Aleteia logoAleteia logo
Aleteia
sábado 27 febrero |
San Gabriel de la Dolorosa
home iconEspiritualidad
line break icon

¿Vives cumpliendo expectativas? Descubre lo que de verdad eres

Marcin-Mazur-UK-Catholic-CC

Carlos Padilla Esteban - publicado el 06/07/15

A veces creo que vivo respondiendo a lo que los demás esperan de mí, acatando límites y directrices

Nuestros ideales son motores interiores. Es la fuerza interior que marca mi vida y tiñe mi actuar. Los sueños que tenemos mueven el alma a la acción. Nos sacan de la comodidad en la que caemos cuando nos dejamos vivir por otros.

Al contemplar nuestra vida descubrimos la luz que brilla en el interior. Entonces es más fácil ver dónde fallamos, hacia dónde vamos, qué deseamos, dónde lo hacemos bien.

El ideal está dentro de nosotros mismos, no fuera. Es la semilla sembrada que dará un árbol inmenso con el paso del tiempo, si creemos. A veces me falta fe en el poder de la semilla, en el poder del ideal. Me cuesta creer en lo que puede llegar a ser si yo le dejo.

A veces podemos tratar de encorsetar la vida. Tratando de sacar normas de validez universal. O tratando de meternos en un molde, en algo que yo no soy. Otras veces intento que los otros se amolden a lo que he visto que es bueno o a mí me funciona.

El otro día leía un artículo de Bianca Sparacino:

La vida no es como una línea recta. Ni se trata de un conjunto de horarios y gráficos. No tiene nada de malo que no hayas acabado tus estudios al cumplir cierta edad, o no te hayas casado, encontrado un trabajo estable, o hayas empezado tu propia familia.

Va muy bien entender que si no te has casado a tus 25-30, no te has convertido en vicepresidente a los 33, o aún no has encontrado la felicidad a X edad nadie va a juzgarte (y si lo hacen no importa, porque es tu propia vida, no la de alguien más).

Puedes retroceder en cualquier momento, puedes detenerte y encontrar lo que te inspira; tienes derecho a tomarte un tiempo. Por alguna razón muchos lo olvidan”.

Es verdad. Vamos viviendo la vida saltando vallas, cumpliendo pruebas, solucionando problemas. El crecimiento no es lineal, más bien es en espiral. Siempre un poco más, siempre volver a lo que creíamos ya superado.

Pero a veces creo que vivo respondiendo a lo que los demás esperan de mí. Acatando límites y directrices. Obedeciendo sin querer obedecer. Y no vivo de esa forma como quiero vivir de verdad.

No me tiene que importar no cumplir las expectativas del mundo, no estar a la altura, fracasar, desilusionar a otros, defraudar, incluso escandalizar. Es importante descubrir, eso sí, quién soy en lo más hondo de mi ser.

Y saber también quién puedo llegar a ser si tengo fe en lo que hay en mi interior. Si tengo una actitud que marca mi actuar. Una luz que brilla e ilumina mis pasos en medio de la noche.

Escribe O.G. de Cardedal: “El hombre es verdaderamente hombre por lo que es y por lo que puede llegar a ser; por lo que posee en el presente y por su capacidad para extenderse en la memoria hacia el pasado y en la esperanza hacia el futuro; y, sobre todo, por lo que puede llegar a ser desde la relación con otros. El hombre podría ser definido como el ser de horizontes y fronteras, de límites y grandes ideales”.

En esta tensión se mueve mi vida. Los límites impuestos. O los que yo me impongo. Y las posibilidades infinitas de esa fuerza interior que me marca un horizonte infinito.

Dios piensa en grande al pensar en mí. Dios cree en todo lo que puedo llegar a ser cuando no soy mediocre, cuando no me conformo con los mínimos.

Me gustaría tener siempre un alma grande. No conformarme con una vida cómoda. Aceptar los desafíos con un corazón valiente. Exponerme sin miedo al fracaso. Dar sin temor a no tener yo luego. Esperar cuando muchos me dicen que no merece la pena esperar nada. Sí, horizontes amplios. ¿Hasta dónde llegan los horizontes que marca mi corazón? ¿Hacia dónde navego? ¿Qué horizonte infinito me seduce?

  • 1
  • 2
Tags:
alma
Apoye Aleteia

Usted está leyendo este artículo gracias a la generosidad suya o de otros muchos lectores como usted que hacen posible este maravilloso proyecto de evangelización, que se llama Aleteia.  Le presentamos Aleteia en números para darle una idea.

  • 20 millones de lectores en todo el mundo leen Aletiea.org cada día.
  • Aleteia se publica a diario en siete idiomas: Inglés, Francés, Italiano, Español, Portugués, Polaco, y Esloveno
  • Cada mes, nuestros lectores leen más de 45 millones de páginas.
  • Casi 4 millones de personas siguen las páginas de Aleteia en las redes sociales.
  • 600 mil personas reciben diariamente nuestra newsletter.
  • Cada mes publicamos 2.450 artículos y unos 40 vídeos.
  • Todo este trabajo es realizado por 60 personas a tiempo completo y unos 400 colaboradores (escritores, periodistas, traductores, fotógrafos…).

Como usted puede imaginar, detrás de estos números se esconde un esfuerzo muy grande. Necesitamos su apoyo para seguir ofreciendo este servicio de evangelización para cada persona, sin importar el país en el que viven o el dinero que tienen. Ofrecer su contribución, por más pequeña que sea, lleva solo un minuto.

Oración del día
Hoy celebramos a...





Top 10
1
Kathleen Hattrup
El hombre que besó la frente del Papa dice que la Virgen lo curó ...
2
MEXICO
Pablo Cesio
México: El hombre que llegó a su propia misa de cuerpo presente
3
SINDONE 3D
Lucandrea Massaro
El Hombre de la Sindone, reconstruido en 3D: ¡Son verdad los Evan...
4
BABY
Aleteia Team
El bebé que nació agarrado al DIU
5
Redacción de Aleteia
El cuerpo intacto de Santa Bernardita: Lo que dijeron los médicos...
6
DEMANDE EN MARIAGE
Edifa
No te cases sin haberte hecho estas tres preguntas
7
ALICE BATTENBERG
Adriana Bello
La monja de la realeza
Ver más
Newsletter
Recibe gratis Aleteia.