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¿León XII, el «papa antivacuna»?

© Organización Mundial de la Salud
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Circula desde hace tiempo una leyenda sobre este papa que condenaba a los que se vacunaban contra la viruela. ¿Es cierta?

Entre las leyendas anticlericales, de vez en cuando sale a la luz una contra el Papa León XII, pontífice de la Iglesia católica entre 1823 y 1829. Se le puso la etiqueta de “Papa anti-vacuna”, pues se decía que se opuso a la vacuna contra la viruela, convirtiéndose en el responsable de la muerte de miles de personas.

Se le atribuye esta frase: “El que se deja vacunar deja de ser hijo de Dios. La viruela es un castigo querido por Dios, la vacunación es un desafío contra el Cielo”. Es una frase claramente absurda, y no es casualidad que no existe en ninguna fuente bibliográfica ni en ningún texto de León XII. En esta publicación se ha reconstruido la historia de esta cita falsa.

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Hoy sabemos, en cambio, de fuentes oficiales de la época, que el Papa León se limitó a quitar la obligatoriedad de la vacunación, aunque mantuvo su carácter gratuito.

Por ejemplo, en la “Colección completa de obras médicas” del prof. Giacomo Tommasini, director de la Comisión de la introducción de la vacuna (vol. VII, Tipografia dell’Olmo e Tiocchi, Bolonia, 1836, Apéndice p. 19), documento contemporáneo a los hechos, leemos sobre la carta oficial del 15 de septiembre de 1824 del Papa León, comentada así por el prof. Tommasini sobre la vacuna contra la viruela:

“Pío VII entonces reinante, quien durante mucho tiempo la había adoptado en sus estados, convencido por la experiencia de las admirables ventajas que de ella seguramente se obtienen, renovó su reglamentación (…) Al sucederle León XII, una circular Legislativa del 15 de septiembre de 1824 (…) revocaba (…) toda disposición sobre ella, dejando libre la vacunación a quienes la quisieran, sin quitar a los médicos y quirurgos la obligación de ofrecerla gratuitamente a todos los que la requirieran; siendo ésta, según la frase de esa carta circular, la cura y el preventivo de una enfermedad a la que, como todas las demás, éstos tenían obligación de remediar”.

Según la opinión pública de entonces, de hecho, la vacunación era peligrosa pues se utilizaba material humano y no bovino, y no eran raros los fallecimientos a consecuencia de la “vacuna” contaminada. Durante gran parte del siglo XIX, de hecho, muchos importantes hombres de la ciencia y de la cultura se oponían a estas (entonces) nuevas prácticas, consideradas inútiles o dañinas. Entre otros, eran contrarios a la vacuna contra la viruela personajes como el filósofo alemán Immanuel Kant y sus colegas ingleses Herbert Spencer y Charles Darwin, que negaban su eficacia.

Como ha explicado recientemente Ulrich L. Lehner, profesor de Religious history and Theology en la Marquette University (Wisconsin, Usa), “fueron precisamente los misioneros católicos, sobre todo los jesuitas, quienes introdujeron entre los indios amazónicos la vacuna contra la viruela en 1720. En Europa fueron las órdenes sanitarias católicas quienes introdujeron las vacunaciones públicas en 1780”.

Un estudio histórico de 2010 tomó en serio las acusaciones contra León XII y, tras profundizar en el tema, afirma: “Se concluye que la prohibición contra la vacuna no fue real, sino una voz malévola, difundida sobre todo en los sitios de Internet ».

Artículo publicado originalmente en el sitio UCCRONLINE y traducido por Aleteia

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