Aleteia logoAleteia logo
Aleteia
miércoles 04 agosto |
San Juan-Bautista María Vianney
home iconEspiritualidad
line break icon

¿Hay que parar la misa si alguien se encuentra mal?

TATJANA SPLICHAL | DRUŽINA

Gelsomino del Guercio - publicado el 06/06/15

Liturgista recomienda una pausa de silencio y una oración para que la persona se reponga

Pregunta de un lector: ¿Si un fiel tiene un malestar durante la celebración, el sacerdote puede interrumpir la misa o debe proseguir normalmente?”

“Para responder a la pregunta –declara Giuseppe Busani, liturgista de la diócesis de Piacenza-Bobbio– imaginemos que el hecho en cuestión sucede en dos celebraciones distintas: en una celebración festiva en que participa una asamblea numerosa y articulada en un ministerio diversificado, o en una pequeña asamblea reunida para una celebración laborable o incluso festiva pero pobre de ministerio”.

La liturgia es el encuentro con Jesús

La liturgia eucarística “está estructurada de manera que conduzca a los fieles a confesar la primacía de la acción de Dios y a participar en la Pascua del Hijo”.

En la liturgia de la Palabra, “que culmina en la proclamación del Evangelio de Jesús y en la profesión de fe, se revela el verdadero rostro del Padre”.

En la liturgia eucarística, “que tiene su culmen en la acción de gracias de la oración eucarística, los fieles participan en el misterio de la Pascua del Hijo hasta recibir la gracia de comulgar su cuerpo. Alrededor de estos dos momentos focales y centrales de la celebración se realizan los ritos de entrada y salida”.

Participación de los fieles

Cada celebración, continúa el liturgista, “se realiza con las palabras y gestos entre sí sabiamente ordenados y vinculados, pero conlleva también silencios, breves pausas, algunas interrupciones singulares, que, sin embargo, no son extraños a la celebración, más aún: intensifican la participación.

La liturgia, sobretodo en los ritos de entrada y salida, no excluye la vida concreta de las personas, sino que la acoge y reúne, la coloca bajo la acción del misterio lleno de gracia de la Pascua de Jesús para que sea transformada”.

Pausa de silencio en el rito

Un suceso como el malestar de uno de los participantes en la celebración, “no debe nunca conducir a la suspensión de la misma, es decir, a su total interrupción, y ni siquiera a una conclusión apresurada”.

Al mismo tiempo, subraya monseñor Busani, “permite y exige que se pueda realizar una breve pausa de silencio no del rito, sino en el rito».

«Y esto es para volver posible una adecuada atención y cuidado a esa situación particular por parte de los ministros (diáconos y acólitos) o de alguien de los fieles (sobretodo los familiares o, si estuvieran presentes, médicos y enfermeros)”.

Una oración colectiva

Un ministro ordenado que preside la celebración “puede intervenir directamente invitando y solicitando a ejercer una proximidad de servicio y sobretodo conectando esa situación de enfermedad con la oración de toda la asamblea».

«La oración puede ser colocada en una de las intercesiones de la oración universal o en el momento de la bendición final”, propone.

Esto en el caso de una asamblea numerosa y articulada a nivel ministerial.

En ausencia de estas condiciones –observa el liturgista–, el presbítero mismo puede intervenir también de manera directa, sin olvidar su servicio de presidente de la oración y encontrando la forma más adecuada para que sea respetado el ritmo y el orden de la acción ritual”.

Primacía de la acción de Dios

La oración litúrgica, concluye Busani, “es acción divina y humana: ninguna situación de las personas debe excluirse, pero la primacía se da a la acción de Dios».

«No existe situación que pueda justificar la indiferencia frente a un hermano o una hermana en dificultad, pero ninguna dificultad es en última instancia vivida sin encomendarla al poder de curación que puede provenir sólo de la pasión de Dios para cualquier situación humana -concluye-. Esta es la obra de la liturgia”.




Te puede interesar:
¿Qué hacer si alguien vomita después de comulgar?

Tags:
enfermedadliturgiamisa
Apoye Aleteia

Usted está leyendo este artículo gracias a la generosidad suya o de otros muchos lectores como usted que hacen posible este maravilloso proyecto de evangelización, que se llama Aleteia.  Le presentamos Aleteia en números para darle una idea.

  • 20 millones de lectores en todo el mundo leen Aletiea.org cada día.
  • Aleteia se publica a diario en siete idiomas: Inglés, Francés, Italiano, Español, Portugués, Polaco, y Esloveno
  • Cada mes, nuestros lectores leen más de 45 millones de páginas.
  • Casi 4 millones de personas siguen las páginas de Aleteia en las redes sociales.
  • 600 mil personas reciben diariamente nuestra newsletter.
  • Cada mes publicamos 2.450 artículos y unos 40 vídeos.
  • Todo este trabajo es realizado por 60 personas a tiempo completo y unos 400 colaboradores (escritores, periodistas, traductores, fotógrafos…).

Como usted puede imaginar, detrás de estos números se esconde un esfuerzo muy grande. Necesitamos su apoyo para seguir ofreciendo este servicio de evangelización para cada persona, sin importar el país en el que viven o el dinero que tienen. Ofrecer su contribución, por más pequeña que sea, lleva solo un minuto.

Oración del día
Hoy celebramos a...





Top 10
1
MADELEINE PAULIAC
Sandra Ferrer
La doctora que ayudó a dar a luz a unas monjas violadas
2
Aleteia Brasil
Los 3 tipos de humildad según san Ignacio de Loyola
3
JAIRO
Esteban Pittaro
La última canción de Jairo a su esposa, fallecida tras 50 años de...
4
FERMIN SOSA
Jesús V. Picón
Mexicano al otro lado del mundo, ciclista y dice que sin miedo al...
5
knoNap
Giovanna Binci
KnoNap: Tras una dura experiencia, Danya crea un pañuelo anti-vio...
6
KEVIN CORDON
Pablo Cesio
Kevin Cordón, el deportista que entrenó en el salón de una iglesi...
7
VIRGIN
Ary Waldir Ramos Díaz
¿Por qué el Papa es tan devoto de la Virgen del Silencio?
Ver más
Newsletter
Recibe gratis Aleteia.