Aleteia

Nosotros tenemos que darle comida, mamá

© Facebook
Comparte

Un niño de 5 años hace llorar a un restaurante entero con un acto de solidaridad a un sin techo

Seguro que Ava Faulk nunca imaginó que llevar a su hijo a un restaurante de waffle le haría ganar reconocimiento mundial.
 
Josiah Duncan es el nombre del niño de 5 años que ganó la atención de internet en los últimos días.
 
Él y su madre estaban comiendo en el Waffle House, en Prattville (EE.UU.), cuando notó que un hombre con ropas sucias estaba asegurando un saco del lado de fuera del restaurante.
 
Inmediatamente, Josiah quedó curioso y preocupado
 
Incluso después de la explicación de su madre y que el hombre era un sin techo, el niño quería saber más.
 
“¿Qué significa eso?”, preguntó.
 
Ava respondió al niño que el hombre no tenía una casa, lo que despertó aún más su interés. Entonces, después de entender que el hombre no tenía casa, probablemente ningún pariente próximo o amigo que se preocupara por él, Josiah se quedó sorprendido realmente al descubrir que el sin techo no tenía qué comer.
 
“Tenemos que darle comida, mamá”.
 
La madre cuenta que  ella estaba feliz de poder apoyar a que su hijo ayudara a otra persona necesitada. “Él [el sin techo] entró y se sentó, pero nadie le atendió. Entonces Josiah fue hasta su mesa y le preguntó si necesitaba una carta de menú, porque nadie consigue hacer un pedido sin una”, contó a WSFA-TV.
 
Josiah y su madre le dijeron al hombre que podía pedir cualquier cosa, incluso una buena porción de bacon. En este momento, cuenta Ava, 11 personas estaban paradas en el restaurante observando todo lo que el niño hacía para atender al hombre.
 
Pero fue cuando la comida llegó cuando el niño hizo que todos lloraran.
 
 
 
La madre contó que fue un último gesto de solidaridad, lo que acabó haciendo que todas las personas que estaban allí lloraran: Josiah cantó una bendición apasionada en medio del restaurante cuando la comida llegó a la mesa.
 
“Dios nuestro padre … Dios, nuestro padre, te damos las gracias … te damos las gracias, por nuestras muchas bendiciones… por nuestras muchas bendiciones, ¡Amén, amén!”
 
“El hombre lloró. Yo lloré. El restaurante todo lloró”, contó Ava. El hombre dejó el restaurante en cuanto terminó de comer. Su destino es incierto, pero ciertamente nunca olvidará a Josiah.
 
Todo lo que pasó en la Waffle House dejó a la madre de Josiah ,muy emocionada. “Esta será siempre una de las mayores realizaciones como madre que yo pueda testimoniar".
 
Newsletter
Recibe gratis Aleteia.