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¿Por qué se ocupa Cáritas del clima?

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Preguntas frecuentes sobre el cambio climático

Las personas más pobres del mundo están siendo las más afectadas por los fenómenos climáticos extremos. Los tifones y las inundaciones destruyen comunidades enteras, causan daños a casas y propiedades. La sequía, las precipitaciones irregulares o las temporadas imprevisibles en los cultivos que conducen a cosechas más pequeñas, o a no tener ninguna cosecha: dejando a millones de personas con hambre.
 
El IPCC (Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático) estima que el cambio climático hará aumentar de manera significativa e intensificará los fenómenos climáticos extremos, poniendo a las personas más vulnerables en situaciones de mayor riesgo.
 
¿Qué es el cambio climático y qué queremos decir con energía sostenible?
 
El cambio climático se refiere a los cambios en el clima mundial, más allá de lo que podríamos esperar debido a las variaciones naturales del clima. La Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC) define el cambio climático como un «cambio en el clima atribuido directa o indirectamente a la actividad humana, que altera la composición de la atmósfera mundial y que se suma a la variabilidad natural del clima observada comparando los fenómenos meteorológicos por ciertos períodos de tiempo».
 
La energía sostenible es la energía que no daña el medio ambiente o el clima local y no impide que las generaciones futuras puedan satisfacer sus necesidades energéticas. La energía sostenible también debe ser asequible, segura y fiable para todos.
 
¿Qué es lo que pide Cáritas?
 
Cáritas pide a los gobiernos que protejan a las personas más vulnerables del peligro del clima extremo y que financien la transición de la utilización de combustibles contaminantes fósiles a la energía sostenible.
 
Cáritas también invita a todos los hombres de buena voluntad a tomar medidas y vivir de manera que no se incremente el problema climático para los pobres del mundo. Al hacer esto estamos demostrando a los políticos lo mucho que nos importa esta cuestión- y que esperamos que ellos hagan frente a las causas del cambio climático y apoyen soluciones al mismo.
 
¿Qué causa el cambio climático? ¿Qué tiene que ver la energía?
 
La actividad humana contribuye mucho al cambio climático. El sistema mundial de energía – la electricidad y el transporte – contribuyen en gran medida al mismo.
 
Las emisiones derivadas del consumo de energía podrían duplicarse en el 2030, si nuestra demanda actual de energía continúa igual, así como si se eleva demasiado la demanda de los países que se están industrializando.
 
¿Qué hay que hacer?
 

Para lograr las reducciones necesarias en las emisiones y combatir el cambio climático, tenemos que cambiar con urgencia y dejar de usar combustibles fósiles contaminantes, y preferir las fuentes de energía más sostenibles, como la eólica, solar, geotérmica e hídrica, así mismo, hemos de hacer que nuestra utilización de la energía sea más eficiente.
 
Además, nuestro sistema energético actual no abastece a todo el mundo. Invertir en energía sostenible es vital, no sólo para luchar contra el cambio climático, sino para que todos puedan iluminar sus hogares, escuelas y hospitales, y para que puedan producir alimentos y administrar empresas.
 
El cambio climático es un problema a largo plazo que requiere soluciones a largo plazo.
Necesitamos líderes que puedan poner las necesidades de nuestros hermanos y hermanas vulnerables – aquellos que sufren la peor parte del cambio climático – en el centro de las decisiones tomadas.
 
¿Cuáles son los vínculos con nuestra fe?

 
El mundo es un don de Dios y su futuro está íntimamente vinculado a nuestra propia vida y opciones. El cambio climático no sólo amenaza al mundo natural, sino también la vida y medio de vida de todo el mundo, especialmente en las comunidades más pobres.
 
Nuestra fe nos llama a vivir con sencillez, de manera sostenible y en solidaridad respecto a los pobres. Así que hemos de poner de nuestra parte para combatir el cambio climático, como una acción fundamental y expresión de nuestra fe.
 
¿Cómo puedo marcar la diferencia?
 
Aunque cada cambio que hacemos puede parecer pequeño en sí mismo, todo junto suma. Es una señal de que queremos un cambio mucho más grande y nuestras acciones puede animar a otros a participar. Al comprometernos a vivir de forma más sostenible, nosotros mismos podemos demostrar nuestro apoyo a las personas que viven en la pobreza.
 
Artículo originalmente publicado por Alfa y Omega
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