Aleteia logoAleteia logo
Aleteia
sábado 18 septiembre |
San José de Cupertino
home iconActualidad
line break icon

“Terminator Génesis”: ¿Sueñan los T-800 con el libre albedrío?

Antonio Rentero - publicado el 17/07/15

El futuro está siempre por delante y está en nuestra mano escribirlo

En este borrón y cuenta vieja (¡si hasta sale Arnold Schwarzenegger por partida doble!) no puede decirse que no se haya tratado de contentar de la mejor forma posible a todo tipo de público potencial. Da igual si nunca se ha visto una película de la saga/franquicia, si sólo se vio la primera, si sólo se vio esta y la segunda, o si también se ha visto alguna de las que posteriormente a las dos primeras de James Cameron trataron con irregular (e infructuosa) fortuna de seguir la estela trazada.

Cualquiera que sea el background (historial) cinematográfico del espectador, las posibles expectativas quedarán satisfechas dado que Terminator Génesis está pensada para poder agradar a cualquiera independientemente de si cuenta con más o menos información previa o incluso si en su momento contó con ella y ya la ha olvidado.

La cuestión es resetear lo que ya conocemos, si hemos visto todas las entregas, y aprovechar el ecosistema o universo ya creado para recontarlo, subvertirlo, revertirlo y llegado el caso reconstruirlo con alguna inevitable sorpresa. Como que Arnold luche contra sí mismo. Y venza, claro.

La historia (ya cliché) del robot que viene del futuro para asesinar a la madre del futuro líder de la resistencia humana contra las máquinas no pasa ya de incidente inicial, de espoleta que activa lo que en 1984 (orwelliano año donde los haya) fue una eficiente bomba que en 1991, convertida ya en T-2 probablemente alcanzó cotas que hayan permanecido insuperadas hasta este año.

Por ello se hacía necesario no ir más lejos o subir más alto, sino hacerse hacia un lado, y a modo de pensamiento lateral, encontrar una solución innovadora que permitiera rizar más el rizo en lugar de estirarlo.

Ahí hay que reconocer que han estado acertados en el equipo creativo de Terminator Génesis, puesto que han sido capaces de respetar el original (de hecho el primer acto es casi un remake de los dos primeros films de la saga) con guiños-homenaje en forma de planos calcados de las primigenias entregas (esas zapatillas Nike dentro del fotomatón).

Pero al mismo tiempo han sido capaces de desarrollar un nuevo universo propio que puede quedar autocontenido sin necesidad de una secuela (algo que en realidad podría ser un contrasentido para una película con la palabra génesis en el título) pero que bien podría dar origen a una nueva serie de entregas en las que, como nos quiso dejar claro Cameron en el último plano de la primera entrega (con aquella carretera en plano subjetivo por la que la cámara transitaba a toda velocidad en medio de la noche), el futuro está siempre por delante y está en nuestra mano escribirlo.

Y es que he aquí el tema de fondo de estas ya cinco películas sobre la posibilidad de alterar el curso de los acontecimientos.

Supuestamente estamos sujetos a unas inmutables leyes de la Naturaleza puestas ahí por algún motivo o (para algunos) por alguien que juega a los dados, pero está en nuestra voluntad elegir el camino, transitarlo, hacerlo en una u otra dirección, quedarnos sentados en la cuneta… o salirnos (literalmente) por la tangente y pasando del asfalto echar a andar por el desierto en busca de la tierra prometida.

Quién sabe, igual tras este reinicio titulado Terminator Génesis nos aguarda un Terminator Éxodo, mucho más entretenido seguramente que un Terminator Levítico pero siempre menos poético y sublime que un Terminator Salmos.

Nos cuentan cómo un robot puede ser capaz de modificar las órdenes que le han sido dadas (“ya no los mato, sólo les disparo a las piernas”), e incluso como en esta película “el abuelo” T-800 esboza lo que pretende que sea una sonrisa pero que resulta ser una mueca capaz de causar pesadillas a los niños más pequeños.

  • 1
  • 2
Tags:
cinegrandes producciones

Apoye Aleteia

Usted está leyendo este artículo gracias a la generosidad suya o de otros muchos lectores como usted que hacen posible este maravilloso proyecto de evangelización, que se llama Aleteia.  Le presentamos Aleteia en números para darle una idea.

  • 20 millones de lectores en todo el mundo leen Aletiea.org cada día.
  • Aleteia se publica a diario en siete idiomas: Inglés, Francés, Italiano, Español, Portugués, Polaco, y Esloveno
  • Cada mes, nuestros lectores leen más de 45 millones de páginas.
  • Casi 4 millones de personas siguen las páginas de Aleteia en las redes sociales.
  • 600 mil personas reciben diariamente nuestra newsletter.
  • Cada mes publicamos 2.450 artículos y unos 40 vídeos.
  • Todo este trabajo es realizado por 60 personas a tiempo completo y unos 400 colaboradores (escritores, periodistas, traductores, fotógrafos…).

Como usted puede imaginar, detrás de estos números se esconde un esfuerzo muy grande. Necesitamos su apoyo para seguir ofreciendo este servicio de evangelización para cada persona, sin importar el país en el que viven o el dinero que tienen. Ofrecer su contribución, por más pequeña que sea, lleva solo un minuto.

Oración del día
Hoy celebramos a...





Top 10
1
Gelsomino del Guercio
Los asombrosos diálogos entre el diablo y un exorcista del Vatica...
2
SINDONE 3D
Lucandrea Massaro
El Hombre de la Sindone, reconstruido en 3D: ¡Son verdad los Evan...
3
Maria Paola Daud
Quiso usar una Hostia para hacer brujería y… comenzó a sangrar
4
PAURA FOBIA
Cecilia Pigg
La oración corta que puede cambiar un día estresante
5
VACCINE
Jaime Septién
¿Covid-19: vacunarse o no vacunarse?
6
BEATRIZ
Pablo Cesio
¿Dónde está Beatriz? El extraño caso de la mujer que desapareció ...
7
EUCHARIST
Philip Kosloski
Esta hostia eucarística fue filmada sangrando y latiendo como un ...
Ver más
Newsletter
Recibe gratis Aleteia.