejor para sacar adelante a la familia. Aventuras, dramas, dolores y alegrías jalonan una vida de sacrificio por los más queridos.

“Siempre he sentido pena por mi padre, que a lo largo de esa época de pobreza y lucha siempre vivió no para sí mismo, sino para toda su familia. Espero que esta representación de la generación de nuestros padres, quienes ferozmente sobrevivieron a su época, pueda inspirarnos a todos para volver a mirar nuestras vidas con una nueva luz”. Estas declaraciones del director se traducen en una puesta en escena vigorosa, con algunos momentos de gran dramatismo, combinado con otros más humorísticos que dan respiro a la narración.

 

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