Aleteia

¿Es la Astrología una ciencia?

Andrea Cirillo-cc
Comparte
Comenta

¿Cómo pueden los astros predecir el destino de las personas?

La astrología pretende por medio de los cuerpos celestes conocer el destino de las personas, de los pueblos, así como vaticinar los acontecimientos históricos y el futuro por llegar.

La astrología, si quiere ser una ciencia, debe hacer afirmaciones que puedan comprobarse y falsarse sometiéndolas a un proceso de ensayo y error, planteando afirmaciones, premisas y postulados claros y determinados con capacidad de contrastarse. Si no cumple estas condiciones y se cae en generalidades vagas e imprecisas que pueden aplicarse a cualquier comportamiento o hecho, suceda algo o su contrario, no es ciencia. Además, quien afirma algo debe sostener el peso de lo declarado, estando sobre él la carga de la prueba, no en quien lo niegue.

Sus orígenes. La astrología no es previa a la astronomía, sino coexistente.

Es falso que la astrología derivara en la astronomía, de carácter ésta última verdaderamente científica, sino que ambas coexistieron, siendo así que los pueblos antiguos como los caldeos, mesopotámicos o egipcios, así como en el ámbito chino, azteca y maya, mezclaban el conocimiento de magias y oráculos planetarios junto con el estudio de fases lunares, eclipses o medidas del tiempo, las estaciones y la creación de calendarios.

El Zodiaco

El pueblo caldeo-asirio inventó el Zodiaco de 18 constelaciones, si bien posteriormente llegó a ser de 11 y luego de 12 como los meses del año en base a las lunaciones. Lo cual deja de lado constelaciones como Ophiucus, que tiene una extensión temporal de casi tres veces más que el signo de Escorpio, pero que ha sido descartada del conjunto, sin explicación alguna por parte de los astrólogos.

La astrología y sus signos depende de las civilizaciones que consideremos: babilónica, egipcia, greco-latina, china, japonesa, centro-sud-americana, etc.  ¿Cómo es posible? ¿Con cuál quedarnos? Ninguna respuesta de los astrólogos.

Por otro lado, la distribución de las constelaciones varía con el paso del tiempo, y así, Ptolomeo en el siglo II d. C. y a una distancia de unos seis siglos de las distribuciones celestes de los babilonios podía mantener los errores de la precesión de los equinoccios, error que hoy es muy elevado. Así, en la actualidad el cielo del Zodiaco está movido más de un signo de lo que en realidad marca el propio cielo.

Por lo tanto, para la mayoría de los astrólogos los signos del cielo ya ni tienen un sentido efectivo, sino simbólico, pues los astros y las constelaciones de estrellas no corresponden a lo que dicen sus tablas. De ahí que algunos astrólogos olvidándose de los signos zodiacales simplemente tengan en cuenta el calendario marcado por el movimiento de la Tierra en torno al Sol, y con ello hacen todo tipo de predicciones.

Además, los astrólogos dividen en 12 sectores iguales el Zodiaco, si bien en el cielo son de distinta extensión. Incluso el movimiento de las estrellas lleva a que las constelaciones cambien con el paso de los milenios sus formas. Es más, ¿por qué sería tan importante el Zodiaco si muchos planetas son incluso más brillantes que muchas de las estrellas de las constelaciones? ¿O por qué no contar solamente con el Sol y la Luna, tan prominentes en el cielo terrestre y olvidarnos del resto?

Nada tienen las constelaciones de la zona zodiacal de especial frente a las del resto del cielo, ni existe razón alguna para tomar unas estrellas y  no otras para configurarlas, siendo además absurdo el método, pues entre ellas distan inmensas distancias, sólo desde la Tierra con parecida cercanía, pero sin ninguna relación real en el espacio celeste tridimensional. Mucho menos sentido tienen las alineaciones, conjunciones o los trígonos, oposiciones, cuadraturas o sextiles, con las que intentan enmascarar la ignorancia y la falsedad astrológica, o el uso de palabras llamativas para situar a los planetas, ya en domicilio, exilio, caída o exaltación.

Páginas: 1 2 3 4 5 6 7 8 9

Newsletter
Recibe Aleteia cada día