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Vía Crucis con los ojos de Jesús para custodiar el amor hasta la muerte

© Sabrina Fusco / ALETEIA
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La persona escogida por el Papa Francisco para escribir las meditaciones se ha inspirado en san José y recordará a los cristianos perseguidos

El obispo emérito de Novara, Renato Corti, elegido por el Papa Francisco para escribir las meditaciones del Viernes Santo, explicó a Radio Vaticano cuál será el sentido de los textos. Cuenta que se inspiró en la primera homilía del Papa Francisco y que la Pasión se vivirá a través de los ojos de Jesús.
 
“La palabra clave para todas las meditaciones es “custodiar”, dijo el predicador elegido por el Papa este 7 de marzo.
 
“Me acordé, en particular, de ese pasaje en el que el Papa apenas elegido decía que la cruz es el eje luminoso del amor de Dios que nos custodia. Por ello me parece que también nosotros somos llamados a ser custodios por amor al hombre", dijo monseñor Corti, que también había hecho las predicaciones al final del pontificado de Juan Pablo II.
 
Con los ojos de Jesús

“Será una Vía Crucis especial”, indicó el predicador, que propone una ‘subjetiva’ visión de las catorce estaciones de la Pasión desde los ojos de Jesús, que por ejemplo cae en la séptima “estación” y se ve “ensangrentado”.

En este sentido, subraya que la visión de “Jesús” es la prioridad en la contemplación de la “predicación”. “Es todo empático, el lenguaje en primera persona”. ¿Qué sientes Jesús?, ¿qué siento yo?".
 
“Recurrí a lo que san Pablo dice con respecto al amor de Dios y de sus dimensiones”, explicó monseñor Corti. “De ahí conjugué el término “custodia” para relacionarlo con diferentes realidades: la Palabra de Dios, la Eucaristía, el perdón”.
 
Oración por la familia

También ha incluido en la predicación una oración por la familia para que el sínodo esté acompañado “por la misericordia y la verdad”. Asimismo, pide por el mundo y la sociedad contemporánea, que “van en dirección opuesta a la del custodiar”.
 
En concreto recuerda el mal cometido “contra los jóvenes, el abandono de los pobres, el olvido de los pilares de la paz recordados por Juan XXIII (la verdad, la justicia, la libertad, el amor)”.
 
Implorar la abolición de la pena de muerte

En temas aún más específicos, el prelado propone una oración por las heridas abiertas del mundo: “la pena de muerte que debe ser abolida, la tortura que debe ser cancelada, la inhumanidad con los inocentes y con la gente que es asesinada de forma bárbara, el tráfico de personas”.
 
El predicador también busca la mirada de esperanza de Jesucristo que se expresa en las cosas positivas recordando: “muchas experiencias hermosas de los que llevan esperanza: por ejemplo las misioneras que salvan a los niños soldado y les vuelven a dar su dignidad”.
 
Por los cristianos perseguidos y los cristianos de ‘etiqueta’

En el librito para la contemplación también hay espacio para la reflexionar sobre la violencia y el fundamentalismo religioso.

“Yo, en lo personal, siento esta experiencia espiritual, es decir, que esta situación internacional tan difícil y oscura para el futuro nos lleva a comprender con mayor claridad, por parte de nosotros los cristianos, que el Evangelio, y haber encontrado a Jesús, es una gran fortuna”, indicó.
 
Monseñor Corti expresó esperanza en estos tiempos difíciles. Considerando a los cristianos que sufren en diferentes partes del mundo, los propone como ejemplo de “testimonio de la fe, hasta el martirio”.

“Es un tiempo, pues, que nos permite a nosotros que vivimos en Europa despertar y decir: aquí desperdiciamos los domingos y en África la gente camina muchísimos de kilómetros para ir a misa -dijo-. Aprendamos de ellos”.

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