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Adoptaron a las 4 hijas de su amiga víctima del cáncer y…

Facebook Laura Ruffino
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Encontrar el espacio para vivir juntos en su casa requiere algunos sacrificios pero la familia se ha fortalecido y el amor se manifiesta

Dar es recibir, reza el dicho popular, y para la familia de Rico y Laura Ruffino de Buffalo, de Nueva York, esto ha significado una familia el doble de grande.

Cuando a Elizabeth Diamond le diagnosticaron cáncer cerebral en etapa 4, su mayor temor era el futuro y bienestar de sus cuatro hijas. Elizabeth -madre soltera de Lilyan, Ella, Samona y Tara, de entre 5 a 12 años de edad- temía que al morir ella, sus hijas quedaran desamparadas.

Cuando la madre de las niñas estaba muriendo, le hice dos promesas”, dijo Laura Ruffino al rotativo Daily News. "Le dije que hablaríamos de ella todos los días y sus hijas sabrían de ella para recordarla siempre, y le dije que de alguna manera conseguiría que cada una tuviera su habitación propia", dijo Laura, de 41 años de edad.

Laura y Elizabeth se conocieron cuando ambas tenían cinco años, se convirtieron en mejores amigas y crecieron juntas en Buffalo, Nueva York.

Con el tiempo, las amigas se convirtieron en madres ambas de niñas, Elizabeth de cuatro y Laura de dos, Gracia, de 12 años, e Isabel, de 13.

Ante la inminente realidad de su partida, Elizabeth se preocupaba por sus hijas: si tendrían a dónde ir era su mayor problema.
 
Fue entonces cuando la familia Ruffino, Laura y Rico decidieron ayudar a Elizabeth. El pasado abril la familia Ruffino inició el proceso legal para adoptar a las hermanas Diamond. Laura prometió a su mejor amiga que ella cuidaría de sus hijas y que tendrían su propia habitación.

La primera promesa ha sido fácil, dijo Ruffino. Pero la segunda, no tanto. Encontrar el espacio para vivir juntos en su casa de Orchard Park, en Nueva York, requiere algunos sacrificios.

Las hijas de Ruffino, Gracia e Isabel, dieron sus dos habitaciones a las hermanas Diamond, por lo que las hermanas recién adoptadas pueden dormir cerca una del otra.

Isabel ahora duerme en un armario en la habitación de sus padres y Gracia ha hecho de la oficina de su madre su nueva habitación, y la oficina ahora se encuentra en la sala.

“Hacemos que funcione", se rió Ruffino. "Cada día que hacemos que funcione”.

Para Laura, el apoyo de su esposo es maravilloso: “es bueno tener el apoyo de mi esposo a quien no le importa estar superado por siete mujeres, Ric es el mejor papá, es maravilloso” comenta Laura.

Mientras por el momento la familia está un poco apretada, grandes planes están en marcha para ampliar la casa.

"Podríamos hacer habitaciones para las chicas en el garaje, tal vez una sala de juegos en el sótano", dijo Rufino. "Mi plan es mantener mi promesa a la madre de las niñas."

Cuando la noticia de su difícil situación empezó a circular, las empresas locales se ofrecieron a donar el trabajo si los Ruffino podían comprar materiales.

El Centro de Bienestar Buffalo, de cuya junta directiva Diamond era miembro, creó una página de recaudación de fondos. Ya ha recibido más de $ 5.000 para las niñas.

"Estoy sorprendida del amor y generosidad que estamos recibiendo", dijo Rufino. "Siento que Liz tiene su mano en todo esto y como familia somos simplemente cada vez más fuertes".

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