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La beatificación de monseñor Romero será el próximo 23 de mayo

© Marvin RECINOS / AFP
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El anuncio del postulador de la causa, enviado por el Papa Francisco, que se encuentra de visita en El Salvador

La beatificación de Oscar Arnulfo Romero se realizará el 23 de mayo en San Salvador ha confirmado este 11 de marzo en ocasión de su visita a El Salvador, monseñor Vincenzo Paglia, postulador de la causa del arzobispo mártir, según informó hoy el diario católico italiano "Avvenire".
 
El enviado especial del Papa Francisco, monseñor Paglia aterrizó el 10 de marzo en El Salvador y tiene previsto reunirse con el presidente Sánchez Cerén y la jerarquía de la curia salvadoreña para discutir los detalles sobre el desarrollo de la beatificación. 
 
El postulador de la causa de Romero, dijo hoy por medio de Twitter: "esperen muy buenas noticias hoy desde El Salvador", sin dar más detalles.
 
De esta manera, se acerca el final del largo y accidentado camino de la causa de Romero, asesinado por odio a la fe el 24 de marzo de 1980 por los escuadrones de la muerte con un disparo en el corazón cuando celebraba misa en la capilla del hospital para cancerosos La Divina Providencia, en la capital salvadoreña.
 
Anuncio coincide con la vigilia del aniversario de la muerte de otro posible mártir
 
La celebración en San Salvador será presidida por el prefecto de la Congregación para la Causa de los Santos, el cardenal Angelo Amato. Por su parte, monseñor Paglia ha querido comunicar el evento en ocasión del aniversario de la muerte de padre Rutillio, ocurrida el 12 de marzo de 1977, tres años antes de la muerte de monseñor Romero.
 
Paglia aseguró que “es imposible comprender Romero sin comprender a Rutilio”.

La muerte del sacerdote jesuita ha sido el símbolo de la violencia de la oligarquía y los militares contra la Iglesia y su pueblo en El Salvador. El padre Grande fue asesinado a golpes junto a dos campesinos cuando se dirigía a una zona rural para celebrar la misa.
 
Monseñor Paglia había anunciado el 04 de febrero en el Vaticano que el jesuita Grande también está en camino a la Canonización, causa instruida en enero por la diócesis de San Salvador. Asimismo, indicó que la diócesis seguirá paralelamente la causa de Romero y Grande para el reconocimiento de la santidad debido a la afinidad pastoral y teológica de ambos.
 
El postulador visitará este miércoles la tumba de monseñor Romero en la cripta de la Catedral metropolitana, celebrará una misa y concederá más detalles de la ceremonia durante una rueda de prensa convocada para esta tarde. El jueves se desplazará al norte de San Salvador, donde oficiará otra misa en memoria del padre Grande.
 
Leer también: Monseñor Romero se inspiró en otro mártir, el padre Rutilio

El pasado 3 de febrero, el Papa Francisco reconoció a monseñor Romero como un mártir de la iglesia Católica, con lo cual aprobó su beatificación sin tener que probarse que realizó algún milagro.
 
Después de que los miembros del congreso de teólogos votaron unánime a favor del martirio inmediato del arzobispo y sucesivamente tuvo éxito positivo el juicio del congreso de obispos, desde ese momento, el Papa Francisco oficializó el curso de la causa. 
 
El proceso para la canonización  de monseñor Romero inició en marzo de 1994, y concluida al año siguiente la fase diocesana llegó a Roma en 1997. 
 
El entonces arzobispo de Buenos Aires, Bergoglio ya había dicho públicamente en 2007 que si él fuera el Papa, monseñor Romero ya hubiera sido hecho santo (Aleteia 18.01.2015) hace mucho tiempo. 
 
De hecho, el Papa Francisco citó a monseñor Romero durante la audiencia del 7 de enero 2015, cuando dijo que: “las mamás viven un ‘martirio materno”. Es decir, “una entrega total, sin aspavientos, en el silencio, la oración, el cumplimiento del deber. Ir dando la vida poco a poco como hace una madre por su hijo”. 
 
El Papa parafraseó las palabras que pronunció el arzobispo salvadoreño en la homilía durante el funeral del Padre Rutilio Grande (5 de julio 1928- 12 de marzo 1977), también asesinado por los escuadrones de la muerte.
 
Según informó hoy el diario Avvenire, el Papa Francisco ha tenido la oportunidad de encontrar al sacerdote jesuita en los años setentas. “He conocido Rulitio Grande una vez en una reunión de latinoamericanos, sin embargo no hable con él. Después de su muerte me interesé mucho. Dejó el “centro para ir a las periferias. Un grande sacerdote”, indicó. 

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