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Oración para pedir coraje

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¿Acaso nunca les ha pasado alguna vez que sacan fuerzas de donde no las hay y salen adelante?

Señor, Tú eres un Dios de amor y de justicia. Eres Tú mi consuelo, eres el Dios que salva y da la vida…

Oración introductoria

Señor mío, quiero tu luz, tu fuerza, tu alegría, tu ánimo. Quiero sentir que soy capaz de seguir.

Gracias Señor, por este día, es una oportunidad más para volver a empezar y así poder lograr el mayor objetivo que tengo, ser feliz en tu amor.

Te suplico, que me des mucha paciencia y serenidad para saber afrontar los momentos de intolerancia y tensión que se me presentarán durante el resto de este día. Amén

¿Inmóvil como una estatua? ¿Qué esperas para avanzar?

Señor, Tú eres un Dios de amor y de justicia. Eres Tú mi consuelo, eres el Dios que salva y da la vida. Te ruego en este momento que quites del corazón de este hermano que nos lee todo sentimiento de miedo frente al futuro, dale tu seguridad y paz.

Limpia su corazón de todo sentimiento negativo y de toda emoción destructiva. Envía la abundancia de tu luz a su corazón, para que se vea libre de toda equivocación.

Que sea valiente, sin miedos y con ganas de seguir luchando.

 

Debemos convencernos de que los creyentes no podemos ser cobardes, ni miedosos. Tenemos que ser batalladores; gente capaz de enfrentar la prueba y de vencerla. Cada uno de nosotros tiene la fuerza y el poder (dado por Dios) para vencer todas las dificultades.

Tenemos que esforzarnos hasta la última gota de sudor por vencer ese problema y esa situación que nos está dañando.

Piensa: si muchos han logrado salir adelante, ¡tú también lo puedes lograr!, solo basta creer en lo que Dios puede hacer en tu vida.

Toma las riendas de tu vida en este momento, aprovecha las oportunidades que Dios te ha dado. ¡Aférrate a su amor!

Repite en este instante: “Señor, sé luz en mi mente, paz en mi corazón, sabiduría en mis decisiones, amor en mis relaciones. Te necesito, Señor. Sólo Tú calmas mis penas. Amén».

Confía

¿Acaso nunca les ha pasado alguna vez que sacan fuerzas de donde no las hay y salen adelante? Pues allí está Dios, quien plantó esa semilla de fortaleza y sólo necesitó de tu fe para poder hacerla crecer.

¡Adelante! siempre debes estar motivado, porque Dios nos regala cada segundo de vida con la plena convicción de que haremos cosas maravillosas en su nombre.

Consejo: Deja que Dios obre en tu vida; aun cuando no veas la luz en tu caminar, Él tiene control de todo. Sigue confiando en Él y no dejes de caminar. Amén.

Propósito:
Haré un acto de caridad con alguien que no tolero mucho sin que nadie se dé cuenta.

Meditemos juntos esta frase:
«Pidamos a la Virgen María que nos enseñe a afrontar con fe las actividades de cada día, abriendo cada vez más nuestra vida al Señor» (Papa Francisco)

 

Artículo originalmente publicado por pildorasdefe.net con aportes del Padre Pedro José Guerra

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