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Los ángeles, aliados de los Apóstoles y de los primeros cristianos

Angel with sudarium © Sootra / Shutterstock
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San Pablo habla de ellos en once ocasiones en sus epístolas: Citas de los ángeles en los Hechos de los Apóstoles y en las Cartas de san Pablo

Los primerísimos cristianos hablan de los ángeles y los tratan con toda familiaridad, como si no se sorprendieran mucho de su presencia y sus intervenciones.

San Pablo los define con este interrogante: ¿No son todos ellos espíritus encargados de un ministerio, enviados al servicio de aquellos que deben heredar la salud?

Todo parece indicar que los Apóstoles y los primeros cristianos contaban con el servicio habitual de los  “ángeles del Señor” (como se les suele citar), como se ve en las citas sobre los ángeles que aparecen en los Hechos de los Apóstoles:

Hechos 5, 19-20: “Pero el ángel del Señor les abrió de noche las puertas de la prisión y les dijo: Id, presentaos en el templo y predicad todas las palabras de vida”.

Hechos 6, 15: “Esteban, uno de los discípulos de Jesús estaba siendo perseguido, acusándolo de blasfemar contra la ley lo llevaron frente al sanedrín”. En ese momento, "fijando los ojos en él todos los que estaban sentados en el sanedrín, vieron su rostro como el rostro de un ángel".

Hechos 10, 3,7: Cornelio era un hombre bueno y justo… un día vio claramente en visión a un ángel de Dios que se acercándose le decía: Cornelio. El lo miró y lleno de temor le dijo: ¿Qué quieres, Señor? y le dijo: Tus oraciones y tus limosnas han sido recordadas ante Dios…”.

"En cuanto desapareció el ángel que le hablaba, llamó a dos de sus domésticos y a un soldado y contándoles todo el suceso los envió a Joppe." Cuando llegaron ante Pedro le dijeron: "El centurión Cornelio, varón justo y temeroso de Dios, que en todo el pueblo de los judíos es muy estimado ha recibido de un santo ángel el mandato de hacerte llevar a su casa y escuchar tu palabra".

Hechos 11, 12-13: Pedro les narra a sus hermanos en Judea lo sucedido con Cornelio. “Al mismo tiempo el Espíritu me dijo que fuera con ellos sin vacilar. Conmigo vinieron estos seis hermanos, y entramos en la casa de aquel varón, que nos contó como había visto en su casa al ángel, que presentándosele dijo: Envía a Joppe y haz venir a Simon, llamado Pedro".

Hechos 12: “La misma noche en que Herodes iba a hacerlo comparecer, Pedro estaba dormido entre dos soldados, atado con cadenas, y los centinelas montaban la guardia en la puerta de la cárcel. Y he aquí que se presentó un ángel del Señor y una luz resplandeciente en la estancia.El ángel tocó a Pedro en un costado y lo despertó diciendo:” levántate enseguida” Y se le cayeron las cadenas de las manos. El ángel le dijo: “Cíñete y cálzate tus sandalias”. Así lo hizo. Y añadió: “Envuélvete en tu manto y sígueme”. Pedro salió y lo seguía; y no sabía si era realidad lo que el ángel hacía, sino que se figuraba que era una visión; Pasaron la primera y segunda guardia y llegaron a la puerta de hierro que da a la ciudad, la cual se les abrió por si sola. Salieron y avanzaron por una calle y de repente lo dejó el ángel.
Entonces Pedro, volviendo en sí, dijo: Ahora sé realmente que el Señor ha enviado su ángel y me ha arrancado de la mano de Herodes.

Herodes buscó a Pedro y no hallándolo, interrogó a los guardias, y los mandó ajusticiar. Descendió luego de Judea a Cesarea donde permaneció.

…Pero en aquel instante lo hirió (a Herodes) el ángel del Señor, por no haber glorificado a Dios y roído de gusanos, expiró”.

Hechos 27, 21: “Pues esta noche un ángel de Dios de quién soy y a quién sirvo, se me ha presentado y me ha dicho: No temas Pablo; tienes que comparecer ante el Cesar y he aquí que Dios te ha concedido la vida de todos los que navegan contigo”.

Citas de san Pablo sobre los ángeles:

Romanos 8, 37- 39: “Porque persuadido estoy que ni la muerte, ni la vida, ni los ángeles, ni los principados, ni lo presente, ni lo futuro, ni las potestades, ni la altura, ni la profundidad, ni ninguna otra criatura podrá separarnos del amor de Dios manifestado en Cristo Jesús, nuestro Señor”.

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