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Papa Francisco te explica el sentido de la Semana Santa en tres pasos

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El Pontífice dedica su predicación al “Triduo Pascual”, que va desde la tarde del Jueves Santo hasta el Domingo de Resurrección

En la audiencia general del miércoles 01 de abril en la Plaza San Pedro, el Papa Francisco ha dedicado su catequesis al Triduo Pascual, es decir la celebración de los tres días antes del Domingo de Resurrección, culmen de “nuestra vida de cristianos”.

El Papa invitó en la Semana Santa a no limitarse “a conmemorar la pasión del Señor: entremos en el misterio, hagamos nuestros sus sentimientos, sus pensamientos, como nos invita a hacer el apóstol Pablo: ”Sintiendo lo mismo que Jesús”. Entonces la nuestra será una “Feliz Pascua”.

1. La última Cena del Señor (Jueves Santo), el testimonio del servicio. La caricia de Jesús que besa y lava tus pies 

CTV Centro Televisivo Vaticano
Papa Francisco lava los pies a refugiados el Jueves Santo de 2016

“Este Jueves Santo-  ha recordado – en la tarde con la celebración de la Ultima Cena del Señor tendrá inicio el Triduo Pascual de la Pasión, muerte y resurrección de Cristo”.

“El Triduo – ha dicho – se abre con la conmemoración de la Última Cena. En la vigilia de su Pasión, Jesús ofreció con el Pan y el Vino, su Cuerpo y su Sangre al Padre, y donándolos como alimento para sus Apóstoles, les pidió de perpetuar” este gesto para recordarlo.

Sucesivamente, explicó el lavatorio de los pies que “tiene el mismo significado de la Eucaristía con una perspectiva diferente. Jesús – como un siervo – lava los pies a Simón Pedro y a los otros once discípulos. Con este gesto profético expresa el sentido de su vida y su pasión, como servicio a Dios y a los demás…”

A este propósito, “entramos en comunión con Cristo Siervo para obedecer a su mandamiento de amarnos los unos a otros como Él nos ha amado”.

2.  La muerte de Cristo (Viernes Santo), inspiración para dar la vida por los demás

© Sabrina Fusco / ALETEIA

El Viernes Santo se medita el misterio de la muerte de Cristo y recordamos sus palabras en la Cruz: ”Todo está cumplido”, que significan ”que la obra de salvación se ha cumplido, que todas las Escrituras encuentran su cumplimiento en el amor de Cristo”.  Y agrega: “Jesús, con su sacrificio, ha transformado la iniquidad más grande en el más grande amor”.

Francisco recordó en este contexto a los hombres y mujeres que a lo largo de los siglos han dado testimonio de Cristo con ”un destello de ese amor perfecto, pleno e incontaminado”.

En su estilo concreto, el Pontífice citó el ejemplo de un sacerdote italiano Andrea Santoro, misionero en Turquía, que poco antes de ser asesinado en la iglesia de Trebisonda, el 5 de febrero de 2006, escribía: “Estoy aquí para vivir entre esta gente y permitir a Jesús de hacerlo, prestándole mi carne”.

El Papa expresó que este y otros ejemplos sostienen a las personas a la hora de ofrecer sus vida “como don de amor a los hermanos imitando a Jesús”.

3. Cristo en el sepulcro (Sábado Santo), la luz vence sobre las tinieblas y la vida del cristiano no termina con la muerte 

© CTV / Aleteia

En este día, ”la Iglesia contempla el “descanso” de Cristo en la tumba después de la batalla victoriosa de la cruz y una vez más se identifica con María: toda su fe se recoge en ella, la primera y perfecta discípula, la primera y perfecta creyente”.

De esta manera, en la gran Vigilia de Pascua, ”celebramos a Cristo resucitado centro y fin del cosmos y de la historia; velamos, llenos de esperanza, esperando su regreso, cuando la Pascua se manifestará plenamente…”

A veces -observó el Papa- la oscuridad de la noche parece penetrar el alma; A veces pensamos que, “ya no hay nada que hacer”, y el corazón no encuentra la fuerza para amar … Pero en esa oscuridad Cristo enciende el fuego del amor de Dios: un resplandor rompe las tinieblas y anuncia un comienzo.

La piedra del dolor se remueve, dejando espacio a la esperanza. El Papa Francisco incitó a los fieles a ver la noche santa de la Pascua como una entrega de la “luz del Resucitado” para que quienes creen puedan ver un futuro radiante: ¡Nuestra vida no termina ante la piedra de un sepulcro!”.

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