Aleteia logoAleteia logoAleteia
miércoles 01 febrero |
Santa Brígida de Irlanda
Aleteia logo
Espiritualidad
separateurCreated with Sketch.

Lectio Divina: Sábado Santo Ciclo B

Biblia fondo negro

© PublicDomainPictures

Fundación Ramón Pané - publicado el 04/04/15

Una guía para rezar con la Escritura esta Semana Santa

LECTIO DIVINA 
SÁBADO SANTO CICLO B


Invocación al Espíritu Santo:
Ven Espíritu Santo, Señor y dador de vida.
Estamos acompañando a María y los Apóstoles en este día solemne.
Ven a nuestra vida, a nuestros corazones, a nuestras conciencias. Porque queremos reavivar la esperanza.
Mueve nuestra inteligencia y nuestra voluntad para entender lo que el Padre quiere decirnos a través de la resurrección de su Hijo Jesús, el Cristo.
Que tu Palabra llegue a toda nuestra vida y se haga vida en nosotros.
Amén

TEXTO BIBLICO: Lucas 23, 50-56
«Lo descolgó, lo envolvió en una sábana y lo depositó en un sepulcro cavado en la roca»


 23,50: Había un hombre llamado José, natural de Arimatea, ciudad de Judea. Pertenecía al Consejo, era justo y honrado 23,51: y no había consentido en la decisión de los otros ni en su ejecución, y esperaba el reino de Dios. 23,52: Acudió a Pilato y le pidió el cadáver de Jesús.23,53: Lo descolgó, lo envolvió en una sábana y lo depositó en un sepulcro cavado en la roca, en el que todavía no habían enterrado a nadie. 23,54: Era el día de la preparación y estaba por comenzar el sábado.
  23,55: Las mujeres que lo habían acompañado desde Galilea fueron detrás para observar el sepulcro y cómo habían puesto el cadáver.
  23,56: Se volvieron, prepararon aromas y ungüentos, pero el sábado guardaron el descanso ordenado por la ley.    
BIBLIA DE NUESTRO PUEBLO

LECTURA: ¿Qué dice el texto?


El Sábado Santo es el tercer día del Triduo Pascual, que culmina con la celebración nocturna de la Vigilia Pascual, este día era denominado Sábado de Gloria. Luego de recordar el camino de la Cruz, camino de dolor y entrega en el día de ayer, hoy la liturgia nos conduce a la gran “espera”, al hito en la historia de la salvación, la resurrección gloriosa de Jesús.

La lectura nos presenta a un hombre llamado José, un hombre común y corriente, pero que su vida estaba impregnada de virtudes, era un hombre justo, que esperaba el Reino de Dios. Se atreve a dirigirse a Pilato, hombre que mantenía el poder de la autoridad civil, para pedirle el cuerpo de Jesús. Una vez bajado el cuerpo de la cruz, José de Arimatea procede a cubrirlo con sabanas, y lo colocó en un sepulcro nuevo. José que podría estar cómodo en su casa, se arriesga y expone ante el poder político del pueblo,  no es indiferente a la situación de Jesús, sin ser un familiar o discípulo, lo recoge y le da una sepultura como corresponde.

El texto nos aporta que las mujeres que habían venido de Galilea con Jesús, pese a los dramáticos momentos que este padeció, ellas continuaron allí y acompañaron a José en la sepultura de Jesús. Y no solo están allí estáticamente, están observando el sepulcro, “como el centinela la aurora”, está en ellas viva la llama de la esperanza de la resurrección. Cumplen con los rituales del pueblo, preparan los perfumes y bálsamos para luego ir a ungir el cuerpo o el lugar de la sepultura, y lo hacen no sólo por un mandato, sino por amor.

Es el día sábado, día de descanso, de oración y silencio. Es el descanso de Cristo, que en su muerte desciende al “Ínferos”, al abismo existencial a rescatar a los condenados por el pecado, para darle nueva vida. Es el silencio de Dios, que con su Palabra ya no dice nada, todo lo ha dicho en el gran gesto de la Cruz. Es la oración de la comunidad, que aguarda el cumplimiento de las promesas del Señor, aguardan la resurrección a la Vida Eterna, que abre paso a toda la humanidad a seguir el camino de Cristo, y llegar a ella.

