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Papa Francisco: El machismo es fruto del pecado

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La costilla de Adán no significa que la mujer es inferior o subordinada al hombre

La famosa costilla de Adán no quiere decir que la mujer sea inferior o subordinada al hombre, sino que habla de que son la misma sustancia y complementarios. El Papa Francisco prosiguió hoy con su catequesis sobre la complementariedad entre el hombre y la mujer, sin la cual el matrimonio no se entiende.

"La mujer no es una “replica” del hombre; viene directamente del gesto creador de Dios. Y el hecho que – siempre en la parábola –  Dios plasme la mujer mientras el hombre duerme, subraya precisamente que ella no es de ninguna manera criatura del hombre, sino de Dios", advirtió el Papa. 

¿Entonces, el machismo? Es fruto del pecado, explica el Papa. "El pecado genera desconfianza y división entre el hombre y la mujer. Su relación será asechada por mil formas de prevaricación y de sometimiento, de seducción engañosa y de prepotencia humillante, hasta aquellas más dramáticas y violentas".

"Pensemos, por ejemplo, en los excesos negativos de las culturas patriarcales. Pensemos en las múltiples formas de machismo donde la mujer era considerada de segunda clase. Pensemos a la instrumentalización y mercantilización del cuerpo femenino en la actual cultura mediática".

Pero también la desconfianza actual hacia el matrimonio es mala, advierte Francisco: "Pensemos también en la reciente epidemia de desconfianza, de escepticismo e incluso de hostilidad que se difunde en nuestra cultura – en particular a partir de una comprensible desconfianza de las mujeres – con respecto a una alianza entre hombre y mujer que sea capaz, al mismo tiempo, de afinar la intimidad de la comunión y de custodiar la dignidad de la diferencia".

"¡Debemos revalorizar el matrimonio y la familia! Y la Biblia dice una cosa bella: el hombre encuentra la mujer, ellos se encuentran, y el hombre debe dejar algo para encontrarla plenamente. Y por esto, el hombre dejará a su padre y a su madre para ir con ella. ¡Es bello! Esto significa comenzar un camino. El hombre es todo para la mujer y la mujer es toda para el hombre", concluyó.

Estas son algunas de las frases más destacadas del Papa Francisco de la audiencia general de este miércoles 22 de abril en el Vaticano, en la que completó su reflexión sobre el matrimonio de las catequesis de las pasadas audiencias generales.

"No es bueno que el hombre esté solo, le falta la comunión, la plenitud" 

"La mujer no es una réplica del hombre" 

"La imagen de la “costilla” no expresa de ninguna manera inferioridad o subordinación sino, al contrario, quehombre y mujer son de la misma sustancia y son complementarios" 

"La mujer no es una criatura del hombre, sino de Dios" 

"Cuando el hombre encuentra a la mujer, el hombre tiene que dejar algo para darse plenamente, deja a su padre y a su madre"

"El hombre, para encontrar el amor, la mujer, primero tiene que soñarla" 

"El maligno pone en su corazón la sombra de la sospecha y la desconfianza, llevándoles a la desobediencia a Dios y a destruir la armonía entre ellos"

"La relación entre el hombre y la mujer es amenazada por seducciones, engaños, prepotencia humillante,…"

"El pecado genera desconfianza y división entre el hombre y la mujer. Su relación será asechada por mil formas de prevaricación y de sometimiento, de seducción engañosa y de prepotencia humillante, hasta aquellas más dramáticas y violentas. La historia trae consigo las huellas. Pensemos, por ejemplo, en los excesos negativos de las culturas patriarcales. Pensemos en las múltiples formas de machismo donde la mujer era considerada de segunda clase. Pensemos a la instrumentalización y mercantilización del cuerpo femenino en la actual cultura mediática. Pero pensemos también en la reciente epidemia de desconfianza, de escepticismo e incluso de hostilidad que se difunde en nuestra cultura – en particular a partir de una comprensible desconfianza de las mujeres – con respecto a una alianza entre hombre y mujer que sea capaz, al mismo tiempo, de afinar la intimidad de la comunión y de custodiar la dignidad de la diferencia". 

"La devaluación social por la alianza estable y generativa del hombre y de la mujer es ciertamente una pérdida para todos. ¡Debemos revalorizar el matrimonio y la familia!"

"La custodia de esta alianza del hombre y de la mujer, aun pecadores y heridos, confundidos y humillados, desalentados e inciertos, para nosotros creyentes es una vocación" 

"Dios mismo cuida y protege a su obra maestra: el hombre y la mujer" 

La catequesis entera puede leerse aquí

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