Recibe Aleteia gratis directamente por email

¿No estas preparado para donar?

Aún así hay otras 5 maneras como puedes ayudar a Aleteia

  1. Reza por nuestro equipo y por el éxito de nuestra misión
  2. Habla de Aleteia en tu parroquia
  3. Comparte el contenido de Aleteia con tus amigos y tu familia
  4. Desactiva el bloqueo de publicidad cuando nos visites
  5. Suscríbete a nuestra newsletter gratuita y leenos a diario

¡Gracias!
El equipo de Aleteia

Suscríbete

Aleteia

Los obispos de África dicen a la ONU “no” al neocolonialismo y la esclavitud ideológica

A malnourished child waits for emergency medical assistance from the African Union Mission in Somalia (AMISOM), an active regional peacekeeping mission operated by the African Union with the approval of the United Nations. Somalia is the country worst affected by a severe drought that has ravaged large swaths of the Horn of Africa, leaving an estimated 11 million people in need of humanitarian assistance.
Comparte

Documento conjunto de denuncia dirigido a la cumbre de la ONU sobre el plan mundial de desarrollo

“No” categórico al neocolonialismo y a la esclavitud ideológica; “sí” al desarrollo de África basado en un auténtico respeto. Esta es la síntesis de la “Declaración común” que acaban de publicar los obispos de África y Madagascar para invitar a los dirigentes políticos a escuchar la voz de su conciencia.

El documento es publicado en vísperas de la cumbre mundial de las Naciones Unidas, que se celebra en Nueva York del 25 al 27 de septiembre, para adoptar un plan mundial mundial de desarrollo de aquí a 2030 (Cf. https://sustainabledevelopment.un.org/post2015/summit).

La declaración de los obispos, que ahora se publica, fue adoptada entre el 8 y el 11 de junio, en Accra, durante la reunión de todo el episcopado africano y de Madagascar en preparación del Sínodo sobre la Familia que se inaugurará el 4 de octubre próximo en el Vaticano.

El texto, firmado por 45 obispos africanos, de los cuales, 32 presidentes de conferencias episcopales, en representación de 40 países de África y Madagascar, diez cardenales y tres obispos africanos en el Vaticano, lanza un apremiante llamamiento a los líderes políticos, así como a los “hijos e hijas del querido continente africano” para pedir que todos “respeten, amen y sirvan verdaderamente a África”.

Siguiendo la tradición de san Gelasio, papa africano, los prelados invitan a los dirigentes políticos a “escuchar la voz de su conciencia” y a recordar “que cada persona humana tendrá que rendir cuentas a Dios por sus actos”.

Los obispos africanos califican como nuevo colonialismo los proyectos de instituciones extranjeras que buscan imponer a la cultura y gobierno africanos políticas de promoción de “la salud y los derechos sexuales y reproductivos”, así como “la perspectiva de género”.

De hecho, instituciones internacionales buscan imponer “como condiciones a la ayuda al desarrollo” la adopción de preservativos, “servicios abortivos”, educación sexual meramente técnica sin tener en cuenta los principios éticos, y el “desmantelamiento de los estereotipos del género”.

Los obispos pronuncian un “no categórico a este plan que asesina al continente”.

En particular los representantes de la Iglesia ponen en tela de juicio el Protocolo a la Carta Africana de Derechos Humanos y de los Pueblos, mejor conocido como el Protocolo de Maputo, redactado en 1995 y aplicado en 2005.

Ese documento presiona a los gobiernos para que legalicen el aborto y promuevan entre la población un amplio e indiscriminado acceso a los anticonceptivos.

Los obispos consideran que este plan “pilotado por agentes externos” es promovido también por otros documentos internacionales, como la Declaración de Abbis-Abeba sobre la Población y el Desarrollo en África después del 2014.

Los obispos de África y de Madagascar reconocen que se sienten “unánimemente heridos en los más íntimo de su corazón de pastores” por “un resurgimiento terrificante del espíritu colonialista”.

Los africanos, dicen, no son socios serviles de agentes de la gobernanza mundial; tienen una contribución humana y espiritual profética que ofrecer a la humanidad en este momento en el que la familia y la fe están gravemente amenazadas.

La declaración ya ha sido enviada personalmente a los jefes de Estado y de gobierno de África, al secretario general de la ONU y a los responsables de las instituciones africanas, entre otros.

Newsletter
Recibe gratis Aleteia.