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Una joya neogótica rosa y naranja en el corazón de México: El templo de Fátima en Zacatecas

© Catedrales e Iglesias
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Sorprendente ejemplo de gótico en el corazón de México

Las piedras preciosas obtienen su valor de la calidad de sus características y, sobre todo, de la rareza de sus materiales. Por este motivo podría calificarse como una auténtica joya un excepcional templo de la ciudad de Zacatecas, México, que, si bien no tiene siglos de historia como los otros bellos templos de la ciudad, tiene una muy llamativa belleza y un color único que lo distingue de las grandes catedrales europeas en las que se inspiró. Se trata del templo de Nuestra Señora de Fátima.


© Catedrales e Iglesias

El templo de Fátima es una iglesia parroquial, apenas inaugurada en el año 2000. Sin embargo, se trata una ambiciosa obra de ingeniería que comenzó en 1950 y que avanzó con gran esfuerzo en medio de las limitaciones financieras propias de una comunidad parroquial y la envergadura del proyecto, que hoy causa admiración entre los habitantes de la ciudad y sus miles de visitantes.

A pocas calles del centro histórico de Zacatecas, el templo luce un estilo neogótico similar al de las grandes catedrales del siglo XIV y conserva sus proporciones, si bien su tamaño es naturalmente menor.


© Luna sin estrellas

Con forma de cruz latina y tres naves separadas por grandes columnas, el templo luce los arcos apuntalados y las bóvedas de crucería de la arquitectura gótica. Pero la diferencia fundamental de esta construcción está en el color natural de la piedra local empleada, de color rosa y naranja, que le da una identidad propia y un carácter mestizo, hijo de la cúspide de la cultura cristiana europea y los coloridos materiales autóctonos de una tierra donde floreció la fe sembrada por los evangelizadores.

Los ventanales del templo están adornados con coloridos vitrales que representan diferentes apariciones de la Santísima Virgen en las paredes laterales, mientras que los ubicados en la cúpula octagonal retratan pasajes de las Sagradas Escrituras.

La torre del templo exhibe cuatro rosetones, elemento en el cual difiere de los usos europeos pero que destaca la interpretación latinoamericana de la construcción. Una terraza en torno al templo lo dota de atrio en medio de la quebrada topografía de la ciudad y un muro igualmente gótico envuelve la construcción con una bella reja en la cual se enreda la corona de espinas de Nuestro Señor.


© Catedrales e Iglesias

En la fachada frontal y en un color blanco que destaca de la totalidad del edificio, una imagen de Nuestra Señora de Fátima corona la composición como una joya cuidadosamente instalada en el lugar más visible de una corona, y es admirada sobre todo desde uno de los principales atractivos turísticos de la ciudad: el teleférico que conecta el Cerro de la Bufa con el centro histórico.

La devoción mariana, fuertemente arraigada en México, y la extraordinaria belleza arquitectónica de la edificación hacen del excepcional templo parroquial una parada obligatoria para los visitantes y devotos en una de las más bellas ciudades históricas del país.

Por Miguel Farias, artículo publicado originalmente por Gaudium Press

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