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Más de 3.600 muertos y 6.500 heridos, Nepal necesita nuestra ayuda

Capture d'écran / YouTube
Nepal earthquake, tv screenshot
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ONG católicas se vuelcan con la emergencia en Nepal tras el terremoto del pasado sábado

“Siguen sintiéndose réplicas y la gente tiene mucho miedo. Todo el mundo duerme al raso, los niños y niñas también, por el temor a que se repita”; así explica el misionero salesiano Jacob Punneli, que trabaja en el valle de Katmandú, la situación que se vive en Nepal. 

Los misioneros salesianos que trabajan en este país asiático ya han comenzado a proporcionar los primeros auxilios a las familias más necesitadas. “Se necesitan alimentos, mantas, medicinas, tiendas de campaña, ropa de abrigo… Mucha gente lo ha perdido todo”, añaden los misioneros. El terremoto del pasado sábado ya se ha cobrado la vida de más de 3.600 personas y hay más de 6.500 heridos. 

Las escuelas y las instalaciones salesianas en Katmandú han sufrido pequeños daños, pero “muchas otras personas no han tenido nuestra misma suerte. Muchas casas se han derrumbado y la gente no tiene donde cobijarse.Además, en Nepal aún hace frío y han llegado las lluvias”, añaden los misioneros. 

Seis obras tienen los salesianos en Nepal: escuelas, centros de formación profesional, centros juveniles y dos centros para personas mayores. Los misioneros salesianos trabajan para mejorar la calidad de vida de los más pobres y necesitados. 

Nunca se había visto tanta devastación

También la red internacional de Caritas se ha movilizado con todas sus estructuras de respuesta a las emergencias y apoyan el trabajo de Caritas Nepal, que presta auxilio.

Varios miembros de la red Caritas Internationalis que se encontraban presentes en el país asiático en el momento del seísmo han sumado de forma inmediata sus esfuerzos a los equipos de rescate de Caritas Nepal.

Eleanor Trinchera, coordinadora de programas de Caritas Australia para Nepal, que está en Katmandú, ha explicado que "nunca había visto tanta devastación. Mientras que las calles están dominadas por el caos y llenas de gente que intenta encontrar amigos y seres queridos, la ciudad está paralizada, con edificios destruidos, calles bloqueadas, cortes eléctricos y réplicas constantes”.

"Las operaciones de rescate son las principales prioridades en este momento. Muchas personas han perdido sus hogares y están en las calles o en espacios abiertos, expuestos a las bajas temperaturas nocturnas. A todos ellos intentamos proporcionarles alimento de primera necesidad y refugio temporal", ha informado el director de Caritas Nepal, Pius Perumana, desde Katmandú.

"Desde mediodía del sábado se han producido 66 réplicas menores, que se han visto seguidas hoy por otro fuerte temblor, lo que es un fenómeno raro en un período tan corto. El daño de este causado por este último terremoto va a ser devastador", ha añadido.

Lilian Chan, periodista de Caritas Australia que estaba trabajando en Katmandú en el momento del terremoto y que sigue en el país, ha descrito el escenario del desastre como “desgarrador”.

“Edificios que sólo había visto por primera vez apenas unos días antes han quedado reducidos a un montón de escombros. Tres días después del terremoto, muchas personas en Katmandú siguen durmiendo en la calle o en espacios públicos abiertos”, describe.

Para esta periodista australiana, “es una oportunidad poder trabajar junto a nuestros socios en Nepal y visitar a las comunidades afectadas. Estoy abrumada y conmovida por la generosidad de la gente, el ingenio y la resiliencia”.

Con el apoyo de las oraciones y la ayuda que fluye de toda la red internacional de Cáritas, estas personas se verán respaldadas por estos actos de solidaridad mientras trabajan para reconstruir un futuro mejor”, concluye.

El país de los sherpas, destrozado

Económicamente dependiente del turismo, conocido por sus campos bases para los escaladores del Everest, Nepal es uno de los países más pobres del mundo (el 40% de los nepalíes viven bajo el umbral de la pobreza).

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