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“Rabia”: la contaminación llega a la Mediaset

mediaset.es
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Una serie de zombis estilo "ponerse en el lugar del malo" que no va a dar mucho de sí

Calificación por edades: no recomendada a menores de 14 años

Los dos grandes grupos televisivos privados españoles, al disponer de varias cadenas bajo su poder, pueden seleccionar en cuál de ellas estrenar un producto (en este caso una serie) en función de la calidad o el resultado que conozcan o intuyan. “Rabia” no debe haber pasado los filtros que le conceden el acceso a Tele5 (la niñamimada de Mediaset) y en su lugar se han “conformado” con estrenarla en Cuatro, algo que a la vista del primer capítulo parece una decisión acertada, puesto que a pesar de que la premisa inicial resulta interesante (especialmente para el hasta fechas recientes limitado rango de géneros de factura nacional) el resultado final tal y como aparece en pantalla decepciona tanto por la apariencia de producción de escaso presupuesto como por lo desaprovechado de la misma.

Con una introducción de rechazo a los llamados “rabiosos” se nos traslada a una realidad en la que los omnipresentes zombis conviven con los humanos temerosos tanto de los infectados como de convertirse ellos mismos en una de esas terribles criaturas. Pero los protagonistas, por introducir por fin una nota de originalidad, van a ser los propios “rabiosos”, víctimas de una conspiración de la que unos huyen, otros se esconden y otros afrontan como pueden.

De entre las diversas tramas que se entrecruzan para aproximar al espectador a los conflictos de “rabiosos” y humanos “limpios”, encarnados por un plantel de actores de lo más variado que combina rostros desconocidos con otros tan familiares como los de Malena Alterio o Concha Cuetos, es precisamente este último el que nos muestra una de las más descarnadas opciones: la madre que ante el contagio de su hijo decide encerrarlo tanto para que quede protegido como para que no dañe a nadie más. Un tema similar al que dentro de poco podremos ver en pantalla grande con “Maggie”, la nueva película de Arnold Schwarzenegger, quien en un papel completamente alejado de sus registros habituales afronta una situación similar a la de la serie recién estrenada en Cuatro.

Queda la sensación de que Mediaset ha apostado a medias, sin una convicción completa, por una serie como “Rabia”, que va a depender demasiado de la aceptación de una audiencia que puede encontrarse ante un producto “cojo”. Y es que el entorno en que se sitúa la acción, la trama y las subtramas pueden resultar atractivos pero parece faltar un poco de convicción de la propia cadena en el éxito que pudiera obtener en pantalla esta serie, lo que se traduce en un aspecto, si no pobre, al menos no tan cuidado como podría ser deseable.

En ese aspecto el “cartón piedra” y los efectos especiales de baratillo no impidieron que “El internado”, por ejemplo, se convirtiese en un éxito de audiencia, pero una vez que ya se acostumbra el espectador a “The walking dead” (incluso dejando a un lado las más que evidentes diferencias presupuestarias) no queda otra opción que tratar de por lo menos no ofrecer un aspecto que por “barato” llegue a distraer al espectador (como sucede en “Rabia”) de lo que se le está contando.

Pero quizá lo que más puede desconcertar al espectador es que acostumbrado a escenarios de apocalipsis zombi y pánicos multitudinarios en “Rabia” la situación de los infectados parece haberse asumido con naturalidad. Resulta chocante pero conociendo la tolerancia que tenemos los seres humanos a la tragedia (normalmene a la ajena) casi parece lo más real que sucedería en la vida real: que al final nos acostumbraríamos a un mundo en el que conviven infectados, zombis, vampiros, rabiosos o lo que le apetezca al guionista y le consienta el productor.

Tags:
serie tv
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