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Cuidar la Casa Común

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Cántico del Hermano Sol o alabanza de las criaturas

Estamos en pleno verano. Tiempo de descanso. Tiempo de disfrutar de la familia, los amigos, la naturaleza. Tiempo de leer y formarse. Estos días, estoy aprovechando para leer la última encíclica del Papa Francisco: LAUDATO SI y me parece un documento muy interesante y a la vez exigente. No sólo para los creyentes, sino para todos los hombres y mujeres de buena voluntad y sentido común.
 
Precisamente toma las primeras palabras del Cántico de Alabanza de San Francisco que nos recuerda que EL MUNDO, LA CREACION es “nuestra casa común, como una hermana, con la cual compartimos la existencia, y como una madre bella que nos acoge entre sus brazos”. Por ello, animo a todos a leerla con calma y a sacar alguna lección de ella. Yo, aprovecharé estos posts del verano para comentar algunas de las ideas que me han llamado la atención.
 
Hoy, quiero transcribir el hermoso himno de San Francisco, que me ayuda y nos puede ayudar a alabar y dar gracias por tanta hermosura que me rodea, que nos rodea.
 
CÁNTICO DEL HERMANO SOL [Cánt] o ALABANZAS DE LAS CRIATURAS
 
Altísimo, omnipotente, buen Señor ,
tuyas son las alabanzas, la gloria y el honor y toda bendición.
 
A ti solo, Altísimo, corresponden,
y ningún hombre es digno de hacer de ti mención.
 
Loado seas, mi Señor, con todas tus criaturas, especialmente el señor hermano sol,
el cual es día, y por el cual nos alumbras.
 
Y él es bello y radiante con gran esplendor, de ti, Altísimo, lleva significación.
 
Loado seas, mi Señor, por la hermana luna y las estrellas, en el cielo las has formado luminosas y preciosas y bellas.
 
Loado seas, mi Señor, por el hermano viento,
y por el aire y el nublado y el sereno y todo tiempo, por el cual a tus criaturas das sustento.
 
Loado seas, mi Señor, por la hermana agua,
la cual es muy útil y humilde y preciosa y casta.
 
Loado seas, mi Señor, por el hermano fuego, por el cual alumbras la noche,
y él es bello y alegre y robusto y fuerte.
 
Loado seas, mi Señor, por nuestra hermana la madre tierra, la cual nos sustenta y gobierna,
 y produce diversos frutos con coloridas flores y hierba.
 
Loado seas, mi Señor, por aquellos que perdonan por tu amor, y soportan enfermedad y tribulación.
 
Bienaventurados aquellos que las soporten en paz, porque por ti, Altísimo, coronados serán.
 
Loado seas, mi Señor, por nuestra hermana la muerte corporal, de la cual ningún hombre viviente puede escapar.
 
¡Ay de aquellos que mueran en pecado mortal!:
bienaventurados aquellos a quienes encuentre en tu santísima voluntad, porque la muerte segunda no les hará mal.
 
Load y bendecid a mi Señor,
y dadle gracias y servidle con gran humildad.
 
Por eso, no nos acostumbremos a lo bello, a lo hermoso. Un amanecer, una puesta de sol, un campo florido, un paseo por la playa. En estos días de vacaciones, tendremos ocasión de disfrutar y estar en la naturaleza; no nos dejemos llevar por la rutina o la pasividad. Vamos a admirarla y cuidarla!!!
 
Artículo originalmente publicado por El blog de Rita Balboa

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