Aleteia logoAleteia logo
Aleteia
viernes 22 octubre |
San Juan Pablo II
Aleteia logo
home iconEspiritualidad
line break icon

Oscar Arnulfo Romero, era mi hermano

© TERRE D'AMERICA

Terre D'America - publicado el 23/03/15

Si hubiera sido aquel de madera, ahí mismo lo despedazan.

¿Dónde estaba usted el día del entierro?

Yo, dentro de la catedral, a la par del cardenal que había venido de México (Corripio) Recuerdo que el ataúd lo pusieron en las gradas, y que me pidieron que diera un breve discurso con la biografía de él. Aquella plaza estaba rebosando, miles y miles.

Yo decía: pobre gente, como está ahí aguantando sol… Entonces se dio lo de las bombas, la gente corrió para un lado y para otro, muchos querían meterse en la catedral, y otros agarraban la caja, la empujaban, la halaban, y algunos hasta se la querían llevar… Muchos estábamos tirados en el suelo: los curas, los obispos, todos, porque boom, boom… Y no nos dejaban salir, cerraron las puertas.
A saber a qué horas nos sacaron.

¿Le dio tiempo a leer su discurso?

Sí. Lo único que me dijeron que fuera breve, porque era rápida la cosa.

¿Y qué dijo? ¿Recuerda las palabras o alguna idea? 

Pues que éramos de Ciudad Barrios, que éramos tantos hermanos y lo que sentíamos. Recuerdo que dije que como humano sentía la pérdida de mi hermano, pero que como salvadoreño sentía la pérdida que había tenido el país, con un hombre de esa talla.

Tras el asesinato, los escuadrones de la muerte impusieron un estado de terror en el que tener siquiera una fotografía de su hermano podía significar la muerte.

¿Cómo fueron esos años para usted?

Yo no me fui de El Salvador.
Me preguntaban si tenía miedo, y yo creo que lo que me dio valor y serenidad fue el mismo dolor de haber perdido a un hermano que había sido tan bueno conmigo.

¿Las amenazas siguieron llegando después de su muerte?

No, ya no, y tampoco volví a tener problemas en ANTEL.

Los 20 años de ARENA fueron de total hermetismo hacia la figura de su hermano, pero con el Gobierno actual sí que se vio un cambio, al menos en cuanto a las muestras públicas de afecto.

¿Cómo vivió todo esto en un plano personal?

Honestamente, me agradó mucho que el presidente Mauricio Funes fuera a rezar a la tumba de Monseñor Romero antes de asumir la Presidencia.
Y sí, hubo un cambio.
Un día vinieron de Cancillería aquí, a la casa, y ahí donde ahora están sentados ustedes estuvo el ministro de Relaciones Exteriores, Hugo Martínez. En chancletas lo recibí, porque ni me avisaron de que iba a venir.
Ahí me explicaron de los planes de hacer un monumento y todo lo demás.

Han cambiado las formas, pero este Gobierno ya ha dicho que no hará nada por derogar la Ley de Amnistía que impide juzgar en el país a los asesinos de su hermano.

A mí alguna vez me han preguntado por eso, y yo respondo lo mismo que decía Monseñor: yo quisiera cumplida y pronta justicia.

Lo que quiero es que se sepa la verdad.

Se barajó la idea de nombrar el aeropuerto como Aeropuerto Internacional Monseñor Óscar Arnulfo Romero.

Sí, algo he oído. Quizá se haga para el centenario de su nacimiento.

Pero eso es hasta el año 2017…

No he hecho la cuenta, pero por ahí. Lo que sí que mucha gente me ha pedido es que, como hermano, impulse que el bulevar Diego de Holguín lo llamen bulevar Monseñor Romero.

Ese Diego de Holguín era extranjero, y además casi nadie lo conoce.

¿No le parece mayor reconocimiento lo del aeropuerto?

Bueno, mejor las dos cosas, ¿no?

La figura de Monseñor Romero crece cada año, pero no así los valores de humanismo, justicia y bondad que él promovió. ¿Cómo se explica esta aparente contradicción?

Siempre que platico sobre mi hermano se me vienen cosas de él y, ahora que me preguntan eso, recuerdo que cuando la guerra iba a empezar él me dijo: mirá, la guerra no la detienen ya, yo hablé con medio mundo para que se sienten a dialogar y ninguno quiere aceptar, así que lo que viene va ser terrible, pero lo más terrible es lo que vendrá después de la guerra.

Yo entonces no le entendí. ¿Cómo que después de la guerra va a ser peor? Y parece que así está siendo…

Del diario El Faro  de El Salvador.

Entrevista publicada en agosto de 2011 y reproducida el 5 de febrero de 2015
Terre D’America



  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
  • 6
Tags:
monsenor romero
Apoye Aleteia

Usted está leyendo este artículo gracias a la generosidad suya o de otros muchos lectores como usted que hacen posible este maravilloso proyecto de evangelización, que se llama Aleteia.  Le presentamos Aleteia en números para darle una idea.

  • 20 millones de lectores en todo el mundo leen Aletiea.org cada día.
  • Aleteia se publica a diario en siete idiomas: Inglés, Francés, Italiano, Español, Portugués, Polaco, y Esloveno
  • Cada mes, nuestros lectores leen más de 45 millones de páginas.
  • Casi 4 millones de personas siguen las páginas de Aleteia en las redes sociales.
  • 600 mil personas reciben diariamente nuestra newsletter.
  • Cada mes publicamos 2.450 artículos y unos 40 vídeos.
  • Todo este trabajo es realizado por 60 personas a tiempo completo y unos 400 colaboradores (escritores, periodistas, traductores, fotógrafos…).

Como usted puede imaginar, detrás de estos números se esconde un esfuerzo muy grande. Necesitamos su apoyo para seguir ofreciendo este servicio de evangelización para cada persona, sin importar el país en el que viven o el dinero que tienen. Ofrecer su contribución, por más pequeña que sea, lleva solo un minuto.

Oración del día
Hoy celebramos a...





Top 10
1
Aleteia Brasil
¡Cuidado con las oraciones de sanación y liberación!
2
Francisco Vêneto
Los pasajeros aplauden a los pilotos después de un vuelo de 36 ho...
3
Ary Waldir Ramos Díaz
Un niño le da una lección al Papa Francisco en plena audiencia ge...
4
VENEZUELA
Ramón Antonio Pérez
Cuando la vida surge del atroz abuso a joven discapacitada
5
newborn
Mathilde De Robien
15 nombres de niña cuyo significado conecta con Dios
6
PAPIEŻ BENEDYKT XVI
I.Media
Emocionante carta de Benedicto XVI ante la muerte de su mejor ami...
7
FALSO
Ary Waldir Ramos Díaz
¿La cruz pectoral del papa Francisco es masónica? 
Ver más
Newsletter
Recibe gratis Aleteia.