Recibe Aleteia gratis directamente por email

¿No estas preparado para donar?

Aún así hay otras 5 maneras como puedes ayudar a Aleteia

  1. Reza por nuestro equipo y por el éxito de nuestra misión
  2. Habla de Aleteia en tu parroquia
  3. Comparte el contenido de Aleteia con tus amigos y tu familia
  4. Desactiva el bloqueo de publicidad cuando nos visites
  5. Suscríbete a nuestra newsletter gratuita y leenos a diario

¡Gracias!
El equipo de Aleteia

Suscríbete

Aleteia

Sherlock: De la abstracción a lo elemental

bbc one
Comparte

Una serie que triunfa - merecidamente - en la pequeña pantalla

NO RECOMENDADA PARA MENORES DE 13 AÑOS – El lenguaje y las escenas de contenido violento o sexual pueden herir la sensibilidad

Producida por la cadena británica BBC, Sherlock se estrenó un 25 de julio de 2010 y pese a su éxito y tras cinco años, sólo se han exhibido tres temporadas. ¿La razón? Pues que la agenda de sus dos principales protagonistas suele estar verdaderamente ajustada.

Benedict Cumberbatch, que interpreta a Holmes, desde que apareció en la ficción británica ha intervenido también en Caballo de batalla (2011), las tres películas de El Hobbit  (2012-1014), Star Treck. En la oscuridad (2013), 12 años de esclavitud (2013), El quinto poder (2013) y Descifrando enigma (2014) entre la veintena de títulos en los que se ha visto envuelto, por no hablar de los siete largometrajes que tiene pendientes de estreno.

Por su lado Martin Freeman, que interpreta a John Watson, no se ha quedado atrás. De entrada protagonizó la trilogía de El Hobbit, interpretando al personaje que da título a las tres películas, intervino en Piratas, una simpática producción británica de animación stop-motion, Bienvenidos al fin del mundo y la formidable serie de televisión Fargo entre la media docena larga de proyectos en los que participó, por no hablar de los cuatro largometrajes que tiene en lista de espera. Vamos, que resulta muy difícil casar agendas y que Cumberbatch y Freeman coincidan en Londres para rodar un episodio de Sherlock.

Tal vez por esto cada temporada se compone únicamente de tres capítulos aunque, eso sí, cada uno dura 90 minutos, a efectos prácticos como un largometraje. Las críticas han sido desde el primer momento entusiastas destacando que, pese al evidente envoltorio formal casi vanguardista de la serie, sus responsables han sabido respetar y desarrollar el espíritu originario de sir Arthur Conan Doyle.

Si bien es cierto que no es ninguna novedad trasladar a Holmes y Watson a la época contemporánea, no es menos cierto que la efectividad y la fuerza visual de Sherlock sitúan a esta serie entre las mejores adaptaciones que el legendario personaje ha tenido al cine o a la televisión.

Porque si una de las mejores virtudes de Sherlock Holmes era hacer elemental lo que al resto le resultaba confuso y abstracto, Sherlock hace algo parecido con sus imágenes. Partiendo de tramas enrevesadas como pocas, su logística visual casi roza la abstracción para, precisamente, hacer evidente lo que parecía imposible. Recargada con un montaje entrecortado, elaborados efectos escénicos y formidables movimientos de cámara Sherlock es visualmente lo que la mente de Holmes: compleja, elaborada y brillante.

Por si fuera poco Sherlock está repleta de guiños y matices que destacan, sobre todas las cosas, su respeto al original literario. Y es que ha tenido que ser una serie de televisión y no el cine, la que regenerara el personaje con la dignidad, la efectividad y la contundencia que exigía el personaje.

De hecho, un nuevo guiño a la obra de Doyle lo veremos estas navidades cuando se estrene el especial de Sherlock previsto para estas fechas que, como se puede apreciar en su adelanto, transcurrirá en el Londres victoriano, la misma época que vio nacer el personaje creado por Doyle. Un nuevo ejercicio de abstracción visual llevada al terreno de esta magnífica serie.
 

Newsletter
Recibe gratis Aleteia.