MEDITACION: ¿Qué me dice a mí el texto?





Nos preguntamos para profundizar en nuestra vida estas palabras de Salvación:

  1. Reflexiono un momento en Jesús y el Sepulcro. Como discípulo de Jesús, ¿estaría allí presente acompañándolo, esperando la promesa de la resurrección? ¿Qué me dice a mí el silencio del sepulcro? ¿Vivo este silencio? ¿Qué siento en mi alma, en este momento trascendental?
  2. ¿Me siento identificado con José de Arimatea? ¿En que? ¿Soy capaz de enfrentar personas o situaciones difíciles, para ayudar o defender a alguien? ¿Soy capaz de descolgar de la dolorosa Cruz, a Jesús y cargarlo en mis brazos? ¿Identifico cuales son esos “Cristos” sufrientes y necesitados, que el Señor me pide los cargue en mis brazos? ¿Sin ir tan lejos, los busco en mi familia y amigos?
  3. ¿Me identifico con las mujeres que acompañaron a Jesús en todo momento y lugar? ¿Suelo escaparme o intento apartar de mí los momentos difíciles o de dolor? ¿Tengo puesta mi mirada en el domingo, o me quedo mirando atrás el día viernes?

ORACION: ¿Qué le digo yo al Señor?


Orar, es responderle al Señor que nos habla primero.

·       Gracias Señor porque nos amas hasta el extremo, y con tu muerte nos das vida.
·       Señor que pueda ser un fiel discípulo, que te siga en todo momento y circunstancia.
·       Hacemos un momento de silencio y reflexión para responder al Señor. Añadimos unas intenciones de oración.

CONTEMPLACION: ¿Cómo interiorizo el texto?


Para el momento de la contemplación podemos repetir varias veces este versículo del texto para que vaya entrando a nuestra vida, a nuestro corazón:

«Lo descolgó, lo envolvió en una sábana y lo depositó en un sepulcro cavado en la roca»
(Versículo 53)

Y de esta forma nos ponemos en contemplación.


ACCION: ¿A qué me comprometo?


Hoy voy a demostrar mi cambio de actitud, para que los demás viendo lo que realizo, puedan creer. Mi agradecimiento por creer en Jesús, se manifiesta con llevar la esperanza cristiana a los demás, especialmente a los que sufren en los hospitales, en los asilos. Visitaré personas que me recuerden a Cristo, y daré testimonio de la esperanza.

Hno Ricardo Grzona, frp y Cristian Buiani

Tags:
semana santa
Apoye Aleteia

Usted está leyendo este artículo gracias a la generosidad suya o de otros muchos lectores como usted que hacen posible este maravilloso proyecto de evangelización, que se llama Aleteia.  Le presentamos Aleteia en números para darle una idea.

  • 20 millones de lectores en todo el mundo leen Aletiea.org cada día.
  • Aleteia se publica a diario en siete idiomas: Inglés, Francés, Italiano, Español, Portugués, Polaco, y Esloveno
  • Cada mes, nuestros lectores leen más de 45 millones de páginas.
  • Casi 4 millones de personas siguen las páginas de Aleteia en las redes sociales.
  • 600 mil personas reciben diariamente nuestra newsletter.
  • Cada mes publicamos 2.450 artículos y unos 40 vídeos.
  • Todo este trabajo es realizado por 60 personas a tiempo completo y unos 400 colaboradores (escritores, periodistas, traductores, fotógrafos…).

Como usted puede imaginar, detrás de estos números se esconde un esfuerzo muy grande. Necesitamos su apoyo para seguir ofreciendo este servicio de evangelización para cada persona, sin importar el país en el que viven o el dinero que tienen. Ofrecer su contribución, por más pequeña que sea, lleva solo un minuto.

ES_NEW.gif
Oración del día
Hoy celebramos a...





Envía tu intención a la red de 550 monasterios


Top 10
Ver más
Newsletter
Recibe gratis Aleteia.