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Niños y tecnología: 10 cosas que necesitas saber

© Tatiana GLADSKIKH / SHUTTERSTOCK.com
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Descubre cómo educar a tus hijos sin privarlos de las nuevas tecnologías

¿Quién no se siente perdido frente a las demandas de los niños de acceso a las nuevas tecnologías?: – Papá, déjame el celular; – Mamá, cómprame un celular para mí, ¡todo el mundo tiene uno!; – Mamá, quiero jugar con el PC; – Papa, ¿aún no me compras la tablet? – Déjame ver un video en Youtube… Sonidos extraños que vienen de tu celular (un tal POU) y, lo más preocupante: ¡ese silencio en casa y en el restaurante!
 
Todos esos reclamos e invasiones a tu tranquilidad son señales de una nueva realidad a la que, rápidamente, padres y educadores se ven invitados o, más bien, arrastrados. Los niños, además de dominar diversas herramientas tecnológicas, poseen un poder de persuasión que sólo lo sabe quien convive con esa pandilla.
 
El hecho es que, cuando menos te lo esperas, ya estás dispuesto a darles el celular de última generación, el tan pedido tablet o PC sin haber tenido tiempo y condiciones para reflexionar sobre el impacto de las nuevas tecnologías en la vida de los niños.
 
Cuestiones como la edad buena para que el niño tenga móvil, o comprobar qué franja de edad recomienda el fabricante de un juego electrónico y el respeto o no de esta clasificación, parecen imposibles de responder en un primer momento, teniendo en cuenta la velocidad meteórica con que los niños tienen acceso a los medios.
 
Felizmente, muchos investigadores y especialistas en el área investigan el asunto e insisten en decir que todas estas cuestiones deben ser tomadas en consideración a la hora de responder a las numerosas demandas de los niños, pues gestionar el uso y acceso a las nuevas tecnologías es lo que garantizará una saludable maduración de los pequeños.
 
Ya se sabe, hoy, que el uso de internet afecta a la forma de pensar del niño. Nicholas Carr, escritor sobre tecnología,  utiliza una metáfora muy apropiada para ilustrar la diferencia entre el hábito de la lectura y el uso de internet: la lectura de libros funciona como un chapuzón en el mar, la persona queda inmersa en una quietud, con la visión restringida, con pocas distracciones al ser necesario enfocarse y pensar profundamente en un número limitado de informaciones disponibles; mientras que el uso de internet es como un paseo de jet-esquí, donde se navega en alta velocidad, solamente en la superficie del mar, expuesto a la vista de la playa, con sus innumerables distracciones y donde sólo se puede enfocar fugazmente en una.
 
Medir el efecto del uso de las nuevas tecnologías en los niños es complicado, pues hay tanto beneficios como costos asociados. El cerebro de los pequeños aún está en formación, y su exposición excesiva al mundo virtual, así como la frecuencia de uso, pueden tener avances o retrocesos en ciertas áreas del desarrollo cerebral. Por tanto, como diría Jorge Ben Jor, prudencia y caldo de gallina no hacen mal a nadie…
 
Si te identificas con las situaciones anteriores y necesitas respuestas sobre el uso de las nuevas tecnologías, aquí hay diez tips para ayudarte:
 
1) Entérate de lo que los niños ven en internet: más de 1/3 de los sitios de internet son sobre pornografía, y la pornografía es adictiva, aparte de que no es la mejor manera de que los niños entren en contacto con la sexualidad. Lo mismo pasa con los juegos on-line, que además de ser adictivos, pueden causar perjuicios financieros. A pesar de que aún no ha sido clasificado como trastorno mental por las agencias especializadas en salud, ya se habla, se estudia y se trata la adicción en internet;
 
2) Establece horarios destinados a los nuevos medios, respetando desde las actividades diarias básicas, como beber agua y comer hasta estudiar, leer un libro o jugar con los amigos: el niño no tiene madurez suficiente para tener control sobre la hora de dejar de jugar, de ver el celular o de salir de internet;
 
3) Cuida el cerebro del niño que aún está en formación, acompañando y conociendo apps y juegos a los que él tiene acceso. Los daños cerebrales de las personas adictas son muy similares a los de los adictos a internet. Por tanto, manos a la obra;
 
4) Valora actividades que susciten una mayor socialización: los niños necesitan interactuar también cara a cara, no sólo a través de celulares o computadores, pues están en la fase de aprendizaje de habilidades sociales, y comprometer este aprendizaje puede traer futuras complicaciones;
 
5) Respeta las reglas de clasificación por edades de los juegos electrónicos, videos y acceso a sitios, cuentas de e-mail y redes sociales.
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