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¿Qué es la Cábala?

Cesar Ojeda-cc
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Una forma de gnosis de origen judío que atrajo a muchos, especialmente en la Edad Media

El término hebreo kabbalah o Cábala, significa “tradición” o “recepción de un don”. Es la Tora oral que Moisés recibió en el Sinaí, al mismo tiempo que la Ley escrita en las Tablas. En la actualidad se utiliza el término para dar nombre a una doctrina esotérica especial de la tradición judía a la que se considera como el auténtico contenido de la Torá.

La cábala es una forma judía de la gnosis y que apunta a penetrar en el conocimiento de los misterios de la divinidad. Tradición mística judía que floreció en la enseñanza de dos escuelas: la escuela práctica con sede en Alemania, que se concentró en la oración y en la meditación y la escuela especulativa de la Provenza y la España de los siglos XII y XIV.

El libro de la creación o Sefer Yetsirah

El Sefer Yetzirah o “Libro de la Creación” es uno de los más viejos tratados rabínicos de filosofía cabalística que han llegado hasta nosotros. Trata del origen del universo y de la humanidad. Es importante precisar que en la lengua hebraica y en el contexto del Sefer Yatzirah se asocian letras y números. Cada letra sugiere un número y cada grupo de letras posee una significación numérica vital.

En el Sefer Yetzirah el dios celeste Elhoim crea el universo a través de 32 vías de la sabiduría, que corresponden a los 10 números que en el lenguaje cabalístico se traducen en 10 esferas o sefirot, y las 22 letras del alfabeto Hebreo divididas en tres grupos, madres, dobles y simples: Tres letras “Madres” (אמש). Siete letras “Dobles” (בגדכפרת). Doce letras “Simples” (הוזחטילנסעצק). Los si no son números ordinarios, sino “principios”, números identificados como las diez dimensiones infinitas del cosmos, a saber, las dos del tiempo (el comienzo y el fin), los dos valores morales (el bien y el mal) y las seis dimensiones de espacio este, oeste, norte, sur, arriba, abajo).

Los tratados cabalísticos representan a menudo los 10 sefirot bajo, la forma de un Árbol de la vida, que es una especie de esquema de la creación del Universo. El primer Sefira es el “pneuma” divino (soplo o aliento divino). De él proviene el segundo Sefira, el aire… Del aire proviene el agua y el fuego. Los últimos seis sefirot representan las seis direcciones del espacio. Ellos son sellados por medio de seis permutaciones del gran nombre de Dios YHW. Los sefirot también son las energías fundamentales del alma.

La obra más importante de especulación cabalista es el  Zohar o el Libro del Esplendor

La cábala hispanojudía medieval, la forma más importante del misticismo judío, está menos relacionada con la experiencia extática que con el conocimiento esotérico de la naturaleza del mundo divino y sus recónditas conexiones con el Universo. La cábala medieval es un sistema teosófico que se basa en el neoplatonismo y el gnosticismo y se expresa a través de un lenguaje simbólico. Gracias a ella el mundo entero puede ser recorrido de una sola mirada. Para estos, los estudios no conducen al saber, sino a la conciencia de la propia ignorancia.

El Zohar o el Libro del Esplendor, escrito entre los años 1280 y 1286 por el cabalista español Moisés de León, pero atribuido en el siglo II al rabí Shimon bar Yojai. de donde derivan todos los movimientos religiosos posteriores en el judaísmo, recomienda la introducción al no-saber. La persona de la Cábala llega, a través de la búsqueda intelectual, al grado de la simplicidad, pues lo verdadero es simple. Y así, la simplicidad de la ciencia trae consigo la simplicidad del comportamiento. La Cábala ha sido llamada “ciencia de la verdad”.

La Cábala descompone el Universo en tres planos o mundos: el físico, el celeste o astral, y el espiritual, estableciendo relaciones entre cada plano del macrocosmos con los planos del microcosmos. El empleo constante que se hace del número 3 y de sus múltiplos, sobre todo el 9, ha dado lugar al símbolo 3. 6. 9. que se ha de interpretar de la siguiente manera: El ser humano está compuesto de tres principios, subdivididos entres elementos cada uno: tres físicos, tres psíquicos y tres espirituales.

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