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Signos de la primera evangelización en el Ecuador

© DianGabi
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Conociendo los países altiplánicos que visitará el papa Francisco (II)

Ya que se han oficializado las fechas de la visita del papa a América Latina (6 al 12 de julio de 2015), conoceremos algo más de los orígenes de la evangelización en el Ecuador, primera etapa del viaje apostólico.

Desde el siglo XV, con el arribo al nuevo mundo de los conquistadores españoles al Ecuador, también llegaron diversas congregaciones religiosas como los franciscanos, dominicos y jesuitas, quienes empezaron diversas construcciones de iglesias, conventos y monasterios en varias partes del país, con el propósito de evangelizar a los pueblos originarios.

Entre las riquezas arquitectónicas que destacan está la basílica y el convento de San Francisco, la iglesia y el convento de Loja y la iglesia de la Compañía de Jesús.

Grandes obras de arte colonial

La basílica de San Francisco y el convento “Escorial de los Andes” de la ciudad de Quito fue construido en el año de 1537. Por esos años el franciscano fray Jodoco Rique educó a los oriundos iqueños en el conocimiento de la pintura, la escultura, el canto y la música y fruto de este trabajo es que la Escuela quiteña se hizo famosa.

En la actualidad en las paredes de San Francisco existen más de 3.500 obras de arte colonial con variadas técnicas de manifestación artística. Los franciscanos, además, en sus tres hectáreas construyeron trece claustros, un templo, un atrio y una imponente biblioteca descrita en el siglo XVII como la mejor del virreinato.

Entre las esculturas más famosas del complejo de San Francisco figuran: El Bautismo del Señor, Jesús del Gran Poder, Traición de Judas, Virgen de Quito, El Calvario, San Pedro de Alcántara, La impresión de las llagas de san Francisco, entre otras. Mientras que en pinturas destacan Jesús cae por tercera vez, Jesús sentenciado a muerte y San Francisco de Asís, entre otros.

Iglesia y convento de Loja

Después de los franciscanos, en el año de 1548, llegaron al Ecuador la congregación de la Orden de Predicadores Dominicos, a quienes se les asignó un terreno en la provincia de Loja para la construcción del convento Santo Domingo de Loja; este templo tiene un estilo eclético y con acabados góticos en sus torres.

En 1557 se inicia la construcción de la iglesia y 43 años después se concluyó la construcción gracias a las limosnas de los fieles.

En el interior de la Iglesia dominica se venera a la Virgen del Rosario que fue traída desde Sevilla, España en el año de 1550. En la misma iglesia se encuentra la imagen del Cristo crucificado y cuenta la historia que sería obra del indígena quiteño “Caspicara”.

Los frailes predicadores tienen conventos y casas, como por ejemplo el convento de Nuestra Señora del Rosario de Agua Santa, el convento Máximo Santo Domingo de Guzmán, la Casa Santo Tomás de Aquino, la Casa Santo Domingo, la Casa Santísimo Rosario y la Casa San Pablo entre otros ricos en historia y arquitectura.

Primeros jesuitas en Quito

La Compañía de Jesús llegó a Quito en el año 1574. Desde el año 1597 se inició la construcción de la iglesia y el convento, que finalmente fueron concluidos con los años.

El legado arquitectónico y la amplia variedad de literatura que dejaron los jesuitas en la ciudad de Quito tienen como propósito preservar, mantener y difundir la riqueza artística y cultural a los ecuatorianos, mediante sus conocimientos, trabajo cultural, artístico y religioso, y actualmente mantienen las actividades educativas y de investigación.

La iglesia de la Compañía de Jesús es el más importante monumento de la América Colonial; por eso en el año 1978 la UNESCO lo declara como Patrimonio Cultural de la Humanidad.

El gran aporte evangelizador, de cultura y de arte que realizaron las diversas congregaciones a los pueblos originarios de América hizo posible que muchos originarios se convirtieran al catolicismo.

Por ello los misioneros entraron en zonas desconocidas como el Amazonas, donde muchos predicadores murieron y otros tuvieron que enfrentar a la naturaleza para poder evangelizar en zonas aún desconocidas.

Con información de Abraham Cutipa Galindo
 

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