Aleteia logoAleteia logo
Aleteia
jueves 03 diciembre |
San Habacuc
home iconEstilo de vida
line break icon

Las formas de abandonar a los hijos

© Valerie

Orfa Astorga - publicado el 19/08/15

Jamás dejaría a mi hijo en la calle, pero ¿le doy la atención, el cuidado, el amparo y la protección que necesita?

Abandonar a un hijo cuando más necesita a los padres significa dejarlo sin atención ni cuidado, sin el amparo y la protección que necesita, convirtiéndolo así en un ser desvalido con daños quizá irreparables en su ser.

Algunos padres recurren a elaborados mecanismos de justificación, y mientras más lo hacen, más endurecen su corazón a la verdad de estar cometiendo una acción inhumana, por la que rechazan asumir con plenitud el amor al mayor de lo dones. Es la más vil manifestación del egoísmo y cobardía de quien es incapaz del amor verdaderamente personal.

Muchos padres jamás abandonarían a su hijo al frente de  la puerta de una casa. Pero existen muchas formas de abandono que suelen no ser evidentes y que han adquirido aceptación en muchas conciencias. Formas que tienen una historia en común: el engendrarlos fue la parte fácil, luego vino la  crianza que exige una educación con un amor de  abnegación y sacrificio, durante bastantes años. Y que se niega de diferentes formas.

Formas como:

Cuando, Doña Exitosa y Don Exitoso no tienen tiempo personal para su hijo por su importante “autorrealización”, donde el tiempo es “oro” y no da para pensar en otros, aunque ese otro sea el hijo.

Lo resuelven entonces apelando al malentendido tiempo de calidad y dándoles bienes no debidos, como lo son todos los carísimos artilugios electrónicos, entre otras cosas, y pagándoles además costosos colegios con horarios  de 7.00 a.m. a 7.00 p.m. que incluyen clases extracurriculares.

Cuando el tiempo que se le debe al  hijo se invierte en el club, el gimnasio, en reuniones sociales, dejando su educación al internet, la televisión o la nana.

Cuando se le deja todo el día con los abuelos “porque lo cuidaran bien y lo quieren mucho”.

Cuando al hijo adolescente se le envía por años a estudiar en un internado a otro país, porque importa más que aprenda una lengua extranjera, en vez de acompañarlo en una etapa de crecimiento en la que tanto necesita el acompañamiento, el refuerzo afectivo de los padres y su cercanía personal.

Cuando el hijo se convierte solo en la tarjeta de presentación de sus padres, que condicionan su aceptación personal a que sea un brillante estudiante; con un futuro promisorio en donde supuestamente   endrá colocación segura en el mercado de trabajo, sin riesgo de desempleo, muy bien retribuido económicamente y con una posición social por la que pueda contraer matrimonio con una joven de abolengo. Es el forzado protagonista de la novela rosa de los padres.

Cuando lo padres olvidan que la verdadera educación se da en el ser de los hijos, y solo lo miden por los resultados en el tener, saber, hacer. Cuando se niegan a escuchar, a comprender y comunicarse para ayudarlos a dirigir con plena libertad su propia vida, cualquiera que sea su vocación y ser feliz.

Cuando los padres en conflicto, usan a sus hijos como guantes de boxeo es sus frecuentes peleas.

Cuando los padres se divorcian y tratan la tutela de los hijos, como si discutieran por la casa o el coche, sin considerar el gran daño que les hacen.

Cuando el hijo ayuda a los padres trabajando, de tal manera, que se le considera más que nada como un sujeto que es útil, productivo, rentable.

Cuando se convierten en válvula de escape de la presión que sienten los padres ante las pruebas de la vida, siendo entonces violentados, humillados.

Cuando los padres desconocen que su valor más excelente  es saber amar, acogiendo al hijo solo por ser quien es, desposeído de todo. Que un amor así, estructura la personalidad armónica del hijo mediante la identificación y experiencias vividas con ellos.

Porque para bien o para mal, los padres serán siempre el principal referente de la identidad de su hijo.

Tags:
familiahijospaternidad
Apoye Aleteia

Usted está leyendo este artículo gracias a la generosidad suya o de otros muchos lectores como usted que hacen posible este maravilloso proyecto de evangelización, que se llama Aleteia.  Le presentamos Aleteia en números para darle una idea.

  • 20 millones de lectores en todo el mundo leen Aletiea.org cada día.
  • Aleteia hoy se publica diariamente en ocho idiomas: francés, inglés, árabe, italiano, español, portugués, polaco y esloveno.
  • Cada mes, nuestros lectores leen más de 45 millones de páginas.
  • Casi 4 millones de personas siguen las páginas de Aleteia en las redes sociales.
  • 600 mil personas reciben diariamente nuestra newsletter.
  • Cada mes publicamos 2.450 artículos y unos 40 vídeos.
  • Todo este trabajo es realizado por 60 personas a tiempo completo y unos 400 colaboradores (escritores, periodistas, traductores, fotógrafos…).

Como usted puede imaginar, detrás de estos números se esconde un esfuerzo muy grande. Necesitamos su apoyo para seguir ofreciendo este servicio de evangelización para cada persona, sin importar el país en el que viven o el dinero que tienen. Ofrecer su contribución, por más pequeña que sea, lleva solo un minuto.

Oración del día
Hoy celebramos a...





Top 10
FATHER JOHN FIELDS
John Burger
Muere el sacerdote voluntario para el ensayo ...
HUG
Dolors Massot
El médico que abrazó al enfermo de coronaviru...
MARIA DEL MAR
Rodrigo Houdin
Fue abandonada en un basural, pero buscó a su...
HOMELESS
Javier González García
La historia de Marina: De vivir en la calle a...
Philip Kosloski
Cuando sientas que todos conspiran contra ti,...
EMANUELLE CUETO RAMOS
Jesús V. Picón
Sacerdote con cáncer terminal: Pierde los ojo...
Ver más
Newsletter
Recibe gratis Aleteia.