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Papa Francisco a entrenadores: Enseñen a perder y a amar al adversario

AFP PHOTO / OSSERVATORE ROMANO/HO
CITE DU VATICAN, Vatican City : This handout picture released on November 22, 2013 by the Vatican press office shows Pope Francis (C) speaking with FIFA president Sepp Blatter (L) as he receives a football jersey with his name during a private audience at the Vatican. AFP PHOTO / OSSERVATORE ROMANO/HO
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El Papa Francisco cree en la función pedagógica y educativa de los entrenadores deportivos, la compara a la de los catequistas

“El entrenador (deportivo) puede ser un válido formador de jóvenes, junto con los padres, los sacerdotes y los catequistas”, dijo el Papa Francisco este jueves 14 de mayo en su mensaje al presidente del Consejo Pontificio para Laicos, el cardenal Stanisław Ryłko, con ocasión del Seminario Internacional de estudio sobre el tema: “Entrenadores: educadores de personas” que se lleva a cabo en Roma hasta el viernes.

“Sin embargo – confirmó – el entrenador debe recibir una sólida formación. Es importante formar a los formadores”, por ello señaló la iniciativa del Consejo Pontificio para los Laicos como una oportunidad para invertir los debidos recursos para la formación profesional, humana y espiritual de los entrenadores, llamando la atención en este aspecto de las federaciones deportivas nacionales e internacionales, las asociaciones laicas y eclesiales encargadas de la formación deportiva de los chicos y las chicas.

Educadores deportivos para superar momentos de dificultad

“Todos nosotros, en la vida, necesitamos educadores, personas maduras, sabias y equilibradas que nos ayuden a crecer en la familia, en el estudio, en el trabajo, en la fe", reconoció.

"Educadores que nos animen a mover los primeros pasos en una actividad nueva sin tener miedo de los obstáculos y de los desafíos que hay que afrontar; que nos animen a superar momentos de dificultad; que nos exhorten a tener confianza en nosotros mismos y en nuestros compañeros; que estén cerca de nosotros tanto en los momentos de desilusión y fracaso como en los de alegría y éxito”, sostuvo al recibir a los participantes del seminario.

Asimismo, el Papa señaló que el entrenador-educador deportivo puede ayudar al crecimiento de los adolescentes sobre todo en los años más difíciles y de primera juventud, cuando la personalidad está en pleno desarrollo a la búsqueda de modelos de referencia y de identificación. Así explicó que esta influencia puede ayudarles a tener un comportamiento y responsabilidad que dure toda la vida.

Fe y disciplina

Entretanto, señaló el ejemplo y el testimonio como algo más importante que las palabras. “La influencia de un educador, sobre todo para los jóvenes, depende más de lo que él es como persona y de cómo vive que de lo que dice”, expresó Francisco.

De esta manera, invitó a los educadores deportivos a ser un modelo de integridad, de coherencia, de juicio justo, de imparcialidad, pero también de alegría de vivir, de paciencia, de capacidad de estima y de bondad hacia todos y especialmente hacia los más desfavorecidos.

Aprender a perder

Seguidamente, pidió que se haga hincapié en una formación de los jóvenes deportivas también desde la fe para “no absolutizar cualquiera de nuestras actividades, incluyendo el deporte, ya sea aficionado o de competición, y así tener la distancia justa y la sabiduría para relativizar tanto las derrotas como los éxitos”, sostuvo el Papa.

Desde la fe, invitó a que los niños y jóvenes puedan percibir la bondad de Dios para “superar la tentación de la rivalidad demasiado encendida y de la agresividad”, porque, entonces se niega “la dignidad de cada persona, también de las menos dotadas y desfavorecidas”.

En este sentido, consideró que el entrenador es un educador que crea un clima de solidaridad y de inclusión muy útil para la inclusión de los jóvenes marginados y con riesgo de exclusión social, que a través de la práctica del deporte y la socialización pueden tener mayores responsabilidades y oportunidades.

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