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¿Qué es la Bioneuroemoción? ¿Es válida como terapia?

© Bruce Rolff / SHUTTERSTOCK
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Fundada por el español Enric Corbera, se presenta como un método de «sanación espiritual»

3. Claves para un discernimiento crítico

Hay que recordar que en marzo de 2014 el Colegio Oficial de Psicólogos de Cataluña se desvinculó de la Bioneuroemoción y de todas las terapias análogas, en un comunicado en el que “no considera que en este momento, este modelo y prácticas derivadas cuenten con el aval y la garantía suficiente para poder ser definidos como que se sitúan en los estándares científicos y de calidad propios de la práctica psicológica”, explica, y por lo tanto afirma también que “no pueden encuadrarse en los cánones previstos en la Lex Artis propia de la profesión o el oficio de Psicólogo”.

Por si no hubiera quedado claro, el comunicado añade que “el hecho de que algunos de los valedores de este modelo y prácticas derivadas pertenezcan al COPC no supone que cuenten con el apoyo o aval de esta institución”, desmarcándose completamente de unas prácticas que considera “al margen de las reconocidas como propias por este colegio profesional”.

La Misión Interministerial de Vigilancia y Lucha contra las Derivas Sectarias (MIVILUDES), organismo del Gobierno de Francia, ha advertido también sobre toda esta familia de pseudoterapias. Sin nombrar a la Bioneuroemoción –que se trata de un fenómeno de carácter más español–, sin embargo sí hace un juicio muy crítico de estas corrientes que tienen su origen en la Biodescodificación y en los métodos del Dr. Hamer, señalando sus riesgos para la salud física y psíquica de los practicantes.

Las asociaciones dedicadas al estudio del fenómeno sectario y a la ayuda a las víctimas reciben con frecuencia consultas sobre la Bioneuroemoción, sobre todo por parte de familias afectadas. Así, la plataforma nacional RedUne recibe actualmente en torno a diez consultas mensuales a través de diversos medios, y también la RIES ha sido preguntada por esta terapia. Algunas de estas asociaciones han publicado testimonios muy significativos de ex adeptos y personas afectadas, con los daños psicológicos y relacionales que ha causado su práctica.

4. ¿Qué dice la Iglesia de todo esto?

Por parte de la Iglesia Católica, la valoración de estos sistemas de sanación espiritual ha quedado clara en el documento interdicasterial sobre la Nueva Era, Jesucristo portador del agua de la vida, donde se afirma que “la sanidad holística se centra en el importante papel que desempeña la mente en la curación física”, y por ello en estas propuestas terapéuticas “se dice que la fuente de la sanación está dentro de nosotros mismos, que la podemos alcanzar cuando estamos en contacto con nuestra energía interior o con la energía cósmica”.

De esta forma, dice el documento, “la Nueva Era implica una creencia fundamental en la perfectibilidad de la persona humana mediante una amplia variedad de técnicas y terapias (en contraposición con la idea cristiana de cooperación con la gracia divina)”. En propuestas como la Bioneuroemoción se defiende que “las personas nacen con una chispa divina, en un sentido que recuerda el gnosticismo antiguo. Esta chispa las vincula a la unidad del Todo, por lo que son esencialmente divinas, si bien participan de la divinidad cósmica según distintos niveles de conciencia. Somos co-creadores y creamos nuestra propia realidad”.

Y, al igual que hemos podido ver en las afirmaciones de Enric Corbera, el documento vaticano resume así la teología-antropología de estas corrientes: “el Ser Superior es nuestra identidad real, un puente entre Dios como Mente divina y la humanidad. El desarrollo espiritual consiste en el contacto con el Ser Superior, que supera todas las formas de dualismo”.

Por todas estas razones resulta totalmente desaconsejable cualquier colaboración de organismos y personas de la Iglesia con las actividades de la Bioneuroemoción, enmarcadas de forma clara en las pseudoterapias espirituales de carácter sectario de la Nueva Era.

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