Aleteia logoAleteia logo
Aleteia
lunes 01 marzo |
San Félix III, papa
home iconActualidad
line break icon

Relanzan la causa del scalabriniano que falleció rezando ante el Santísimo

public domain

Esteban Pittaro - publicado el 10/06/15

Tarcisio Rubín optó para ir a Argentina por el viaje para los migrantes más pobres

En la era de las redes sociales, éstas son espontáneo punto de encuentro para constatar la fama de santidad de quienes nos precedieron en este peregrinaje. Entre los testimonios que desde la Argentina afloran por estos días, resalta esta semana el del siervo de Dios Tarcisio Rubín, scalabriniano, cuya causa de beatificación acaba de ser reabierta en su provincia adoptiva, Jujuy.

La causa había sido iniciada en 2008 con el anterior obispo de Jujuy, monseñor Marcelo Palentini, pero tras su fallecimiento en 2012, tras una larga enfermedad, había quedado paralizada.

Para reimpulsarla, el pasado lunes 8 de junio se reconstituyó el tribunal y se celebró una santa misa en la catedral basílica del Santísimo Salvador. La Eucaristía fue celebrada por el obispo monseñor César Daniel Fernández y concelebrada por varios sacerdotes diocesanos y padres scalabrinianos, llegados desde distintas partes del país.

¿Quién era?

Tarcisio Rubín nació en un pueblo de Padua, Italia, el 6 de mayo de 1929. Menor de diez hermanos, al terminar la primaria entró al seminario scalabriniano.

Ordenado sacerdote el 21 de marzo de 1953, ese año fue destinado a la misión para migrantes de Berna, Suiza. Unos años más tarde, en 1969, fue destinado a trabajar con los migrantes italianos en la misión de Wuppertal, Alemania, y tras una experiencia en Palestina, fue destinado a la Argentina.

A Buenos Aires arribó el 9 de abril de 1974, con su ya marcado estilo austero. Optó por el viaje para los migrantes más pobres, en la última clase. Lo único que llevaba con él era su sotana puesta, un crucifijo, la biblia y el rosario.

Rápidamente se abocó al trabajo con los migrantes más marginados, especialmente, jujeños, bolivianos y chilenos de la zona mendocina.

En su labor pastoral en Mendoza, advertía cómo jujeños y bolivianos llegaban del noroeste argentino y eran migrantes "golondrinas" que al interrumpir la cosecha de caña de azúcar, durante los meses estivales bajaban a Mendoza para la vendimia.

Pero su labor allí conoció otro frente, por el que llegó a ser llamado el sacerdote para los sacerdotes. Es que se convirtió para el clero de Mendoza, aun sin tener cargo diocesano alguno, en un compañero y referente. Su ascética conmovía y para los retiros que preparaba, buscaba la colaboración además de un padre jesuita y un claretiano.

Estar cerca de los trabajadores “golondrina” lo llevó al norte argentino en tiempos muy difíciles para la historia argentina, con una bellísima carta de respaldo y recomendación del obispo de Mendoza. Sus misiones convocaban a distintas familias religiosas y presentaban exigentes esquemas, aunque flexibles a la inspiración del Espíritu Santo.

Compartía con los más pobres la vida. Llegó a dormir en el piso de galpones húmedos, envuelto en un poncho. Se prestaba a cualquier necesidad de la Iglesia, sin pensar dónde le tocaría dormir.

Sobre cómo dormía, testimonios de personas que debían asear su cuarto relatan que su cama estaba mayormente intacta, lo que hacía suponer que dormía en el piso. Además, muchas eran las noches que pasaba en la calle o en las estaciones de tren para estar cerca de los migrantes.

Pese a la tuberculosis que le aquejaba, no bajó el ritmo de trabajo. La mañana del 3 de octubre de 1983 fue encontrado muerto, frente al altar y ante el Santísimo. Estaba en una escuela de Alto Calilegua para celebrar las fiestas patronales.

Tras la reapertura de la causa de beatificación del padre Rubín, se continuará con la investigación diocesana, y se aunarán los testimonios recolectados en Mendoza y Jujuy.

El acto, “emocionante y lleno de esperanza”, como lo definió el obipo, es el puntapie para un camino que podría confirmar lo que se percibe en el testimonio de quienes lo conocieron: la santidad de Tarcisio Rubín.

Tags:
argentinabeatificacioneucaristia
Apoye Aleteia

Usted está leyendo este artículo gracias a la generosidad suya o de otros muchos lectores como usted que hacen posible este maravilloso proyecto de evangelización, que se llama Aleteia.  Le presentamos Aleteia en números para darle una idea.

  • 20 millones de lectores en todo el mundo leen Aletiea.org cada día.
  • Aleteia se publica a diario en siete idiomas: Inglés, Francés, Italiano, Español, Portugués, Polaco, y Esloveno
  • Cada mes, nuestros lectores leen más de 45 millones de páginas.
  • Casi 4 millones de personas siguen las páginas de Aleteia en las redes sociales.
  • 600 mil personas reciben diariamente nuestra newsletter.
  • Cada mes publicamos 2.450 artículos y unos 40 vídeos.
  • Todo este trabajo es realizado por 60 personas a tiempo completo y unos 400 colaboradores (escritores, periodistas, traductores, fotógrafos…).

Como usted puede imaginar, detrás de estos números se esconde un esfuerzo muy grande. Necesitamos su apoyo para seguir ofreciendo este servicio de evangelización para cada persona, sin importar el país en el que viven o el dinero que tienen. Ofrecer su contribución, por más pequeña que sea, lleva solo un minuto.

Oración del día
Hoy celebramos a...





Top 10
1
Kathleen Hattrup
El hombre que besó la frente del Papa dice que la Virgen lo curó ...
2
BABY
Aleteia Team
El bebé que nació agarrado al DIU
3
DEMANDE EN MARIAGE
Edifa
No te cases sin haberte hecho estas tres preguntas
4
SINDONE 3D
Lucandrea Massaro
El Hombre de la Sindone, reconstruido en 3D: ¡Son verdad los Evan...
5
MEXICO
Pablo Cesio
México: El hombre que llegó a su propia misa de cuerpo presente
6
Redacción de Aleteia
El cuerpo intacto de Santa Bernardita: Lo que dijeron los médicos...
7
BAPTISM
Pablo Cesio
Bautizan a la bebé que nació viva tras “aborto legal” y la llaman...
Ver más
Newsletter
Recibe gratis Aleteia.