Aleteia logoAleteia logo
Aleteia
domingo 18 abril |
Santa María de la Encarnación
home iconEspiritualidad
line break icon

Oración de la humildad, de santa Teresita del Niño Jesús

Let Grow Therapy and Counseling - Helping Children to Thrive-CC

Aleteia Team - publicado el 01/10/15

Una poderosa oración para aprender a ser humilde como Jesús

Jesús, cuando eras peregrino en nuestra tierra, tú nos dijiste:
“Aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y vuestra alma encontrará descanso”.

Sí, poderoso Monarca de los cielos,
mi alma encuentra en ti su descanso al ver cómo,
revestido de la forma y de la naturaleza de esclavo,
te rebajas hasta lavar los pies a tus apóstoles.

Entonces me acuerdo de aquellas palabras que pronunciaste
para enseñarme a practicar la humildad:
Os he dado ejemplo
para que lo que he hecho con vosotros, vosotros también lo hagáis. E
l discípulo no es más que su maestro…
Puesto que sabéis esto, dichosos vosotros si lo ponéis en práctica”.

Yo comprendo, Señor, estas palabras salidas de tu corazón manso y humilde,
y quiero practicarlas con la ayuda de tu gracia.

Quiero abajarme con humildad y someter mi voluntad a la de mis hermanas,
sin contradecirlas en nada y sin andar averiguando si tienen derecho o no a mandarme.

Nadie, Amor mío, tenía ese derecho sobre ti,
y sin embargo obedeciste,
no sólo a la Virgen Santísima y a san José,
sino hasta a tus mismos verdugos.

Y ahora te veo colmar en la hostia la medida de tus anonadamientos.
¡Qué humildad la tuya, Rey de la gloria,
al someterte a todos tus sacerdotes,
sin hacer alguna distinción entre los que te amen
y los que, por desgracia, son tibios o fríos en tu servicio…!
A su llamada, tú bajas del cielo;
pueden adelantar o retrasar la hora del santo sacrificio,
que tú estás siempre pronto a su voz…

¡Qué manso y humilde de corazón me pareces, Amor mío,
bajo el velo de la blanca hostia! Para enseñarme la humildad,
ya no puedes abajarte más.

WEB 3 EUCHARIST
TATJANA SPLICHAL | DRUŽINA

Por eso, para responder a tu amor,
yo también quiero desear que mis hermanas me pongan siempre en el último lugar
y compartir tus humillaciones, para “tener parte contigo” en el reino de los cielos.

Pero tú, Señor, conoces mi debilidad.
Cada mañana tomo la resolución de practicar la humildad,
y por la noche reconozco que he vuelto a cometer muchas faltas de orgullo.

Al ver esto, me tienta el desaliento,
pero sé que el desaliento es también una forma de orgullo.
Por eso, quiero, Dios mío, fundar mi esperanza sólo en ti.
Ya que tú lo puedes todo, haz que nazca en mi alma la virtud que deseo.

Para alcanzar esta gracia de tu infinita misericordia,
te repetiré muchas veces:
“¡Jesús manso y humilde de corazón, haz mi corazón semejante al tuyo!”.




Te puede interesar:
“Letanías de la humildad”, del cardenal Merry del Val

Tags:
humildadoracionvalores
Apoye Aleteia

Usted está leyendo este artículo gracias a la generosidad suya o de otros muchos lectores como usted que hacen posible este maravilloso proyecto de evangelización, que se llama Aleteia.  Le presentamos Aleteia en números para darle una idea.

  • 20 millones de lectores en todo el mundo leen Aletiea.org cada día.
  • Aleteia se publica a diario en siete idiomas: Inglés, Francés, Italiano, Español, Portugués, Polaco, y Esloveno
  • Cada mes, nuestros lectores leen más de 45 millones de páginas.
  • Casi 4 millones de personas siguen las páginas de Aleteia en las redes sociales.
  • 600 mil personas reciben diariamente nuestra newsletter.
  • Cada mes publicamos 2.450 artículos y unos 40 vídeos.
  • Todo este trabajo es realizado por 60 personas a tiempo completo y unos 400 colaboradores (escritores, periodistas, traductores, fotógrafos…).

Como usted puede imaginar, detrás de estos números se esconde un esfuerzo muy grande. Necesitamos su apoyo para seguir ofreciendo este servicio de evangelización para cada persona, sin importar el país en el que viven o el dinero que tienen. Ofrecer su contribución, por más pequeña que sea, lleva solo un minuto.

Oración del día
Hoy celebramos a...





Top 10
1
Miriam Díez Bosch
¿Un santo en el Titanic?
2
PADRE PIO
Philip Kosloski
Cuando Padre Pío rezaba por alguien, decía esta poderosa oración
3
JORDAN PETERSON
Benito Rodríguez
El encuentro con Dios de un psicólogo best-seller
4
SANTI MARATEA
Esteban Pittaro
Rafael Maratea: De la tragedia del aborto al máximo orgullo por e...
5
Kathleen Hattrup
El hombre que besó la frente del Papa dice que la Virgen lo curó ...
6
SAINT JOSEPH
Philip Kosloski
Esta antigua oración a san José es “conocida por no fallar nunca”
7
Redacción de Aleteia
El cuerpo intacto de Santa Bernardita: Lo que dijeron los médicos...
Ver más
Newsletter
Recibe gratis Aleteia.