Aleteia

¿Por qué el “Brad Pitt mexicano” decidió hacer films para Dios?

Richard Shotwell/Invision/AP
Comparte

Eduardo Verástegui abandonó ser actor para poner la fe en el centro de su carrera

A los 28 años, Eduardo Verástegui era una estrella naciente. Tras su éxito como actor de telenovelas en su país natal, México, cuando llegó a América abandonó los papeles tan ansiados, incluso una aparición con Jennifer Lopez en un video musical, la carrera de modelo para Calvin Klein y el papel de protagonista en la comedia romántica de 2003 Chasing Papi.
 
Precisamente cuando su carrera en Hollywood estaba despegando, Verástegui tomó una decisión que cambió el curso de su vida y de su carrera: abandonar la escena hollywoodiana – al menos de la forma en que la estaba viviendo. En una entrevista concedida a Guideposts, Verástegui afirmó que todo empezó con algunas charlas con su profesora de inglés.
 
“De modo muy sutil, me planteó preguntas provocadoras. ‘¿Eres una parte del problema o la solución?’, ‘Eres latino. Muchas personas piensan que los latinos son lo que ven en la televisión y en las películas, ¿cómo cambiarás esto?’, ‘¿Estás usando tus talentos de modo egoísta o para crear algo para tu comunidad?’, ‘¿Qué quieres hacer con tu vida?’, ‘¿Cuál es el objetivo de tu vida?’. Imaginad seis meses así. Simples conversaciones de sobremesa, tras las lecciones de inglés”.

Verástegui, que ha sido llamado “el Brad Pitt mexicano”, volvió a acercarse a la fe de su infancia, el catolicismo, y empezó a hacer elecciones en su carrera a través de la lente de la fe.
 
Muchas audiciones y oportunidades que se le ofrecían no se adaptaban a sus convicciones cristianas, así que el actor se hizo productor y director para ayudar a crear el tipo de historias que quería compartir con el mundo. Su primera película fue Bella, un film independiente que se concentraba en la dignidad de los concebidos, y que ganó el People’s Choice Award en el Toronto Film Festival.
 
Ahora, 12 años después, va a difundirse el segundo film de Verástegui, una película dramática titulada Little Boy. Escrita por Alejandro Monteverde y Pepe Portillo, habla de un niño de siete años de nombre Pepper y de sus intentos de volver a traer a casa a su padre del frente de la II Guerra Mundial.
 
La película explora temas como la amistad, la fe, el amor y la familia. Entre los actores que participan están Tom Wilkinson y Emily Watson, dos veces ganadores del Oscar, y Kevin James, David Henrie y el debutante Jakob Salvati. Henrie ha cambiado mucho trabajando en Little Boy, y ha dedicado su vida a Dios tras las huellas de (cfr. Aleteia, 12.3.2015).
 
En una entrevista concedida en 2012 a Leticia Velasquez, de la Catholic Media Review, Verástegui afirmó que muchos jóvenes aman Hollywood porque piensan que es el camino para alcanzar la felicidad. “Es la capital de la tentación, donde se experimenta el vacío. Por esto pienso que si se da a los niños el verdadero amor de la familia, sabrán cómo hacer lo correcto con sus propios sueños”.
 
¿Su consejo a los padres? No preguntar “¿Qué quieres ser de mayor?”
 
“No creo que sea la pregunta adecuada”, dijo Verástegui. “Debería ser: ‘¿Qué crees que quiere Dios que seas de mayor?’ Se empieza a implicar a Dios en su vida desde el principio. ‘¿Qué crees que Dios quiere de ti?’ ‘¿Has pensado alguna vez qué misión ha creado Dios para ti?’ Si se plantearan estas preguntas, ¡qué diferentes serían las cosas!”.
 
 

Newsletter
Recibe gratis Aleteia.