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¿Por qué al Papa se le dice Santo Padre?

© Marcin Mazur / catholicnews.org.uk
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Es cuestión de respeto, cariño y devoción, no porque ocupe el lugar de Dios

Es cuestión de títulos, es cuestión de respeto, cariño y devoción a la figura del sucesor del Apóstol san Pedro; es una forma de llamarlo con siglos de tradición.

El decirle al Papa Santo Padre es simplemente un título que denota su paternal misión dada por Cristo de santificar, gobernar y guiar la Iglesia. Como también es un título, por ejemplo, el decirle Beatísimo Padre o Sumo Pontífice, o Servus servorum Dei”, etcétera.

Al Patriarca de Antioquía se le dice Su Beatitud, al Dalai Lama se le dice Su Santidad, a la ciudad del Vaticano se le dice Santa Sede, a cualquier rey se le dice Su Alteza (aunque sea bajito) o Su Majestad, en fin.

Ahora, una cosa es decir Santo Padre y otra sería decir Padre Santo. Al Papa no se le dice Padre Santo, pues este título se le reserva a Dios. Por tanto dándole al Papa el título de Santo Padre no se le está igualando a Dios o dando un carácter de divinidad.

Al Papa no se le da estos apelativos porque sea santo (puede que lo sea aunque todavía no se haya canonizado), sino por su calidad de cabeza visible de la Iglesia. Le llamamos Santo Padre no por su condición, sino por el oficio que ostenta de guiar con su ejemplo al pueblo santo de Dios por el camino de la santidad.

Si a un sacerdote y más a los religiosos, se les dice "padre", pues con mayor razón al Papa. El Papa es "santo", porque es elegido o querido por Dios y por la invocación del Espíritu Santo por parte del colegio cardenalicio y también es un "padre" por ser lo que es.

¿Por qué se le llama padre a un sacerdote? Como siempre, existen motivos bíblicos que lo prueban y nos enseñan que sí se les puede llamar padres; tienen una paternidad espiritual. 

La objeción que presentan algunas personas es sencillamente un versículo sacado de contexto: Jesús, al decir “no llaméis padre a nadie..” no está prohibiendo, por ejemplo, que a nuestro papá se le diga padre; lo que pide Jesús es que nadie ocupe el lugar de Dios.

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